Para calibrar lo que gastó el Partido Libertario en Córdoba durante las legislativas del 26 de octubre de 2025, alcanza con un número de contexto: el PRO, que compitió en el mismo distrito y el mismo día, erogó $ 70 millones. El Partido Libertario gastó $ 93.348.182. Son 23 millones más que el PRO, para la misma elección, en la misma provincia.
Lo curioso, por ser un partido libertario, es que de esos 93 millones, el 67% de los fondos vino del Estado.
Los números pertenecen al Informe Final de Ingresos y Egresos de Campaña Electoral que toda agrupación política está obligada a presentar ante la Justicia Nacional Electoral en virtud de la Ley 26.215 de Financiamiento de los Partidos Políticos. Se carga en el sistema InFiPP del Poder Judicial y es público.
Ese gasto no fue en vano, ya que el Partido Libertario consiguió 93.286 votos, lo que significó el 4,7% del total. Nada mal.
Quién puso el dinero
El total de ingresos declarados fue de $ 93.544.728,56. Ese dinero llegó de dos fuentes, y la proporción entre ellas es el primer dato que merece atención.
El Estado aportó $ 63.044.728,56. Eso, como se mencionó, significa el 67,4% del total, en concepto de aporte público extraordinario para campaña electoral. No es una irregularidad porque la Ley 26.215 prevé expresamente este mecanismo, bajo la lógica de que el financiamiento estatal reduce la dependencia de los partidos respecto al poder económico privado. Pero el dato tiene su propio peso político ya que el Partido Libertario construyó buena parte de su identidad sobre la crítica al gasto público y al... Estado.
El tercio restante ($ 30.500.000) provino de donaciones privadas. Y aquí aparece el elemento más llamativo, ya que ese dinero fue aportado por exactamente tres personas físicas. No hubo aporte de empresas privadas, por ejemplo.
Lautaro Manuel García fue uno de los aportantes, con una suma de $10.000.000 el 24 de septiembre; luego, Agustín Spaccesi (el primer candidato), quien aportó otros $ 10.000.000 el 8 de octubre; y Andrés Peralta, que realizó dos transferencias, de $ 8.500.000 el 11 de octubre y $2.000.000 el 20, para totalizar $10.500.000.
En qué se gastó
De los $ 93 millones que salieron, apenas $ 1.135.987 correspondieron a gastos operativos de campaña, cargados íntegramente bajo el rótulo genérico "gastos varios", sin ningún desglose adicional. El 98,8% restante ($ 92.212.195) se destinó a publicidad electoral. La campaña fue, en términos presupuestarios, un ejercicio de comunicación casi puro.
La vía pública absorbió $ 10.198.395, distribuidos entre 15 proveedores. Marco Publicitario S.A. fue el más caro con $ 2.209.460, seguido por Grupo REM S.R.L. con $1.766.600 y Grafismos Córdoba S.A.S. con $ 1.488.300. Es una lista larga, con montos relativamente acotados por empresa, que sugiere una estrategia de saturación territorial.
Las redes sociales demandaron $17.545.000, todos cobrados por Agencia Integral Córdoba S.A.S. por la "gestión integral de la campaña digital Meta Ads Facebook e Instagram" entre el 15 de septiembre y el 22 de octubre. La misma agencia cobró otros $ 7.544.350 en honorarios por producción audiovisual y gestión general, sumando más de $ 25 millones entre ambos conceptos. Una sola empresa concentró el manejo digital completo de la campaña.
El gasto más voluminoso estuvo en los medios digitales. En sitios periodísticos digitales nacionales, el Partido Libertario gastó $ 45.160.830. De ese total, $ 37.374.480 fueron cobrados por Telecor S.A.C.I., bajo el concepto de "pauta publicitaria". Los $7.786.350 restantes los cobró MTV Networks Argentina S.R.L.
Y en medios digitales provinciales se gastaron otros $ 9.343.620.
Al cierre, quedó una deuda pendiente de $ 30.000 con NSP S.R.L., empresa de vía pública, y un saldo positivo de $ 226.546. Los responsables firmantes fueron Jeremías Vega, tesorero y primer responsable económico, y Eduardo Marcos como segundo responsable.
El informe cumple todos los requisitos formales de la ley. Todo fue declarado, todo está registrado. Pero los documentos oficiales tienen ese límite preciso: muestran quién pagó y a quién fue el dinero, no por qué ni con qué expectativas. Tres personas aportaron un tercio del presupuesto de una campaña que el Estado financió en su mayor parte. Esas dos coordenadas (la concentración de los aportes privados y la dependencia del financiamiento público) son los datos que quedan flotando cuando se cierra el PDF.

