Paritaria. Docentes: semana clave para una paritaria testigo que va más allá del salario

La discusión salarial garantiza inflación y recompone algo por encima en los meses de febrero y marzo. La presión sobre el Tesoro está al límite. Este acuerdo marcará el rumbo de las próximas negociaciones estatales.

28 de marzo de 2026 a las 07:01 p. m.
Docentes: semana clave para una paritaria testigo que va más allá del salario
Casi la mitad de los docentes necesitan un segundo ingreso no relacionado a la educación para llegar a fin de mes.

El Gobierno de Martín Llaryora se juega esta semana la partida más crucial y determinante para las cuentas públicas: la paritaria docente. Es, por lejos, la que más recursos le insume al Estado provincial y porque actuará como referencia para todos los demás sectores que están en la fila de espera de la negociación: sanidad desde abril, judiciales (con un plan de lucha activado ante el TSJ) y estatales de la administración central.

El ADN de la propuesta es de por sí desafiante para el fisco: garantiza aplicarle a los salarios el mismo porcentaje que marque el último dato de inflación disponible con un extra de recupero a cuenta de lo perdido en los años anteriores. Ese extra llega a 9 puntos para los que menos ganan y promedia el 5,3% para todo el universo docente. Es desafiante porque deslinda los compromisos de gasto del insumo vital de cualquier fisco, que es la recaudación.

Los ingresos fiscales de la Provincia vienen en baja hace nueve ocho y, en paralelo, la inflación hace nueve meses que abortó su camino de descenso: sube o se mantiene. Es más, en El Panal creen que en abril recibirán, en plata, menos plata que en abril pasado, lo que significaría una pérdida real de recursos por encima del 33%. En marzo, faltando computar cuatro días, la nacional está más abajo que marzo 2025 y la provincial, apenas 0,4% arriba.

El Gobierno provincial quitó la cláusula por recaudación y ofreció una tercera oferta mejorada. (Prensa UEPC)
El Gobierno provincial quitó la cláusula por recaudación y ofreció una tercera oferta mejorada. (Prensa UEPC) (Prensa UEPC)

Ese desfase puede resultar demasiado audaz para las cuentas públicas (si no repunta la actividad económica) por la magnitud que implican los docentes en el conjunto de los estatales. “Hicimos el máximo esfuerzo, la propuesta está estirada en un contexto de contracción de la recaudación, estamos al límite”, asegura un ministro provincial cercanísimo del gobernador.

Los números

En la Provincia hay 80.230 docentes, que representan el 54% de los 147.728 agentes que trabajan en la Provincia. Al mes, los salarios y jubilaciones docentes representan 220 mil millones de pesos. Con la propuesta presentada, el gasto se va a 280 mil millones. Como para tener una idea de la dimensión: toda la recaudación del Impuesto Inmobiliario Urbana –la de todo el año– equivale a un mes de salarios y jubilaciones docentes. En el 2026, el impacto adicional del aumento es de $ 750 mil millones.

La propuesta presentada a la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba garantiza a partir de abril el pago de la inflación, sin tope de recaudación. El “Fonid provincial”, que es el monto que paga la Provincia cuando se cortó el de Nación, está hoy en $ 67.900 (un cargo): pasa a 95 mil en febrero; 120 mil en marzo; 125 mil en agosto y 130 mil en enero del 2027. Se elimina el tope del complemento remunerativo desde marzo, que actualizará también por inflación.

Negociación. El secretario General de la Gobernación, David Consalvi, en una de las reuniones que mantuvo con la cúpula de la UEPC. El funcionario Llaryorista le envió una nota al gremio solicitándole que levante el paro de 48 horas. (Prensa Gobierno de Córdoba)
Negociación. El secretario General de la Gobernación, David Consalvi, en una de las reuniones que mantuvo con la cúpula de la UEPC. El funcionario Llaryorista le envió una nota al gremio solicitándole que levante el paro de 48 horas. (Prensa Gobierno de Córdoba) (Prensa Gobierno de Córdoba)

Y de manera inmediata, para los meses de febrero y marzo, se agrega una compensación no remunerativa, con un blanqueo parcial a partir de marzo. Eso significa que el retroactivo por febrero y marzo, de aplicarse la propuesta, sería de $ 201.702 para un maestro de grado sin antigüedad (22 horas), de los cuales $ 124.602 serían remunerativos desde marzo, con actualización desde abril por IPC. En el global, el salario en este cargo, que está en $ 963.893 pasa a $ 1.040.993 en febrero y a $ 1.088.493 en marzo.

