Entrevista. Daniel Ivoskus: Argentina está en el punto de hiperpolarización más alto desde el regreso de la democracia

El especialista estuvo en Córdoba. Fue para presentar la XXIV Cumbre Mundial de Comunicación Política (Uruguay). Habló de ”Argentina ante el nuevo ciclo político latinoamericano”.

07 de marzo de 2026 a las 12:57 p. m.
Daniel Ivoskus: Argentina está en el punto de hiperpolarización más alto desde el regreso de la democracia
Daniel Ivoskus, consultor político y estratega de campañas.

Para el consultor político Daniel Ivoskus, Argentina vive hoy su punto más alto de división. "Está en el punto de hiperpolarización más alto desde el regreso de la democracia", le dijo a La Voz.

De paso por Córdoba, presentó la XXIV Cumbre Mundial de Comunicación Política, a realizarse en Uruguay) y habló de ”el nuevo ciclo político latinoamericano”.

—El modelo de comunicación directa que instaló Milei, ¿es un cambio definitivo del sistema político o una "anomalía" que depende de su figura de outsider?

—Milei tiene un estilo de comunicación propio, que además funciona porque estamos en una sociedad hiperpolarizada. Entonces, todas estas acciones que lleva adelante, de ruptura de eje y de polarización, funcionan y le sirven. La figura de outsider sirvió para su primera elección, pero ya siendo presidente, mantiene esas características porque una de sus columnas verteberales es la antipolitica. Y ahí también se entiende el discurso de apertura de sesiones. Pero después, en cuanto a la anomalia o el cambio de sentido, Milei ha logrado implementar todos los manuales de comunicación y consultoria política juntos. Si analizás esos manuales, todos dicen: "Tenés que ser disruptivo en la comunicación". Y en Argentina creo que es Milei, y no sé si habrá de alguno más, el disruptivo. Esos manuales dicen además que tiene que haber cercanía, que no hay que parece un político tradicional porque la gente se aleja cuando escucha de política. Y en todo el sistema, él interpreta muy bien el contexto, hacía dónde va la ciudadanía y que está una sociedad hiperpolarizada.

—La Inteligencia Artificial ya está siendo usada para segmentar mensajes, generar contenido (por ejemplo, Rodrigo De Loredo y su deepfake) y simular escenarios electorales. ¿Dónde está el límite ético para un consultor político que trabaja con esas herramientas?

—Hay dos quiebres importantes en la comunicación política. El primero, la irrupción de las redes sociales y las plataformas digitales ya desde hace varios años. Y ahora la Inteligencia Artificial, que no está siendo usada solo para segmentar a mensajes o generar contenidos. La IA es transversal a todas las herramientas de comunicación política. Pero sobre todo, al comportamiento social. Hoy, eso puede darte un equipo mucho más competitivo en la producción de contenidos y en la lectura de escenarios. Pero la IA funciona si hay alguien que la interprete y sepa cómo utilizarla para una campaña, que lo calibra para después generar una estrategia sólida. La implementación de la comunicación en la "triple vía": territorio, redes sociales y medios tradicionales. Ahí tiene mucha más fuerza. No en alguna acción aislada. Es cierto que para una "campaña sucia" es una herramienta potente y debe tener un determinado control. Ya no solo sobre la IA sino también sobre los canales por donde salen esas campaña. Y en eso, el limite de un consultor, sobre todo ético, es hacer todo lo que pueda para ganar una elección siempre que respete las reglas y la democracia. A partir de eso, el juego está abierto. Porque una cosa es una campaña electoral, y otra cuando uno está en el gobierno. Una campaña busca crecer en votos o que tu adversario baje cuando no podés crecer; y en gobierno, el objetivo es tratar de crecer en aprobación, y que la oposición, baje.

—En un momento de caída de la credibilidad institucional, ¿la comunicación política puede reconstruir confianza o solo puede administrar esa desconfianza?

—La comunicación política es central para la construcción de narrativas que sustenten la credibilidad, y para que expliquen, de manera clara y disruptiva, el porqué de las decisiones públicas de gobierno. Diría que es lo que le da valoración emocional a los liderazgos. Transforma lo irracional y lógico en épico. Y sobre todo, la comunicación es el vehículo para que la sociedad te escuche. En este mundo hiperinformado, competitivo en términos comunicacional, necesitás llamar la atención, ser creativo, ser disruptivo... A lo de "disruptivo" lo repito constantemente porque necesitás que la sociedad te preste atención. Antes de hacer publicidad política, necesitás que la sociedad tenga la voluntad de querer escuchar; y antes de querer escuchar, tenés que tener contenido de calidad y de interés para que te presten atención. Tanto por la positiva como en momentos en los que tenés que administrar la desconfianza para convertirla en confianza.

—El relato de la "casta" funcionó como reaseguro de destrucción sobre lo que estaba. ¿Qué tipo de relato puede funcionar en 2027 para construir algo? ¿Existe dentro del peronismo / kirchnerismo?

—Lo de "casta" fue una palabra extraordinaria para representar la idea de la pulsación "antipolítica" argentina. Después de dos gobiernos que fracasaron en términos reales, como los de Macri y de Fernández, se dio la oportunidad de que aparezca algo distinto. ¿Eso puede funcionar en 2027? Creo que Milei va a seguir dominando la escena de la antipolítica. Lo vimos en la apertura de sesiones. Y seguirá apuntando al kirchnerismo, mantenerlo vivo en un esquema diferenciador. Pero va a necesitar, además, la fase económica, que fue la otra gran variable de su discurso. Milei llegó diciendo: "Nosotros sabemos de economía y vamos a solucionar los problemas económicos de Argentina". Bajó la inflación, sí; pero hoy con eso ya no alcanza porque hay desempleo, baja de la productividad, y poco dinero para los ciudadanos... Hay que ver qué pasa con el bolsillo de la gente. En ese escenario, el peronismo / kirchnerismo sí tiene posibilidades, pero ahí la clave es pensar quién representa mejor el "no a Milei" porque el dilema de la próxima elección presidencial ya no será "kirchnerismo sí, kirchnerismo no". Hoy cambió la disputa.

—Lleva años advirtiendo sobre la importancia de lo digital. Sin embargo, lo territorial parece seguir siendo decisivo (la campaña de Provincias Unidas es un ejemplo, aunque salió segundo en Córdoba). ¿Cómo integraría esos dos mundos sin que se resten autenticidad?

—En 2008, publiqué un libro llamado Vivir conectados, que fue disruptivo. Me criticaron en ese momento porque decían que solo el 5% de la población mundial iba a tener acceso a un teléfono inteligente y que lo digital era para unos pocos. Claramente, eso no fue así... Hoy no digo que lo digital sea más importante que lo territorial o los medios tradicionales. En Matrix política - la construcción de un candidato uno de los aspectos en los que me enfoco es cómo implemento la estrategia comunicacional en una campaña o en un gobierno. En esa implementación definimos la tipología que mencioné, la de la "triple vía", que combina redes, medios y territorio. Las tres se retroalimentan. Es construir un sistema a partir de las diferentes vertientes. Por supuesto que lo territorial es decisivo. Y en caso de Provincias Unidas, eso fue un gran fracaso. Una prueba electoral que dejó de existir. Porque además no hay lugar para ir por el medio. Argentina se encuentra hoy en el punto de hiperpolarización más alto desde el regreso de la democracia. Salvo que... haya una división en ambos lados de la polarización. Hoy pareciera que no, pero podría darse una fragmentación de 4 o 5 opciones electorales.