En los últimos días, quienes pasaron por el despacho del gobernador Martín Llaryora en el Centro Cívico, ya sea para una reunión formal o una charla reservada, se encontraron con la misma escena. En algún momento de la conversación, el mandatario abre el primer cajón de su escritorio, saca una carpeta y exhibe, orgulloso, los resultados de la última Pruebas Aprender realizada entre alumnos cordobeses de sexto grado.
El dato que más repite es que el 64,3% de los estudiantes alcanzó los niveles esperados en Matemática y que el 82,4% hizo lo propio en Lengua, los mejores indicadores del país.
Pero no se queda solo con los números. A sus interlocutores también les recuerda un sello de sus gestiones en materia educativa. Cuando fue intendente de San Francisco creó el Polo Educativo de esa ciudad. Y durante su gestión al frente de la Municipalidad de Córdoba, los alumnos capitalinos también encabezaron los resultados nacionales en Lengua y Matemática.
"Estamos haciendo un gran trabajo en Educación. Muchas veces un paro docente tiene más repercusión que estas noticias, pero las Pruebas Aprender demuestran que vamos por el camino correcto. En el interior reconocen la construcción de las Universidades Provinciales", les comentó la semana pasada a un grupo de empresarios, durante un encuentro que no figuró en la agenda oficial ni fue difundido por el Centro Cívico.
Bermúdez, de Deportes a la Casa de Córdoba en Caba
En la edición del último jueves del Boletín Oficial de la provincia quedó plasmado un movimiento que no pasó inadvertido: Gabriel Bermúdez dejó la vocalía en la Agencia Córdoba Deportes para ser “secretario” de la Delegación Oficial del Gobierno provincial en Caba.
Simplificado: Bermúdez quedó al frente de la Casa de Córdoba en Buenos Aires.

La designación no sorprendió a quienes notaban desde su llegada a Deportes la incomodidad y la falta de diálogo que había entre Agustín Calleri, el titular de esa área, y el exfuncionario capitalino. “Calleri le ganó el tie break (desempate en el tenis) a Bermúdez”, graficó un alto funcionario al tanto de la escasa sintonía que hay entre ambos.
Cuenta la misma fuente, que cuando Bermúdez volvió a la función pública al Gobierno por orden del gobernador Martín Llaryora, tuvo un primer cortocircuito con el extenista riocuartense.
Según el informante, el ahora responsable de la Casa de Córdoba habría pretendido alterar la cadena de mando. “Seguiré reportando directo al gobernador, hasta que se me ordene lo contrario”, le habría contestado Calleri a Bermúdez, quien, según dijeron, habría pretendido controlar Deportes.
Ahora, Bermúdez concentrará sus funciones en Caba. La Casa de Córdoba depende directamente de la Secretaría General de la Gobernación, a cargo de David Consalvi, pero que a su vez es controlada desde los últimos días por Manuel Calvo, el flamante jefe de Gabinete.
De Loredo, silencio y estrategia por definir
Tras el revés en el Congreso partidario de la UCR en el que fracasó la iniciativa del oficialismo de extender los mandatos y así conservar el control del partido para el decisivo 2027, Rodrigo de Loredo se tomó la última semana para recalibrar la estrategia e intentar recuperar iniciativa en el radicalismo.

El último paso en falso se suma el revés judicial del año pasado, cuando la lapicera para armar la lista de la UCR quedó en manos de Ramón Mestre. El resultado del exintendente capitalino en las elecciones legislativas fue muy malo, sin embargo, hacia el interior del partido las facturas fueron pasadas a la actual conducción: Marcos Ferrer, el presidente, y el propio De Loredo.
A aquella derrota en la justicia Federal se suma esta reciente. “No podés querer conducir al partido si se te escapa la tortura dos veces en seis meses”, expuso en una mesa de café un veterano dirigente aún asombrado por lo que pasó hace 15 días.
Con ese telón de fondo, De Loredo evitó en la última semana hablar en público. “Está analizando lo que viene”, dicen cerca del exdiputado radical. En redes sociales, un espacio en el que sigue activo, se lo vio en el camino de las Altas Cumbres.
De Loredo dijo que el costo del kilómetro de esa ruta de montaña alcanzó los “5 millones de dólares”, lo que calificó como “una locura”. Con esa pieza audiovisual, De Loredo volvió a sus inicios en la Unicameral, cuando siendo legislador denunció en la Justicia supuestos sobreprecios en la obra y señaló responsabilidades por las deficiencias de las empresas contratistas.
Limia quiso aprovechar la fiebre mundialista
En el peronismo cordobés son varios los dirigentes que empezaron a mover fichas pensando en la pelea por la Municipalidad de Córdoba. Aunque hoy todas las miradas apuntan al ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, a quien muchos ya señalan como "el caballo del comisario" del gobernador Martín Llaryora para la Capital, hay otros que no piensan quedarse mirando desde la tribuna.

Uno de ellos es el legislador provincial Leonardo Limia, quien decidió surfear la ola de entusiasmo que dejó el Mundial de fútbol. Antes de la final entre Argentina y España cerró una campaña con una fuerte impronta futbolera: repartió 500 camisetas de la selección argentina entre chicos y adolescentes de distintos clubes barriales, todas con una inscripción que no pasó inadvertida: "Limia 2027". El último acto fue en barrio Guiñazú.
Desde el entorno del legislador, muy cercano a la senadora Alejandra Vigo, se apresuraron a aclarar que toda la movida fue financiada con recursos propios.
Aunque Limia evita decir en público cuál será su próximo objetivo electoral, en el PJ nadie duda de que buscará instalarse como precandidato a intendente. En esa carrera ya aparecen anotados, además de Quinteros, Marcelo Rodio, Héctor "Pichi" Campana, la vicegobernadora Myrian Prunotto, el viceintendente Javier Pretto y el funcionario municipal Juan Domingo Viola.
Prunotto avisó que los partidos son cosa de “gente grande”
La vicegobernadora Myrian Prunotto volvió a hablar como radical, aunque esta vez para relativizar la importancia de los partidos políticos. En una entrevista con radio La Ranchada, aseguró que las identidades partidarias quedaron encerradas en un círculo cada vez más reducido.

“Eso de los partidos políticos ha quedado en el mundillo de la política y de la gente grande. Hace tiempo se viene votando a la persona y no al partido político”, dijo la vice del gobernador Martín Llaryora.
La definición no fue casual en un momento en que el radicalismo discute autoridades, candidaturas y estrategia. Prunotto también dejó un mensaje para el oficialismo provincial: en su lectura, el valor electoral estaría en los nombres propios y no necesariamente en los sellos que los contienen.
Este domingo pasado continuó su recorrida por la Capital. Participó de una jornada de Córdoba Cerca Tuyo en barrio Maldonado y en un encuentro por el Día del Amigo, en barrio San Martín, en una agenda en la que prioriza sus intenciones de más llegada a la carrera electoral en la ciudad.

