
Tercer día del jury por el caso Dalmasso: declararon genetistas y testigos en la Legislatura
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Redacción La Voz
Hay una pregunta que quedará flotando en unas semanas cuando terminé el Jury a tres de los fiscales del caso Nora Dalmasso: ¿la impunidad de ese crimen fue por la mala actuación de tres funcionarios judiciales o fue una falla más de todo un sistema que no quiso, no supo o no pudo avanzar en el esclarecimiento en tiempo y forma?
Hay cosas que tenemos clara antes del inicio del proceso de enjuiciamiento a los fiscales Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, se trata de una instancia claramente política.
El Jurado de Enjuiciamiento está compuesto por cuatro legisladores (dos del oficialismo y dos de la oposición) y una vocal del Tribunal Superior de Justicia.
Se maneja al ritmo de los tiempos e intereses de la política, no de la Justicia ni del Derecho.

En 15 años, con un Poder Judicial provincial más que cuestionado, sólo hubo dos destituciones, un juez y un fiscal que era imposible sostener en la estructura tribunalicia. Después, el letargo.
Que el trío de fiscales actúo mal está más que en evidencia, con el simple hecho de que prescribió la causa sin encontrar al responsable.
Pero bien vale revisar hechos que se están produciendo casi al unísono del Jury y que dejan más que evidencia ese extraño vínculo de algunos jueces y fiscales con el poder político.
Ya que hay un trío sometido a Jury, nos detengamos en tres casos muy actuales.
Esta semana, el fiscal Enrique Gavier elevó a juicio la causa contra la banda policial que lideraba el exsubjefe Alejandro Mercado para encubrir una serie de delitos.

En su escrito, recuerda que Mercado, cuando ingresó a la División General de Investigaciones, ya había sido denunciado 10 años atrás por maniobras similares pero que el expediente se le “extravió” al fiscal José Bringas y que hubo que “rehacerlo” en el Fuero Anticorrupción, donde todo tiene destino de archivo.
Un elemento que no sólo alude a la conducta de algunos fiscales sino que expone al actual ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, quien impulsó a Mercado como subjefe de Policía pese a que tenía denuncias "extraviadas".
Hablando de los tradicionales archivos de Anticorrupción, también esta semana, el fiscal de ese fuero Matías Bornancini archivó una denuncia contra el titular de la Agencia Córdoba Deportes, Agustín Calleri, por supuesto entorpecimiento a la Justicia en el reciente recital del cantante “Pity Álvarez.
Álvarez tiene una causa por homicidio y el fiscal porteño Sandro Abraldes había pedido una serie de medidas en el show en el estadio Kempes en diciembre pasado, para las cuales encontró una serie de obstáculos.
Fue un funcionario de la propia Agencia, le dijo al fiscal que todo es responsabilidad de la productora y caso cerrado.
Es una constante en el Fuero Anticorrupción que para desvincular de las causas a funcionarios denunciados se basen en testimonios de pares o subordinados.
Más allá de eso, Calleri recibió un alivio después de un fin de semana cargado de polémicas para su gestión: el cuestionado cambio de escenario para el Campeonato Argentino de Ruta en Río Cuarto; el fallecimiento de un espectador del Rally Sudamericano; y las demoras en el inicio en el Kempes del partido Talleres-Riestra por el estado del campo y el impacto de la lluvia en las línea demarcatorias.

La anterior actuación de alto impacto en Anticorrupción estuvo a cargo del otro fiscal, el exasesor de la Legislatura Franco Mondino, que decidió no investigar la responsabilidad de la conducción del Poder Legislativo, como la vicegobernadora Myrian Prunotto o la entonces vice Nadia Fernández, en la contratación de empleados fantasmas en la Legislatura.
No obstante, es más que probable que ninguno de estos casos merezca la más mínima atención del ahora activo Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados.
Es fiel a la imagen de la Justicia: los ojos vendados.