Propuesta. El Gobierno lanzó la nueva obra social de las Fuerzas Armadas en medio de una profunda crisis financiera
A partir del 1° de abril, la Osfacomenzará a operar para el personal militar, separándose de la estructura del Iosfa. El nuevo organismo buscará sanear una deuda millonaria y normalizar las prestaciones mediante el uso de recursos propios de las fuerzas.
El sistema de salud de la familia militar inicia una etapa de transformación estructural. Según se informó oficialmente, la nueva obra social de las Fuerzas Armadas (Osfa) estará operativa desde el próximo 1° de abril, cumpliendo con el plazo de 60 días establecido por decreto presidencial en febrero pasado.
Esta reorganización implica una división operativa: mientras los afiliados de las Fuerzas Armadas (Ejército, Armada y Fuerza Aérea) migran a la Osfa, el personal de las Fuerzas Federales de Seguridad (Gendarmería y Prefectura) continuará siendo atendido por el Iosfa hasta que se complete la transición.
Un salvataje con recursos propios
La creación de la OSFA surge como respuesta a la crisis terminal del Iosfa, cuya deuda acumulada alcanza hoy los $ 300.000 millones. Bajo la gestión actual, el déficit creció a un ritmo de $ 15.000 millones mensuales, impulsado por el aumento en el costo de los medicamentos y el bajo nivel de aportes, dado que entre el 60% y el 80% de los militares se encuentran bajo la línea de pobreza.
Ante la negativa del Ministerio de Economía de otorgar partidas extraordinarias debido a la política de "déficit cero", las propias Fuerzas Armadas financiarán la nueva entidad. Los fondos provendrán de un proceso de normalización de aportes y contribuciones, pero también de fuertes recortes internos.
Fuentes consultadas indican que el presupuesto para sostener la obra social saldría de partidas destinadas a:
- Educación militar.
- Programas de investigación del Citedef.
- Ajustes en empresas estatales como Tandanor, FAdeA (Fábrica de Aviones de Córdoba) y diversas sedes de Fabricaciones Militares.
El plan de normalización
La nueva gestión, encabezada por el ministro de Defensa, Carlos Presti, designó al general de brigada (R) Sergio Maldonado como presidente de la Osfa. Por su parte, el coronel (R) Ariel Guzmán administrará el "Iosfa residual" durante el año de transición previsto por la normativa.
Desde el organismo prometen una regularización "gradual" de los pagos a prestadores y proveedores, con el objetivo de recuperar las decenas de prestaciones caídas en todo el país. El nuevo modelo se centra en la "eficiencia y sustentabilidad", buscando garantizar la continuidad del servicio médico en provincias donde la atención hoy es inexistente.



