Encuesta. Después de cinco meses, la confianza en Milei volvió a crecer
El Índice de Confianza en el Gobierno subió en junio. Aunque el repunte alcanzó a casi todos los segmentos sociales, la brecha territorial persiste y muestra un respaldo mucho más fuerte en las provincias que en el área metropolitana de Buenos Aires.
Después de cinco meses seguidos de retrocesos, el gobierno de Javier Milei encontró finalmente una señal de alivio. El Índice de Confianza en el Gobierno elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella registró en junio una suba de 3,9% respecto de mayo y cortó así la secuencia negativa que había acompañado a la Casa Rosada durante todo el primer semestre del año.
El indicador alcanzó los 2,07 puntos sobre un máximo de cinco. Aunque el nivel continúa por debajo del registrado un año atrás, cuando el índice era casi 12% superior, el dato constituye el primer cambio de tendencia de 2026 y ofrece una fotografía distinta de la relación entre el Gobierno y la opinión pública.
La mejora adquiere relevancia porque llega luego de una etapa de deterioro persistente. Entre enero y mayo el ICG había acumulado bajas mensuales sucesivas, incluida la fuerte caída de abril, cuando el índice se desplomó 12,1%. En ese contexto, el repunte de junio aparece como una interrupción de una dinámica que comenzaba a consolidarse.
El dato no implica un regreso a los niveles de confianza que exhibía el Gobierno al inicio de la gestión. De hecho, la caída acumulada desde fines de 2025 todavía alcanza el 16,1%. Sin embargo, la recuperación permite al oficialismo recuperar parcialmente terreno luego de varios meses marcados por la desaceleración económica, la caída del consumo y el desgaste propio de la gestión.
La mejora se observa en varios de los componentes que integran el índice. El mayor incremento se produjo en el rubro "eficiencia", que creció 12,8% y llegó a 2,12 puntos. También aumentaron los indicadores vinculados con "capacidad y preocupación por el interés general", mientras que "honestidad" permaneció estable y la "evaluación general del Gobierno" mostró una leve disminución.
Pero, como ocurre desde el comienzo de la gestión libertaria, el promedio nacional vuelve a esconder diferencias territoriales muy significativas. El interior del país continúa siendo el principal sostén político de Milei. En junio, los habitantes de las provincias otorgaron al Gobierno un nivel de confianza de 2,19 puntos, el más elevado del país.
En la Ciudad de Buenos Aires el índice se ubicó en 2,03 puntos y en el Gran Buenos Aires alcanzó apenas 1,83.
La distancia no es menor. Entre el interior y el conurbano bonaerense existe una brecha de 0,36 puntos, una diferencia que se repite de manera casi sistemática desde diciembre de 2023 y que configura uno de los rasgos más estables del ciclo político abierto con la llegada de Milei al poder.
Tendencia
Los estudios anteriores de la Di Tella ya habían mostrado esta tendencia. En abril el interior registraba 2,22 puntos frente a 1,87 en la Ciudad de Buenos Aires. En mayo la distancia se amplió aún más y el Gran Buenos Aires cayó hasta 1,65 puntos, el valor más bajo entre todas las regiones relevadas.
Junio mostró una recuperación en todas las zonas geográficas, aunque sin modificar el orden relativo ni la estructura de apoyos.
La persistencia de esta diferencia sugiere que la relación entre Milei y el electorado no responde únicamente a variables económicas coyunturales. En provincias como Córdoba, Mendoza o Santa Fe, donde el oficialismo consiguió amplios triunfos electorales, el discurso libertario mantiene una fuerte conexión con sectores productivos y con una cultura política históricamente refractaria al kirchnerismo.
El Amba presenta una realidad distinta. Allí el ajuste económico impacta sobre un tejido social más dependiente del empleo estatal, de la asistencia pública y del consumo masivo. El resultado es una evaluación más crítica de la gestión nacional.
El informe también detectó mejoras en casi todos los segmentos sociales. Entre las mujeres, uno de los grupos donde el deterioro había sido más pronunciado en mayo, el índice aumentó 5,6%. Entre los hombres la suba fue de 3,7%, aunque la brecha de género se mantuvo prácticamente sin cambios.
Por edades, el nivel más alto de confianza pasó a concentrarse entre las personas mayores de 50 años, con 2,23 puntos. Los jóvenes de entre 18 y 29 años también mostraron una leve mejora y el segmento de 30 a 49 años, que había protagonizado algunas de las mayores caídas del semestre, registró un incremento de 2,4%.
A dos años y medio del inicio de la gestión, el promedio histórico de Milei se ubica en 2,40 puntos. El valor sigue siendo superior al que exhibía el gobierno de Alberto Fernández en el mismo tramo de mandato y se mantiene muy cerca de los registros de Mauricio Macri.


