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Política

Elecciones 2025. Una campaña en Córdoba que costó más de $ 2 mil millones

Según los informes oficiales, el año pasado se gastaron $ 2.315.261.553 para dirimir nueve bancas. El PJ fue el que más dinero utilizó, aunque no aclaró los detalles. Cuánto costó cada diputado.

26 de febrero de 2026, 16:43
Una campaña en Córdoba que costó más de $ 2 mil millones
Las elecciones legislativas 2025. (La Voz / Archivo)

La elección legislativa del 26 de octubre de 2025 en Córdoba dejó un resultado improbable y, digamos, sorpresivo en términos de lógica electoral: el Partido Justicialista provincial, la fuerza política que concentró el 41% del gasto total de toda la campaña, no sólo no ganó, sino que quedó a dos diputados del vencedor.

Los informes financieros presentados ante la Justicia Electoral –que cubren desde el 27 de agosto hasta el 24 de octubre– permiten reconstruir con nombre y apellido y número de cuenta quién gastó qué y de dónde sacó el dinero.

El mapa resultante es, también, una radiografía de cómo se financia el poder en Argentina. Y permite ver que más recursos no siempre significan mejores resultados.

Como dato transversal, la suma total de los registros de las 20 fuerzas que completaron sus informes y los presentaron en tiempo y forma (tenían hasta el 1º de febrero) alcanzó la millonaria cifra de $ 2.315.261.553.

Las planillas están colgadas en la web de la Cámara Electoral.

El oficialismo local, que lidera el gobernador Martín Llaryora, fue bajo la alianza Unidas, que llevó a Juan Schiaretti como primer candidato.

El dinero provino (exactamente la misma cifra que se gastó) de transferencias bancarias internas del Partido Justicialista, que llegan a los $ 826.764.871; y de aportes estatales, que sumaron $ 339.922.144.

Con un dato sobresaliente en el detalle: $ 570.000.000 se usaron para publicidad en redes. Es decir, más de la mitad del gasto.

El informe, según fuentes del Partido Justicialista de Córdoba, fue entregado en tiempo y forma a la Justicia Electoral. La aclaración es porque los datos no se encontraban disponibles hasta el 25 de febrero, lo que llevó al peronismo a realizar el reclamo correspondiente.

Y aun así perdió. La Libertad Avanza, con el ignoto empresario Gonzalo Roca, se impuso con un poco más de la mitad del presupuesto del oficialismo provincial.

El modelo Milei

La fuerza del presidente Javier Milei declaró $ 469.818.869 en gastos, lo que la convierte en la segunda campaña más cara.

Sus ingresos totalizaron $ 470.047.048, de los cuales $ 63 millones correspondieron al aporte estatal, y el grueso ($ 347 millones) provino de contribuciones privadas de personas humanas.

Completaron el cuadro $ 60 millones en transferencias de otros órganos del partido, por ejemplo, de La Libertad Avanza a nivel nacional

El destino del gasto revela que, más allá de renegar de la política tradicional, sabe que la campaña se nutre de todo. Como sea, la desproporción entre músculo privado y financiamiento público es, en sí misma, un dato político clave en un país que debate sin pausa la equidad en las elecciones.

Los libertarios usaron $ 422 millones, el 90% del total, en publicidad electoral.

En tercer lugar quedó Defendamos Córdoba, la fuerza de Natalia de la Sota, con $ 298.886.452 en gastos. En el informe se detalla que, de cada $ 100 que invirtió, $ 98 fueron a publicidad.

A pesar de que, por ley, a todos los partidos les corresponde un aporte estatal, hubo sanción para Defendamos Córdoba (en su caso, porque el Partido Laborista, integrante de la alianza, no cumplió con las presentaciones contables de elecciones anteriores), lo que arrastró a toda la alianza a perder ese derecho.

Así fue como la totalidad del financiamiento llegó de personas físicas ($ 289 millones) y de dos empresas ($ 9 millones). La propia De la Sota depositó $ 24 millones dos días antes de la elección, lo que la convirtió en la mayor aportante individual dentro de su fuerza, y de las demás.

