La más alta en un año. La inflación de marzo fue del 3,4% y Milei admitió que “es malo”
El IPC de marzo confirmó una nueva aceleración de los precios. El Gobierno reconoció el impacto, mientras crecen las dudas sobre el rumbo del programa económico. Anticipan un freno en abril.
El índice de precios al consumidor (IPC) de marzo registró un incremento de 3,4%, de acuerdo con el dato difundido este martes por el Indec.
La cifra, que había sido en parte anticipada por el ministro de Economía, Luis Caputo, confirma una tendencia que preocupa al Gobierno: la inflación no deja de acelerarse.
Si bien el dato estaba dentro de lo esperado, el resultado golpea en el corazón del programa económico oficial. Si no se derrota la inflación, la gestión tendrá problemas.
Lo reconoció el propio presidente, Javier Milei, en redes sociales minutos después de conocerse la información. “El dato es malo”, escribió. Y agregó: “No nos gusta, ya que la inflación nos repugna; sin embargo, hay elementos duros que nos permiten explicar lo que ha pasado y, especialmente, esperar que a futuro la inflación retorne a su sendero decreciente”.
Desde mayo de 2025, la inflación mensual no deja de subir. Se trata de 10 meses consecutivos de incrementos en la tasa mensual, lo que marca un cambio de tendencia respecto del proceso de desaceleración observado al inicio de la gestión libertaria.
Con el 3,4% de marzo, la inflación del año en los 31 centros urbanos más importantes del país acumula 9,4% y en los últimos 12 meses, 32,6%. Desde agosto del año pasado, este último indicador se mantiene entre el 31% y el 33%, en lo que aparece como un piso.
Se trata de un nivel muy inferior al 289% interanual de abril de 2024, es cierto, pero también distante de la “derrota” de la inflación planteada por Milei.
En Córdoba, la Dirección de Estadística y Censos de la Provincia midió 3,2% en marzo y una interanual del 32,4%.
Expectativas
El dato de marzo se ubicó por encima de lo previsto por el mercado, que estimaba una suba cercana al 3%. Además, la inflación núcleo registró una leve aceleración y alcanzó el 3,2%.
Entre los rubros con mayores incrementos se destacaron Educación (12,1%), Transporte (4,1%) y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (3,7%). En tanto, los alimentos avanzaron 3,4%, con subas fuertes en carnes (de hasta 8%), aunque hacia abril se observan señales de moderación. A nivel regional, el Noroeste y el Noreste registraron variaciones cercanas al 4% mensual.
La suba de marzo fue la más alta en un año. Hay que remontarse a marzo de 2025 para encontrar un registro superior, cuando el IPC marcó 3,7%. En ese momento, Caputo había anticipado cambios en el esquema cambiario en el marco de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, lo que derivó en un episodio de volatilidad que se trasladó a los precios.
Medio Oriente
La dinámica de precios del mes pasado estuvo atravesada por varios factores. Por un lado, impactó la suba de los combustibles asociada al conflicto internacional impulsado por Estados Unidos en Medio Oriente. A esto se sumó la decisión oficial de ajustar las tarifas por encima de la inflación.
Según el propio diagnóstico del Gobierno, también incidió la inercia derivada del tipo de cambio, en un contexto marcado por la fuerte dolarización de carteras registrada el año pasado durante el proceso electoral de mitad de término.
Como ocurre habitualmente en marzo, se agregó además el componente estacional vinculado al inicio del ciclo lectivo, con un fuerte aumento en el rubro Educación.
En el proyecto de Presupuesto 2026, Caputo, estimó que la inflación de este año alcanzaría el 10,1%. En el primer trimestre ya se acumuló prácticamente ese nivel.
Cabe recordar que el Gobierno decidió a comienzos de año postergar la actualización del IPC nacional, pese a que estaba prevista y había sido anunciada desde septiembre.
La decisión, según el propio titular del Palacio de Hacienda, respondió a que el equipo económico preveía que las tarifas crecerían por encima de la inflación. Con una nueva metodología, en la que los servicios tendrían mayor ponderación, eso habría derivado en un índice con incrementos algunas décimas más elevados.
Inflación de abril
Las estimaciones para abril de la consultora EcoGo están en línea con lo que dice el Gobierno. En efecto, durante la segunda semana del mes los precios de los alimentos consumidos dentro del hogar registraron una suba de 0,3%.
Con estos datos, la inflación de la comida se proyecta en torno al 1,8% para el cuarto mes del año.
En cuanto al nivel general, la proyección preliminar indica una inflación mensual cercana al 2,3%, aunque el dato aún está sujeto a revisiones. Abril aparece marcado por una desaceleración en alimentos, que contribuye a compensar la inercia que mantienen otros rubros.
EcoGo dice que pese al congelamiento de combustibles, persiste el arrastre estadístico del 8% heredado de marzo, al que se suma la presión estacional en indumentaria por el cambio de temporada. La ropa casi no subió el mes pasado.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había adelantado que el dato de inflación superaría el 3%.
Estructura
La clave del mes está en la estructura. Los precios regulados tuvieron el mayor incremento mensual con 5,1%, por ajustes en las tarifas de servicios públicos, transporte y educación. Esos son los precios que el Estado administra (o liberó progresivamente) y que ahora traccionan por encima de la inflación general.
La división de mayor aumento en el mes fue "educación" con 12,1%, coincidiendo con el inicio de clases. La segunda fue "transporte" con 4,1%, impulsado por combustibles, transporte público y pasajes aéreos.
La división con mayor incidencia regional fue "alimentos y bebidas no alcohólicas", principalmente por la suba de Carnes y derivados, que trepó 6,9% en GBA. El asado pasó de $ 16.852 a $17.784 el kilo en un mes; la paleta, de $ 15.817 a $ 17.088; y la nalga, de $ 20.527 a $ 22.100.
Los servicios subieron 4,2% contra 3% de los bienes. La inflación de servicios (más persistente, más difícil de bajar) sigue corriendo por encima del promedio.
El interior más castigado
Hay una geografía de la inflación que el número nacional aplana. El Noreste registró 4,1% y el Noroeste 4,0%, mientras que Patagonia anotó 2,5%. En el Noreste, electricidad, gas y otros combustibles subió 14,1%. No es un error de tipeo. En la región más pobre del país, las tarifas de energía acumularon ese ajuste en un solo mes. La variación acumulada de Vivienda, agua y servicios en el Noreste desde diciembre de 2025 ya llega al 24,1%.
Los alquileres también merecen una mención aparte, aunque el informe del Indec los trata con la discreción de quien prefiere no agitar. En la región Pampeana, los alquileres subieron 66,6% en el último año; en el Noreste, 80,3%.
El 3,4% es real, pero es también el producto de un IPC núcleo, que mide la inflación más estructural, sin estacionales ni regulados, que se ubicó en 3,2%. El IPC núcleo registró una variación levemente menor al nivel general. Eso significa que incluso sacando los shocks de precios administrados, la inflación de fondo no cede.


