Provincia. Llaryora ordena un recorte del 10% del gasto y pone todo bajo revisión

El ajuste excluye salarios y municipios y alcanza también a las empresas del Estado / Son casi $200 mil millones hasta diciembre / Responde a la caída de ingresos y la presión de las paritarias.

18 de abril de 2026 a las 07:30 p. m.
Llaryora ordena un recorte del 10% del gasto y pone todo bajo revisión
Pese al recorte de gastos que ordenó, el gobernador Martín Llaryora anunció esta semana un refuerzo en la asistencia para el sector de discapacidad. Fue para marcar diferencias con Milei. (Prensa Gobierno provincial)

El pedido fue a todos por igual: todas las dependencias del Gobierno provincial deben recortar 10% el gasto presupuestado para el corriente año, con exclusión de la partida 01, que es la de personal. Todas, incluyendo agencias, empresas estatales y poderes legislativo y judicial.

Para este año, la pauta aprobada por la Legislatura autoriza un gasto de $ 9,43 billones, de los cuales $ 6,3 billones corresponden a salarios y jubilaciones, es decir, el 70% del gasto. Sobre el resto, con excepción de municipios y el aporte por salarios a las escuelas de gestión privada, todo está sujeto a recortes.

El “universo de gasto” sujeto a recortes son $ 1,98 billón. En plata, la intención del gobernador Martín Llaryora es achicar en $ 198.000 millones el gasto. Como para tener una dimensión: el Paicor, el programa de asistencia alimentaria que llega a las escuelas, tiene un presupuesto de $ 21 mil millones. El tamaño del ajuste equivale a casi 10 “Paicors”.

Mónica Zornberg, secretaria de Administración Financiera y Gerardo Pintucci, secretario de Ingresos Públicos forman parte de esa “comisión de seguimiento del gasto”que ordenó el recorte.

No alcanza sólo a los gastos superfluos, es sobre todo. En marzo pasado, la recaudación total de la Provincia fue de $ 799.396 millones, lo que significa que el ajuste pedido equivale al 40% de un mes de recaudación.

Llaryora se resistió durante dos años a “militar el ajuste”, como pedía y hacía el presidente Javier Milei y reclamaba buena parte del electorado.

El ministro de Economía, Guillermo Acosta, y el gobernador Martín Llaryora. Ambos pusieron bajo la lupa los gastos de la gestión provincial. (La Voz  / Archivo)
El ministro de Economía, Guillermo Acosta, y el gobernador Martín Llaryora. Ambos pusieron bajo la lupa los gastos de la gestión provincial. (La Voz / Archivo) (La Voz)

A 28 meses de iniciar su gestión, el gobernador entró en esa sintonía, más por necesidad que por convicción. Guarda: la Provincia sí aplicó motosierra, especialmente en el 2024, vía licuación de salarios y jubilaciones. Pero una inflación del 30% no permite licuar como sí lo permitía una del 118%, como fue la de ése año.

La decisión se basa hoy en tres razones

Ingresos. La primera y más gravitante es la caída de la recaudación. Los ingresos nacionales están por debajo del año anterior, descontada la inflación, desde agosto del 2025 hasta marzo: son ocho meses para atrás. El peor fue septiembre, pasado, con una reducción del 14% en términos reales, aunque descontando.

En febrero cayó 7,4% y marzo, que se temía fatal, terminó 5,8% abajo. Abril, dicen, viene bastante bien, al menos hasta la primera quincena. “Está todo raro”, reconocía un funcionario provincial a La Voz. Y se entusiasmaba con algo que siempre se entusiasma la política, aunque este año viene frío: el Mundial de Fútbol que se realizará en Estados Unidos.

En el acumulado del primer trimestre de 2026, IVA presenta una caída interanual del 10% y Ganancias, del 4% en términos reales. La expectativa está puesta en mayo:

En tanto, los ingresos provinciales vienen mejor. Hasta enero pasado estuvieron, en promedio, 10% arriba en términos reales. Se derrumbaron 11% en febrero y en marzo terminaron empatados con la inflación. También vienen mejor en abril.

Todas las provincias están complicadas, algunas más. De hecho, hay 12 que ya han pedido un anticipo financiero a Nación por $ 400 mil millones para asegurar el pago de sueldos. Córdoba está lejos de eso, “por ahora”, dicen en el Panal.

Paradójicamente, es el ítem que puede dar una sorpresa, si es que ahora vienen los mejores meses, como repite el ministro de Economía, Luis Caputo.

Paritarias. En el Gobierno provincial hay un reconocimiento sincero de que los salarios están bajos y que no se pueden seguir pisando más, al menos con la vehemencia anterior. Las tensiones están puestas, en lo inmediato, en el reclamo docente.

La asamblea provincial del gremio decidirá este lunes si acepta o no la cuarta propuesta elevada por la Provincia. Viene muy ajustada, tanto que nadie se anima a vaticinar el resultado. Son 134 delegados de 26 departamentos, pero podría pasar que aquellos delegados (opositores o en desacuerdo con la propuesta), que tengan mandato de aceptar, no se presenten.

La Provincia propuso garantizar un aumento del 40% al fin del acuerdo, que será anual, sin estar atado a inflación ni a recaudación. Ofrece una suba del 23% en abril para una maestra de grado (contando febrero y marzo) y luego, desde mayo, 2% mensual bonificable y acumulativo sobre lo no remunerativo y lo que sí lo es. Por mes, para la docente del ejemplo, son $ 224.000 más y en abril, dado los retroactivos, serán $ 426.000.

La pauta salarial docente mensual es de 220 mil millones, teniendo en cuenta activos y jubilados. Con la propuesta que hoy está en discusión se va a 280 mil millones, más lo que se acuerde con el resto de los gremios, que se supone será similar.

Más presión de gastos. A quienes se les pidió también la apertura de los números es las empresas del Estado, hoy declaradas sociedades anónimas. La percepción de Llaryora es que tienen “demasiada autonomía” y que podrían, si entran en la sintonía de la moderación en el gasto, asumir obras o servicios que hoy paga la Provincia.

En la mira están Epec y Caminos de las Sierras, pero el sayo también les cabe al Apross, Lotería y hasta el Banco de Córdoba. Dicen que hay obras que se podrían transferir a Epec, sin contrapartida presupuestaria.

Las dos grandes áreas de gasto en la administración central de la Provincia son salud y educación. Salud, por fuera de salarios, podría ajustar entre 7 al 11% optimizando el gasto, según evaluaciones que presentó el propio Ministerio a la comisión, pero sería contrarrestado con la mayor demanda que pesa sobre los hospitales provinciales, dada la desatención del Pami con los médicos de cabecera.

En cuanto a la obra pública, las más grandes están calzadas con el financiamiento externo, como la finalización de la autopista 19, la Circunvalación de Río Cuarto y la ampliación de la planta potabilizadora de agua de Los Molinos, entre otras.

El mismo Llaryora dijo que las ralentizará. La intención es que no sea así, en vista de las elecciones 2027. Pero todo dependerá de la evolución de las variables anteriores. “Pero si la economía crece, todo se soluciona”, aseguran desde El Panal. Nada tan simple y tan complejo a la vez.