Córdoba. Tercer día del jury por el caso Dalmasso: declararon genetistas y testigos en la Legislatura
Este jueves avanzó el proceso contra fiscales. Fue una jornada atravesada por el análisis de pericias biológicas y cuestionamientos sobre cómo se recolectaron y preservaron las evidencias desde el inicio de la investigación.
En el tercer día del Jury que se desarrolla en la Legislatura de Córdoba contra fiscales por la investigación del crimen de Nora Dalmasso, se llevó a cabo la declaración de testigos y genetistas en relación con las pruebas de ADN incorporadas al expediente.
La audiencia llegó tras dos jornadas previas: una primera en la que los fiscales acusados expusieron sus defensas y declararon el viudo y los hijos de la víctima, y una segunda marcada por testimonios de la defensa y las fuertes críticas del hermano de Dalmasso hacia la Fiscalía General de la provincia.
En Vivo, la cobertura de La Voz sobre lo que sucede en este caso, minuto a minuto:
Declaró De Vignolo, médico forense
El último testigo en declarar este jueves fue Mario Germán De Vignolo, médico forense.
"En este caso fui citado una semana o diez días después por la Fiscalía General para ver si estaba dispuesto a colaborar con la investigación. Me comuniqué con el otro forense, que no podía hasta el lunes, y el domingo lo llamé y su hija me dijo que él fue el viernes. Llamé a Di Santo y me dijeron que me estuvieron esperando y que vaya. Me pidió que revise las fotografías y que haga un informe", relató.
"No lo hice junto con el otro forense. Me 'mexicanearon'. Lo entregué a finales de diciembre y nunca más me llamaron", afirmó.
"Puse que fue una muerte por asfixia mecánica, por estrangulamiento de cuerda y manual, que había una lesión defensiva, y que había relación sexual consentida o sin violencia. Hice un informe perfilando si era una persona más fuerte que estaba teniendo relaciones y se salió de control. No se valió de nada externo, fue algo que sucedió ahí. Si no, hubiera llevado el objeto", dijo.
Consultado sobre la posibilidad de haber detectado un abuso sexual, indicó que lo habría advertido. Dijo que "soy humano y puedo equivocarme, pero o fue una relación consentida o fue con amenaza psicológica porque no había señales de forcejeo".
Sobre si sintió presiones, dijo que no. "Uno a veces dice cosas que no gustan, pero presiones directas no".
Sobre el arma homicida, dijo que en otros homicidios no es normal que se deje en el lugar. "Por eso creo que fue improvisado. Lo normal hubiera sido llevarla y lavarse las manos, pero esto fue un homicidio desorganizado", afirmó.
"Puede haber estado semi inconsciente, pero inconsciente al momento del acto sexual, yo creo que no", señaló.
Genetista Modesti: "Fue una causa muy compleja, había mucha presión y desconfianza"
Tras la reanudación de la audiencia, a las 13.30, llegó el turno de la doctora en genética, Nidia Modesti.
Consultada por la evolución del procesamiento de evidencias, dijo: "En todas las células tenemos un núcleo con ADN. Ahí nos podemos diferenciar entre componente femenino y componente masculino". Se apoyó en una presentación para dar explicaciones.
Además, explicó que el ADN mitocondrial se transmite por la madre, es decir que abuelo, padre e hijo lo comparten, y no es posible diferenciarlos.
"Lo primero que se hace es investigar la presencia de espermatozoides, porque eso es único. Si no, se pasa al antígeno prostático. Estas son proteínas y se necesitan muchas moléculas para poder detectarlas".
Hoy en día, la técnica de PCR (como la de detección del Covid) facilita la detección de ADN, explicó.
"Primero recibimos hisopados, que fueron analizadas por Zabala", recordó.
"La proteína que se encontró se puede encontrar en semen, secreción vaginal y secreciones post mortem, por lo que no era determinante", dijo la genetista.
"El hisopo da resultado de antígeno prostático negativo". "Recibimos un hisopo cortado y dos hisopos con material que lo que hicieron fue resuspenderlo y colocarlo en distintos hisopos. En ese proceso se 'diluye' la evidencia", dijo.
"Recibimos un algodón de vulva sin peritar y un algodón de vulva peritado, más los dos hisopos. Eso se envió al FBI".
Los resultados del primer informe del Ceprocor sólo mostraron resultados de Nora Dalmasso, sin presencia masculina, declaró. "Pero sabíamos que esas muestras habían sufrido un proceso de dilución, por lo que pedí procesarlas de otra forma".
"Muchas personas fueron al lugar del hecho y ahí se pide un ADN de todos ellos. En ese momento detectamos el ADN de Félix Macarrón, aclarando que todos los miembros del linaje lo comparten".
"También analizamos cuatro cortes de sábana y el cinto de la bata. No recibimos el cinto, sólo un pedazo con la marca de sangre". "Esa mancha correspondía a Nora, por eso recomendamos analizar el resto de la bata", explicó.
