Entrevista. Mario Negri: "Adorni representa la mentira como política de Estado"

El ex vicegobernador y ex legislador nacional lanzó durísimos cuestionamientos éticos a Javier Milei. Tambièn aseguró que el radicalismo cordobés está para el Guinnes de la "infidelidad política". Cuestionó los personalismos.

19 de junio de 2026 a las 04:10 p. m.
Mario Negri: "Adorni representa la mentira como política de Estado"
En La Voz en Vivo Mario Negri.

Tras cuatro décadas de actividad política ininterrumpida, el exdiputado Mario Negri salió de la esfera pública en diciembre de 2023 y se había mantenido en silencio hasta ahora. Esta semana, en La Voz en Vivo hizo una cruda descripción del impacto del escándalo patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el Gobierno de Javier Milei. También fue muy crítico del presente de la UCR, tanto a nivel nacional como provincial.

–¿Qué representa la permanencia de Adorni en el Gabinete?

–Yo escribí que es como una oda a la mentira. Lo es desde el momento en que fue a Diputados y se retiró entre vivas y aplausos del propio Presidente, pese a la forma en que mentía. Adorni está encaprichado en convertir a la mentira en una política de Estado. Eso es peligroso, porque los errores se pueden corregir, pero cuando la mentira es legitimada desde el Poder, cuando por primera vez en 40 años el gabinete completo con el presidente de la Nación a la cabeza fueron a Cámara de Diputados aplaudir respuestas cargadas de mentiras y vaguedades, estamos ante otra cosa.

–Reprocha en especial la mentira. ¿Estamos ante un problema moral?

–Sí, pero está complicando institucionalmente al Gobierno, porque la mentira indiscriminada, la mentira sostenida en el tiempo desde el Poder, desgasta lo más importante que es la confianza y el vínculo con la sociedad. Ustedes recuerdan que el presidente habló de la moral como política de Estado.

En La Voz en Vivo Mario Negri.
En La Voz en Vivo Mario Negri. (Ramiro Pereyra/La Voz)

–También, para un sector del electorado, es un valor la convicción de que "Milei no miente". ¿Eso está en dudas?

–Creo que eso está en discusión, porque una cosa es adónde arribe la Justicia sobre la conducta penal o de enriquecimiento ilícito de Adorni. Y otra cosa, que está fuera de discusión, es el cúmulo de mentiras que dijo el Jefe de Gabinete. Entonces, la pregunta sería ésta: si desde el Estado te miente sostenidamente el más alto funcionario, el Jefe de la Administración, ¿qué le podés decir a los argentinos si naturalizan la mentira como una forma de vida? ¿Adónde va la sociedad? Acá no estamos discutiendo la macroeconomía, si la inflación baja o sube, sino cuál es el comportamiento al cual se la induce a la sociedad. Pretender explicar la mentira del Jefe de Gabinete es imposible.

–Pero una cosa es que la sociedad entienda que Adorni mintió, y otra cosa es si se consiguen o no se consiguen los votos para una moción de censura...

–El Gobierno cree que los triunfos o las derrotas siempre están dadas por la cantidad de votos que conseguís o no en el Parlamento. En este caso en particular, más votos o menos votos, no le van a devolver la credibilidad al Jefe de Gabinete. Está por el piso, está destruida.

–La gran pregunta que nos venimos haciendo hace mucho tiempo es, ¿por qué Milei lo mantiene? ¿Para qué le sirve? ¿Qué función puede cumplir Adorni a esta altura?

–Mi experiencia indica que en cualquier gobierno, en especial este que tiene un vacío muy grande en frente, puede caer en la borrachera de poder. La consecuencia es que Milei piensa: "yo puedo hacer lo que quiero y el que evalúa los costos no es la sociedad, soy yo". Esa es la diferencia, cuando el presidente dijo la moral como política de Estado, no incorporó a la moral la visión de la ética pública en el ejercicio del poder.

–Es una moral muy particular, que dice también que el que evade es un héroe, que cobrar impuestos es un robo y hay que destruir el Estado...

–Eso es para un debate hacia 2027. Hay dos visiones, algunos creen que la moral es una cuestión absolutamente privada de los individuos o quizá del mercado también, que te pertenece. Otros pensamos que la moral es un valor intrínseco, y que si además tenés la responsabilidad de conducir el Estado, debe ir acompañada de transparencia, de ética, de la ley, del código penal y de la Constitución en definitiva.