Un profesor de 30 horas cátedra cobraría de retroactivo $ 292.997, de los cuales $ 215.897 se incorporarían al salario desde marzo, con actualización desde abril por IPC. El salario pasaría de $ 1.320.585 actual a $ 1.424.787 en febrero y $ 1.509.381 en marzo. Los retroactivos, de aprobarse la propuesta, se pagarían en abril por planilla complementaria.

Para los jubilados, se aplica también la movilidad docente, que se ajustará por inflación. Los aumentos no remunerativos se trasladan a la “Compensación Fonid”, que pasa de 37.722 a 67.722 pesos en febrero; 69.445 pesos en agosto y 72.223 en enero.

Los docentes jubilados que perciben menos de $ 1.650.000 no estarán alcanzados por el diferimiento. El 80% de los docentes jubilados están por debajo de esa cifra.

Problema de fondo

El lunes la propuesta se discutirá en las escuelas, el martes en los departamentos y el miércoles en la asamblea provincial. Hay indicios de que tendría curso positivo, pero habrá que esperar los mecanismos de consulta que tiene la UEPC. Se descuenta que Capital no aprobará. Hay inquietud en El Panal por la injerencia que pueden tener en los debates algunas consignas propias de la izquierda, como “ningún docente por debajo de la línea de pobreza” o “merecemos una suba del 40% ya”. Es cierto que hay sectores que ganan con el no acuerdo y la confrontación permanente, y también pesa el hecho de que van dos meses sin aumentos. Muchos necesitan la plata no ya, ayer.

El problema docente es que el reclamo excede lo salarial. Es real y objetivo el hecho de que la plata no alcanza, como le sucede a la enorme mayoría de los asalariados que todavía no pueden levantar cabeza. Y si consiguen algún aumento, van por detrás de la inflación y se lo come toda la lista de gastos pendientes por cubrir: la tarjeta de crédito, las factura de servicios, la nafta y ahora, si se refinanció la tarjeta, la cuota del préstamo personal.

La UEPC sigue negociando con el Gobierno para cerrar la paritaria.
La UEPC sigue negociando con el Gobierno para cerrar la paritaria. (Prensa UEPC)

En el 2025 la clase media se apalancó con el crédito y hoy se encontró sin margen y con una deuda que jaquea la diaria. Y si hay un sector que se considera la columna vertebral de la clase media es el docente: con estudios, con dedicación y a cargo –nada más ni nada menos– que de la formación de las generaciones futuras. Entonces se mezcla de todo: el aula es un lugar hostil, donde hay que estar atentos al alumno que no come, al que se le burlan, al que apuesta, al que se duerme a cualquier hora porque juega con el celu, al que no lo escuchan en casa, al que no le ponen límites, al que no quiere aprender y la consigna es retenerlo como sea.

Encima, está todo el tsunami de la burocracia ministerial: que cargar en el Cidi, que la escuela precursora, que la quinta hora, que la planificación... Todo por el mismo precio. Curiosamente, el ministro de Educación, Horacio Ferreyra, no participa de la mesa de negociación salarial.

La demanda es cada vez mayor y, hoy por hoy, proviene de fuentes que sacan de foco al docente de su tarea, que es enseñar. Después aparecen los malos resultados educativos y, con poca, mucha o cero responsabilidad, los docentes forman parte de esa ecuación con muchas falencias. Y si el docente tenía hasta hace poco un horizonte de futuro claro, hoy la tiene muy difícil. Es un atolladero más profundo que la paritaria que se pone en juego esta semana.