"No dudé que sea compatible con el linaje Macarrón porque tenía una rareza".
A fines del 2011, el FBI detectó que había perfil genético de Marcelo Macarrón, dijo Modesti.
Las muestras del cinto concluyeron en presencia de Macarrón y ausencia de ADN de Zárate, explicó. "En ese informe, el doctor no menciona nada con respecto al otro haplotipo minoritario", agregó. "Tener el perfil de una persona conviviente en manos o elementos no indica nada más que eso", señaló.
"Tengo un oficio del doctor Di Santo haciendo preguntas", afirmó y siguió: "Fue una causa muy compleja, había mucha presión y desconfianza, por algo se llevó al FBI. Estaba permanentemente cuestionada"
"Para mi fue muy doloroso que se hayan enviado las muestras al FBI, pero ahora estoy contenta porque si no nadie nos hubiera creído. Dije que si nos daba el ADN de Zárate nadie nos iba a creer", relató.
"En 8 muestras de las 12 de la bata del cinto se identificó ADN de Macarrón", afirmó.
Consultada por si se encontró ADN de personas no identificadas , dijo que hay dos, uno masculino y uno femenino. "Lo más probable es que sea contaminación o transmisiones de antes", agregó.
"No creo habérselo explicado de esta forma al doctor Di Santo. Está en el informe, no sé si lo hablé con él", respondió a la doctora Croppi.
Consultada por si al Ceprocor le quedó algo por peritar, dijo que no.
"Verificamos toda la cadena de custodia y acá fue completamente reservada", señaló.
Sobre el cabello hallado en la escena, dijo que "nunca llegó al Ceprocor, se llevó directamente al FBI". Sobre si existe diferencia entre vello púbico o pelo de la cabeza, dijo que "el resultado es el mismo".
Cuarto intermedio
Marcelo Macarrón estuvo presente en la sala hasta las 11.30. A las 11.40 anunciaron un cuarto intermedio por 40 minutos.
Guarania Barbero, vocal de la cámara del crimen de Río Tercero
La vocal de la cámara del crimen de Río Tercero, Guarania Barbero, comenzó a declarar a las 11.30. Fue propuesta por la defensa del fiscal Pizarro.
Consultada por inconvenientes o problemas en pruebas presentadas por la fiscalía antinarcotráfico dirigida por el fiscal, dijo que "nunca hubo, y la mayoría ha llegado a condenas".
"No tuve ninguna participación el la causa de Nora Dalmasso y el único conocimiento es por los medios", finalizó al ser consultada por Croppi.
Marcelo Ramognino, vocal de la cámara del crimen de Río Tercero
Marcelo Ramognino, vocal de la cámara del crimen de Río Tercero y cuarto en declarar, fue propuesto por la defensa de Pizarro.
Respecto a los pedidos que recibe de la fiscalía a cargo del fiscal nombrado, dijo que "la cámara ejerce un control de los requerimientos de elevación a juicio y no tengo presente que alguna vez hayamos estado ante una nulidad de los pedidos de Pizarro".
Consultado por excesos o abusos en los requerimientos, dijo que "no lo he advertido nunca".
No intervino en la causa de Nora Dalmasso, según dijo. Aseguró que todo lo que sabe del caso es por los medios de comunicación.
Declaró César Fortette
César Fortette, a cargo de la dirección general de la Policía Judicial, fue el tercer testigo citado a declarar en esta jornada.
Habló sobre las pericias psicológicas y dijo que son confiables y que se realizan en varias partes del mundo. Afirmó que es el fiscal quien dirige la investigación.
Declaró uno de los médicos forenses: "No teníamos insumos"
Llegó el turno Martín Subirachs, uno de los médicos forenses que integró el equipo de profesionales de Río Cuarto que realizó la autopsia al cuerpo de Nora Dalmasso tras su hallazgo el 25 de noviembre de 2006.
"Fuimos convocados por la fiscalía, tres médicos forenses para ir a la escena del crimen. Normalmente va uno", relató. "Entramos al domicilio, estuvimos con el doctor Di Santo y comisarios, y trabajamos en el cuarto y dormitorio de la hija. El matrimonial estaba en refacciones. Ahí estaba el cuerpo de Nora, desnuda y destapada. Empezamos a examinar y hacer una simulación de la mecánica de la muerte. Se tomaron muestras y había que llevar el cuerpo para hacerle la autopsia correspondiente. Primero me dicen que parece un suicidio. Dije que no toquen nada y cuando llegué hacía poquito que estaba la policía. Lo que son los hisopados los hizo la doctora Ferreyra, yo me encargué de sacarle el cinto del cuello a Nora, que es el arma homicida".
"Creo que la doctora Paredes levantó un pelo. En la mano derecha de Nora había un puñado de pelos que coloqué en una bolsa", declaró.