–Si lideraras todavía un bloque en Diputados? Optarías por no hacer nada y que se extienda el desgaste del Gobierno o impulsarías la moción de censura y el desplazamiento del Jefe de Gabinete?

–Yo actuaría en función de lo que acabo de decir. No hay otra forma: hay que ir hacia la moción de censura. No me cabe duda de que hay que censurar esa conducta. Y particularmente en Diputados, porque fue ahí donde Adorni mintió adelante de todo el Gobierno, y casi en cadena nacional a todos los argentinos. Los gobiernos también se equivocan y pueden cometer errores. Pero si una cosa es un error, otra cosa es convertir la mentira sistemáticamente en el eje y el orden de la política. Eso genera una enorme fatiga social.

–Pasemos al radicalismo de Córdoba. Hay un sector importante que está tratando de aliarse con La Libertad de Avanza. ¿Cómo se resolverá eso?

–Es un debate grande. Yo ahora, nacionalmente, estoy integrando un grupo de pensamiento con la idea de que la Argentina no sale por los extremos. Los extremos, dicen algunos, garpan electoralmente. Pero después termina siendo el gobierno los extremos. Yo creo que la moderación hoy es un acto de valentía. Los extremos fatigan rápidamente a la sociedad, sobre todo cuando no arrojan resultados. Vos no podés vivir de crear enemigos, tenés que resolver problemas, ¿no?

–Pero un sector de la UCR está buscando un extremo...

–El radicalismo, inclusive en el país, ha estado fuera de la conversación pública, que es lo peor que le puede pasar a un partido político. Eso significa que podés caer en la irrelevancia. El segundo problema que tiene es que hoy carece de un núcleo de ideas nacionales. El radicalismo de Córdoba no escapa a esa crisis, ni a la de los partidos en general. Y además tiene otro problema muy local: el grado de infidelidad política en la vida de nuestro partido ha superado el libro Guinés. Lo digo aún aceptando mis errores.

–¿A qué se refiere?

–Es increíble la naturalidad con que se entra y se sale. Uno puede cambiar, es lógico, ¿no? Es más, puede estar en desacuerdo e irse de una fuerza política. Ahora, el grado de infidelidad política que se observa acá, donde se van, apoyan a otro, vuelven y los aplauden dentro de tu casa, yo no lo había visto. Creo que el radicalismo debe abuenarse hacia adentro. Pero el que se compromete, se compromete. No hay licencia para irse y venir cuando uno quiere.

–¿Usted cree que el radicalismo debe buscar una coalición?

–Yo soy partidario de las coaliciones. Pero las coaliciones que no son solo un amontonamiento de intereses personales. No puede ser una pelea de egos. Yo conozco eso, yo he vivido eso. No puede ser más importante meterle una zancadilla a otro que sostener una idea. También observo que del Gobierno provincial lo único que podemos esperar es más de lo mismo. Son muchos años en el gobierno. Al radicalismo le pasó algo similar.

–¿Considera que la oposición debe unirse frente a esa situación?

–El tema es qué se construye al frente. ¿Qué estamos imaginando hacia adelante? ¿Hacia dónde vamos en esto que se va modificando entero? Yo creo que es tiempo de cambio. Ya 25 años obligan a cambiar, los que tenían mucho pelo tienen poco, los que eran flacos están gordos, ¿no? Yo creo que para salir a buscar una coalición sobre la base de un proyecto, primero hay que tratar de coincidir adentro del radicalismo. Porque si una fuerza política está al servicio del desgaste de su vida interna, es difícil que después pueda construir hacia afuera.

–¿Considera que el radicalismo debe aliarse a La Libertad Avanza?

Uno hace política solamente si va a ganar? ¿Uno adhiere a una fuerza política solamente si tiene asegurado el triunfo y si no, se va a otro lado? Bueno, yo me he hecho en otra escuela, yo abrazo ideas. Creo que en Córdoba las circunstancias para producir un cambio están dadas, pero la alternativa no se hace sobre egos personales: hay que decirles a los cordobeses que futuro vemos para un país tan complejo y un mundo tan complejo. ¿Se puede construir coaliciones hacia afuera? Sí. ¿Amontonando dirigentes? No. Yo estoy lejos del pensamiento nacional de La Libertad Avanza, tanto como del kirchnerismo.