La izquierda: todo Estado

El Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad (FIT-U) invirtió $ 109.994.144 y quedó cuarta en el ranking de gastos de campaña electoral del año pasado en la provincia de Córdoba.

De esa erogación, $ 109.334.082 provinieron del aporte estatal extraordinario, mientras que las contribuciones privadas fueron simbólicas: $ 487.238, en su mayor parte en “especie”.

El gasto de la izquierda se concentró en publicidad (97% del total fue ahí) y en folletería ($ 32,8 millones).

Más atrás, aparecen pagos para redes sociales ($ 19,5 millones) y para publicidad en la vía pública ($ 16,7 millones) como principales destinos.

La tensión libertaria

El Partido Libertario, la gran sorpresa de la elección, declaró $ 93.348.182 en egresos. La fuerza que encabezó el legislador provincial Agustín Spaccesi quedó cuarta entre las más gastadoras. Lo curioso es que, de ese total, $ 63 millones llegaron del Estado, lo que coloca al partido en una posición incómoda respecto de su propio discurso contra el gasto público. Los $ 30,5 millones restantes fueron donaciones privadas, entre las que figura el propio candidato Spaccesi, quien puso $ 10 millones de su billetera.

Casi la totalidad del gasto fue publicidad. El detalle más llamativo es que invirtió mucho en sitios periodísticos digitales nacionales ( $ 45,1 millones) y poco en provinciales ($ 9,3 millones), con redes sociales gestionadas en su totalidad por Agencia Integral Córdoba SAS a través de Meta (Facebook).

El PRO declaró $ 70.032.061 en gastos y tampoco recibió financiamiento estatal por la razón antes mencionada. Sus ingresos provienen íntegramente de donaciones privadas, con Oscar Agost Carreño también como su propio financista.

El gasto se concentró en vía pública ($ 30,25 millones) y en internet ($ 35 millones), sin folletería ni eventos.

En el caso de los kirchneristas de Fuerza Patria, quedaron –al menos en el gasto declarado– muy detrás del resto de las fuerzas. En la planilla oficial, gastaron $ 16.061.002, con una particularidad: $ 6,59 millones fueron a gastos operativos, incluyendo $ 2,9 millones a alquileres.

Su principal aportante corporativo fue Córdoba Humana Asociación Civil –vinculada a Juan Grabois–, con $ 3.322.074.

Gasto por diputado

Si se toman en cuenta los gastos de las fuerzas políticas y se los divide por los resultados electorales, sin dudas la inversión más cara la hizo el PJ: cada uno de las tres bancas logradas costó $ 388.895.672.

Más barato fue el costo de La Libertad Avanza, que consiguió cinco bancas en las últimas elecciones. En el caso de los libertarios, el costo por diputado fue de $93.763.773.

La novena banca se la llevó Natalia de la Sota, bajo el paraguas de la alianza Defendamos Córdoba. En su caso, los $ 298.886.452 que gastó en campaña podrían imputarse a la renovación de un lugar en la Cámara de Diputados.

Modelos bien diferenciados

Los informes de financiamiento de partidos políticos revelan modelos bien diferenciados.

La Libertad Avanza es el caso más extremo de capitalización privada masiva: $ 347 millones desde personas humanas canalizados en dos meses implican una red de donantes con capacidad de movilización financiera que ningún otro espacio puede exhibir.

El PRO replica ese patrón en menor escala, con cero Estado (por estar sancionado) y con donantes individuales.

La izquierda hizo exactamente lo contrario, ya que su estructura fue “cero privado, todo Estado”.

Lo que también muestran los informes es el rol de intermediarios: agencias de publicidad que concentran decenas de millones, cooperativas de trabajo que facturan folletería, plataformas globales –Meta Platforms Ireland Ltd., Google Argentina SRL– presentes en múltiples liquidaciones.

La campaña electoral moderna en Argentina es, en buena medida, el mismo negocio de siempre, con nuevos proveedores, y con el claro ejemplo de que hoy lo digital es tan poderoso como lo territorial.

Mezcla de estrategias, que combinan gastos y propuestas con cada vez más alternativas.