El sector privado transita un año de altibajos, como lo demuestran los números oficiales del nivel de actividad. Mientras la macroeconomía exhibe señales de estabilización y desaceleración inflacionaria, las empresas continúan enfrentando dificultades para recuperar los niveles de actividad y ventas.
Esto se reflejó también en un sondeo periodístico realizado por La Voz al que respondieron 65 empresarios de Córdoba de diferentes rubros. Los resultados muestran un escenario de cautela, con expectativas moderadamente optimistas para el segundo semestre, pero también con fuertes preocupaciones vinculadas al consumo y los costos.
Allí también se cuela el “ruido político”. Aunque no hubo una pregunta específica, sin duda que se relaciona con las vicisitudes de la declaración de bienes del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.

La muestra está integrada principalmente por dueños de Pyme de la industria que representaron el 43,8% de los participantes. El comercio y los servicios aportan cada uno el 25% de las respuestas, mientras que las actividades agropecuarias tienen una participación menor.
Para el economista del Ieral Marcos Cohen Arazi, los resultados del sondeo muestra “un panorama muy heterogéneo”. “Conviven sectores que están en niveles de actividad importantes, algunos récord como el agro de Córdoba y otros que no tienen tanta presencia en la provincia pero que algo pueden derramar acá, al menos indirectamente como minería y el sector de hidrocarburos”, señaló.
Uno de los datos más relevantes es que casi la mitad de las empresas sostuvo que su nivel de actividad se mantuvo sin cambios durante el primer cuatrimestre de 2026. El 46,9% afirmó haber operado en niveles similares a los del mismo período del año anterior, mientras que el 32,8% aseguró que la actividad cayó. Apenas el 20,3% indicó haber registrado crecimiento.

La lectura de estos resultados permite observar que el estancamiento continúa siendo la característica dominante. Si bien algunas empresas lograron mejorar su desempeño, la proporción de compañías que experimentaron retrocesos supera ampliamente a las que reportaron avances.
Ventas y rentabilidad bajo presión
La situación se vuelve más evidente cuando se analiza la evolución de las ventas. Al comparar el primer cuatrimestre de 2026 con igual período de 2025, el 43,8% de los empresarios indicó que sus ventas disminuyeron. Un 31,3% sostuvo que se mantuvieron estables y solo el 25% afirmó haber registrado aumentos.
La caída del consumo aparece como uno de los principales factores detrás de este comportamiento. De hecho, cuando se consultó a los empresarios sobre sus preocupaciones económicas y productivas, la pérdida del poder adquisitivo encabezó el ranking con el 60,9% de las respuestas.

El dato refleja que, aun en un contexto de menor inflación, muchas empresas perciben que la demanda interna continúa debilitada. La reducción de la capacidad de compra de los consumidores sigue siendo vista como el principal obstáculo para la recuperación de los negocios.
A esta preocupación se suma otro factor relevante: la suba de costos. La mitad de los encuestados señaló que el incremento de costos constituye una de las principales amenazas para la rentabilidad de sus empresas.
La combinación de menor consumo y mayores costos genera una presión creciente sobre los márgenes de las compañías, especialmente en aquellas actividades más dependientes del mercado interno.
“La apertura y la desregulación, bienvenidas, han llegado mucho más rapido que el crédito y que la reducción de impuestos. Estamos en una transición compleja por eso. Al menos para muchos sectores”, indicó Cohen Arazi.
Empleo: 1 de cada 4, achicó
Dos de cada tres empresas informaron que mantuvieron sin cambios su plantel de empleados durante el primer cuatrimestre. En total, el 67,2% de los encuestados sostuvo que no realizó modificaciones en su dotación.
Sin embargo, entre quienes realizaron cambios, predominan los ajustes. El 25% afirmó haber reducido personal, mientras que apenas el 7,8% indicó haber incorporado trabajadores.