Consultado por los recursos, dijo que "nosotros nunca tuvimos un maletín para ir a la escena del crimen, no teníamos insumos".
Sobre las conclusiones de la autopsia, dijo que la causa de muerte fue estrangulamiento, "y luego le terminan atando el cinto al cuello, una muerte espantosa".
"Nosotros vimos que había habido una actividad sexual, por vía vaginal y anal. Determinamos que fue una relación sexual consentida. No teníamos signos médicos para afirmar que se haya tratado de una violación. Por eso pusimos la parte de 'abuso sexual consentido'. No descartamos la violación pero la dejamos como una segunda posibilidad. No lo descartamos".
Dijo que sí conocía a la familia Macarrón, y que cuando llegó a la casa le dijeron que Marcelo quería hablar con él. "Yo no tenía problema en decirle la parte médica. Quién fue (el asesino) no me compete".
"Al otro día, a la mañana, le pido permiso al fiscal para ir al velatorio y dar el pésame. Macarrón me llevó a una oficina y me pidió que le cuente todo lo que vi. Le dije que fue un estrangulamiento con el cinto de la bata y le conté que había tenido relaciones sexuales que, al entender de los tres médicos, fue consentida. Le conté que al lado de la cama había un pote de vaselina cerrado. Yo lo abrí y había un poquito usado y lo cerré. Nunca le dije que fue una fiesta sexual. Había un celular que sonaba y una billetera, y se lo dimos a la policía. A Macarrón le dije que la relación sexual desencadenó algo que la terminó matando", relató.
"Fui a la fiscalía del doctor Di Santo y desmentí lo que dijo Marcelo de la fiesta sexual. Seguramente malinterpretó mis palabras por su estado de ánimo", afirmó.
Remarcó que no tenía maletín para la escena del crimen. "Se ha cuestionado que desarmé el nudo. Fui yo. Si yo utilizaba una tijera domiciliaria o un elemento de la casa Macarrón, y cortaba el lazo para preservar el nudo, iba a contaminar la escena. Al no tener elementos estériles, porque nunca nos proveyeron de eso, saqué el nudo cuidadosamente y lo coloqué en una bolsa de plástico. Con el tiempo nos hicimos ADN todos los que estábamos en la escena, decisión brillante de Di Santo, y comprobaron que no estaba contaminado".
Consultado por el nudo, dijo que lo podría haber hecho cualquiera. "Era doble vuelta, bien comprimido, y doble nudo".
"Años después se está discutiendo un ADN, mal no trabajamos", afirmó.
"Yo le aseguro que no tenía ninguna lesión intracraneal", dijo, y explicó que la lesión en la cabeza era compatible con la pared de la habitación y no era suficiente para generar una lesión de ese tipo. Sobre las agresiones en las mamas, dijo que no se hisoparon.
"Nosotros no hacemos exámenes toxicológicos, no es nuestra responsabilidad. Tomamos las pruebas, informamos y las entregamos. No sabemos el recorrido que hace después", aseguró sobre las pruebas.
"Se informó sobre presencia de un líquido blanquecino. El laboratorio define qué es".
Dijo que, además de Di Santo, habló varias veces con el fiscal Miralles. Según respondió, Pizarro nunca lo convocó.
Sobre el final de la declaración, la presidenta Julieta Rinaldi le consultó por el manojo de pelos en la mano de Nora: "No me acuerdo el tipo de pelos ni el color. Lo agarré y lo coloqué en una bolsita. Tenían bulbo, ahí hay ADN. No se qué pasó con eso después, desconozco, afirmó.
Comenzó la audiencia con Lucas Rosales
Lucas Rosales, el primer testigo en declarar este jueves, estuvo a cargo de la unidad judicial cuando ocurrió el homicidio de Nora Dalmasso.
"Los sumariantes receptaron todos los testimonios, por directiva del doctor Di Santo", señaló. Los testigos eran citados por Di Santo o policías, según dijo. Las directivas de investigación las daba la fiscalía, afirmó.
Sobre los allanamientos, dijo que participaba la división homicidios y personal de policía judicial. En cuanto a las intervenciones telefónicas, dijo que "no participé", aunque sabía que se realizó ese trabajo y desconoce los resultados.
"El expediente estuvo en la unidad judicial por tres meses, hasta que se elevó a la fiscalía a cargo del doctor Di Santo", recordó.
"Un día se hizo presente el fiscal general y tomó testimonios en persona. Lo recuerdo porque es algo poco común. Yo tipeaba la declaración", relató, y agregó: "Nunca escuche que el fiscal general diera ordenes".
"En el primer momento se investigó a todo el personal que había estado trabajando en la casa. Eso motivó múltiples allanamientos buscando un teléfono. Uno de los empleados resultó comprometido con declaraciones, que fue Gastón Zárate, y había un testigo que afirmaba que Zárate le había confesado el hecho", relató Rosales.

