Sin quorum. El “cordobesismo” se partió al medio en la sesión fallida de la oposición contra Adorni

Juan Schiaretti, Carlos Guiérrez y Juan Brügge estuvieron presentes, mientras que Ignacio García Aresca, Carolina Basualdo y Alejandra Torres faltaron. La oposición estuvo a 12 presentes de abrir la sesión en la que buscaba avanzar con la interpelación y posible moción de censura al jefe de Gabinete.

23 de junio de 2026 a las 03:07 p. m.
El “cordobesismo” se partió al medio en la sesión fallida de la oposición contra Adorni
Fracasó por falta de quórum la sesión de la oposición contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni

La sesión impulsada por la oposición en la Cámara de Diputados para avanzar contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, dejó al desnudo una fuerte división al interior del oficialismo cordobés. El exgobernador Juan Schiaretti, su ladero Carlos Gutiérrez y el democristiano Juan Brügge bajaron al recinto, mientras que Ignacio García Aresca (alfil del gobernador Martín Llaryora), Carolina Basualdo y Alejandra Torres pegaron el faltazo.

La oposición buscaba votar los proyectos de interpelación con posible moción de censura contra Adorni, investigado en la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito. Sin embargo, llegaron a 117 de los 129 presentes que necesitaban: faltó una docena para abrir la sesión. Un acuerdo entre La Libertad Avanza y sus aliados del PRO y la UCR permitió desactivar la ofensiva.

Aunque el comportamiento del peronismo cordobés no fue determinante, funcionó como un termómetro político sobre un tema que, a todas luces, divide aguas. La postal más clara fue la presencia de Schiaretti en contraposición a la ausencia de García Aresca. El “Colo” no respondió ante la consulta de este medio y se limitó a explicar en redes sociales que se ausentó por un “cuadro gripal”.

“No estaré en la jornada legislativa de hoy porque estoy atravesando un cuadro gripal. De poder estar, bajaría a dar quórum”, aseguró el llaryorista, quien días atrás había difundido el comunicado conjunto en el que los cordobeses sostenían que Adorni “no puede seguir siendo jefe de Gabinete”. El mismo texto había compartido Schiaretti, quien junto con Gutiérrez fue uno de los primeros en llegar al recinto.

Torres, por su parte, había avisado el lunes que estaría ausente por un “problema familiar”, mientras que Basualdo, exintendenta de Despeñaderos, no respondió a La Voz los motivos de su ausencia. Los armadores de la sesión que tuvieron contacto con ella confiaban en que asistiría.

"Desorden y "desprolijidad" fueron los calificativos que encontraron cerca de Schiaretti para describir lo sucedido en el recinto. En ese sector consideran que el tema Adorni no admite "libertad de acción" por parte del gobernador, por la gravedad que reviste y porque la actitud que tomen los cordobeses deja una marca.

Moción de censura: ¿Sí o no?

La pregunta que comenzó a encontrar respuestas en la sesión fallida es cuán dispuestos estarán los diputados del PJ cordobés a votar una moción de censura contra Adorni si el tema llega al recinto. Ante la consulta de La Voz, Gutiérrez ratificó que, del lado de Schiaretti, están decididos a avanzar llegado el caso.

"No se ha conseguido el quórum, pero el derrotero de Adorni va a seguir de una manera u otra. Si hubiéramos tenido quórum y hubiéramos llegado a la instancia de decisión sobre la moción de censura, nosotros por supuesto que la vamos a apoyar", aseguró a La Voz.

Gutiérrez sostuvo: "Nosotros no hemos variado nuestra posición republicana y democrática respecto del rol de la Justicia. Pero lo que nos ha traído hoy al Congreso es que Adorni le mintió al pueblo argentino y nos mintió a nosotros como institución". Así, se refirió a la presentación del funcionario en el recinto en el mes de abril, cuando negó cualquier tipo de ocultación en sus declaraciones juradas.

Sentado al lado de Schiaretti y Gutiérrez, Brügge también se expresó. “Lamento la falta de quórum, porque la sociedad argentina quiere respuestas de Adorni, cosa que el Gobierno evita por todos los medios. A esta altura de las cosas, al Gobierno se le hace muy difícil tapar el sol con las manos y Adorni debe renunciar”, dijo a La Voz.

La actitud de los demás cordobeses fue previsible: Natalia De la Sota (Defendamos Córdoba) y Gabriela Estévez (Unión por la Patria) estuvieron presentes, mientras que todos los libertarios al mando de Gabriel Bornoroni dejaron sus bancas vacías. Eso sí: rondaron los pasillos de la Cámara por si la oposición juntaba el número y había que bajar a votar.

Entre los 117 presentes estuvieron Unión por la Patria, una parte de Provincias Unidas, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda y diputados “sueltos”, como las monobloquistas Marcela Pagano y Karina Banfi. En cambio, el ala ocupada por La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y el MID quedó absolutamente vacía.

Tampoco aportaron al quórum los dos diputados que responden al gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, ni los alineados al mandatario tucumano Osvaldo Jaldo, que suelen jugar con el oficialismo. En cambio, los gobernadores Carlos Sadir (Jujuy) y Raúl Jalil (Catamarca) contribuyeron con la oposición con dos presencias cada uno.

La foto del recinto semivacío fue el éxito del acuerdo tejido entre el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, con los aliados del PRO y la UCR para desactivar la convocatoria. La maniobra, donde tuvo protagonismo el jefe del bloque macrista, Cristian Ritondo, buscó quitarle a los aliados el peso de dar quórum y avanzar contra Adorni.

La salida que encontraron fue convocar a la Comisión de Asuntos Constitucionales para tratar los proyectos dentro de una semana, el martes 30. No obstante, la citación es prácticamente ficticia porque no hay un compromiso de dictamen, como pretendía forzar la oposición al emplazar desde el recinto. En otras palabras, el oficialismo puede estirar lo máximo posible el debate en el tiempo sin llegar a ninguna resolución.

“Vamos a habilitar el estudio de los proyectos. Si ellos consiguen las firmas, habrá dictamen”, respondió el titular de Asuntos Constitucionales, el santafesino Nicolás Mayoraz, ante la consulta de La Voz. De todos modos, hay otra traba y es que los proyectos también deben pasar por una segunda comisión, la de Peticiones, Poderes y Reglamentos.

La discusión reglamentaria de fondo tuvo que ver con que la moción de censura es un mecanismo nunca aplicado ni tampoco reglamentado, a pesar de estar previsto en el artículo 101 de la Constitución Nacional. Los libertarios impusieron su postura acerca de que los proyectos necesitan dictamen de comisión, como una ley, y por ende debían ser habilitados con dos tercios de los votos.

Esta interpretación chocó con la que la propia Patricia Bullrich había hecho en el Senado la semana pasada, al avalar la postura que había llevado a Labor Parlamentaria el peronista José Mayans. Por eso, la jefa del bloque libertario quedó condicionada de cara a la sesión prevista para este jueves en la Cámara alta, donde posiblemente también se exijan dos tercios para los proyectos.

Con la sesión de Diputados frustrada, La Libertad Avanza ahora espera que los aliados cumplan su parte del trato y ayuden a otra sesión impulsada para este miércoles con un “temario violeta”. Incluye el “Súper RIGI”, que busca atraer inversiones tecnológicas por un mínimo de USD 1.000 millones; y un acuerdo con dos acreedores de deuda para pagarles USD 171 millones, que tiene como fecha de vencimiento el 30 de este mes.