Los resultados sugieren que las empresas aún no encuentran condiciones suficientes para expandir significativamente sus estructuras. Aunque no se observa un proceso generalizado de despidos, tampoco aparecen señales contundentes de generación de empleo.
Cohen Arazi advirtió, en ese sentido, que algunas empresas “se están achicando”; son las que “entienden que tienen que reformular su modelo de negocio y su estrategia”, y las que por otro lado “dicen, me quedo como estoy y espero”. Otras pueden estar buscando calzar empleo con la reciente reforma laboral, añadió.
Expectativas más favorables
A pesar de los resultados del primer cuatrimestre, las expectativas empresarias muestran una mejora considerable de cara a la segunda mitad del año. El 43,8% de los empresarios considera que la actividad crecerá durante el segundo semestre, mientras que otro 43,8% cree que se mantendrá estable. Solo el 12,5% anticipa una caída.
En otras palabras, casi nueve de cada diez empresas esperan sostener o mejorar su situación actual. El dato refleja que, aunque persisten dificultades en el presente, existe una percepción más favorable sobre la evolución futura de la economía.

Se observan sectores “bastante complicados que engloban una porción importante de las empresas, también del empleo asociado”, como construcción, comercio e industria en la mayor parte de las ramas. “Son pocas las ramas industriales que están con buenos niveles de actividad”, indicó el economista del Ieral.
Ello indica que las perspectivas de producción “no son de crecimiento”, agregó. Sí puede haber “mucha expectativa de mantener tener este nivel de actividad, no de un crecimiento significativo sin lugar a dudas, salvo contadas excepciones y por eso lo lógico, lo normal, lo esperable es que no haya intenciones de modificar la planta de personal”, agregó el analista.
El eje de la preocupación
Además de la caída del poder adquisitivo y la suba de costos, la encuesta permitió identificar otros factores que generan inquietud en el sector privado.
El 35,9% mencionó el ruido político nacional, podría incluirse allí el llamado caso Adorni, como una preocupación relevante, mientras que el 28,1% señaló la incertidumbre económica.
Por detrás aparecen cuestiones vinculadas al tipo de cambio (17,2%), la apertura de importaciones (15,6%) y los juicios laborales (6,3%).

Los resultados muestran que las empresas siguen prestando atención a variables macroeconómicas e institucionales que pueden afectar la previsibilidad de las inversiones y la planificación de largo plazo.
Aunque la estabilidad monetaria es valorada positivamente, muchos empresarios consideran que todavía existen factores de riesgo que condicionan la toma de decisiones.
Aunque no hubo una pregunta específica, Cohen Arazi advierte sobre la existencia de “una presión muy fuerte” sobre “la rentabilidad o incluso con el bajo nivel de demanda”, que puede estar alcanzando “un límite o incluso estar con pérdidas de corto plazo”, cuya evolución es por el momento impredecible.
Los pedidos al Gobierno para 2027
El sondeo también indagó sobre cuáles deberían ser las prioridades del Gobierno nacional de cara a los próximos años.
La respuesta más elegida fue incentivar el consumo interno, opción seleccionada por el 75% de los participantes. El dato confirma que la recuperación de la demanda aparece como la principal necesidad percibida por el sector privado.
El economista advirtió que el salario real "no le gana a la inflación" desde mediados del año pasado y acumula una pérdida de poder adquisitivo que se refleja en una demanda más débil.

Sin embargo, señaló que los ingresos "van creciendo en dólares", lo que genera problemas de competitividad y favorece el crecimiento de las importaciones por sobre el consumo de bienes nacionales.
En segundo lugar de preocupaciones se ubicó la reforma impositiva, mencionada por el 59,4% de los empresarios. La presión tributaria continúa siendo uno de los reclamos más recurrentes del entramado productivo. Pero las rebajas producidas hasta ahora, indicó Cohen Arazi, no alcanzan para “generar un impulso que derrame” en la economía.
También surgieron pedidos vinculados a la obra pública y la infraestructura (32,8%), el fortalecimiento de las reservas del Banco Central (18,8%), la eliminación del cepo cambiario (15,6%) y la eliminación de las retenciones (15,6%).

