Economía. Una buena: la actividad provincial volvió a crecer, aunque a un ritmo moderado

Según un informe del IEF de la UNC, el desempeño de los principales indicadores económicos mostró un cambio de tendencia durante el primer trimestre del año, impulsado por la recuperación de actividades vinculadas con la agroindustria y el consumo. La construcción también mejora.

25 de junio de 2026 a las 07:24 p. m.
Una buena: la actividad provincial volvió a crecer, aunque a un ritmo moderado
Cosecha de soja en campos del interior de la provincia de Córdoba.

La economía de Córdoba logró recuperar terreno durante el primer trimestre de 2026 y dejó atrás dos trimestres consecutivos de caída. El Índice de Actividad Económica de Córdoba (Iaec), elaborado por el Instituto de Economía y Finanzas (IEF) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), registró un incremento del 0,56% respecto del trimestre anterior.

La mejora fue suficiente para revertir la tendencia negativa observada hacia fines de 2025, aunque los economistas aclaran que la expansión continúa siendo modesta y se desarrolla en un contexto de desaceleración del crecimiento interanual.

La variación interanual del indicador se ubicó en 1,64%, muy por debajo del 7,75% registrado a mediados del año pasado. El dato confirma que la actividad provincial continúa creciendo, pero a un ritmo considerablemente menor.

Según el informe, la evolución reciente refleja una economía que comienza a estabilizarse luego de varios meses de debilidad, aunque todavía sin señales de una recuperación vigorosa y generalizada.

El trabajo corresponde a la segunda edición del Informe Técnico de la Economía de Córdoba (ITEC), una publicación trimestral elaborada por el Instituto de Economía y Finanzas de la UNC.

El capítulo referido al Índice de Actividad Económica fue desarrollado por los economistas Tiago Bruno y Gonzalo Martín Díaz Mac William.

Recuperación con cautela

El informe sostiene que el cambio de signo del indicador responde a una reconfiguración de los sectores que integran el índice. Algunos rubros comenzaron a mostrar una mejora significativa y compensaron el menor desempeño de otras actividades que todavía continúan exhibiendo debilidad.

Entre los sectores de mayor crecimiento sobresale la industrialización del maní, que registró un incremento trimestral del 12,86% y una expansión interanual del 44,27%.

Los autores recuerdan que este indicador posee una elevada volatilidad y que durante el informe anterior había explicado buena parte de la caída registrada a fines de 2025. Su recuperación terminó convirtiéndose en uno de los principales motores del repunte observado durante el inicio de este año.

También mostró un comportamiento positivo el consumo de hidrocarburos líquidos, con una mejora del 5,05% frente al trimestre previo y del 11,36% respecto del mismo período del año anterior.

A su vez, el consumo de cemento Portland, considerado un indicador representativo del nivel de inversión y actividad de la construcción, aumentó 2,60% en términos trimestrales y 2,30% en la comparación interanual.

No todas las variables evolucionaron en la misma dirección. La industrialización del girasol retrocedió 3,52% respecto del trimestre anterior, aunque todavía mantiene un crecimiento interanual del 3,15%.

En tanto, el patentamiento de vehículos volvió a mostrar una caída trimestral del 2,52%. Sin embargo, los investigadores remarcan que el descenso fue mucho menor que el desplome del 11,96% registrado a fines de 2025, lo que podría interpretarse como una señal de estabilización del mercado automotor.

El agro empuja la actividad

Los investigadores del IEF destacan que el comportamiento de la economía cordobesa mantiene una elevada sincronía con el ciclo económico nacional. El Iaec reproduce históricamente las mismas etapas de expansión, estancamiento y contracción que experimenta el Producto Interno Bruto argentino, por lo que constituye un indicador adelantado para seguir la evolución provincial.

En ese contexto, el informe identifica un punto de inflexión durante el comienzo de 2026. Luego del deterioro registrado en el segundo semestre del año pasado, la economía provincial comenzó a mostrar señales de recuperación impulsadas principalmente por el dinamismo de las actividades agroindustriales.

Los autores sostienen que el repunte de la molienda de oleaginosas y el mayor consumo de hidrocarburos explican buena parte de la mejora observada durante el trimestre. Ese desempeño también encuentra respaldo en la evolución del Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae) del Indec, cuya serie tendencia-ciclo acumuló tres meses consecutivos de crecimiento durante el inicio del año y registró una expansión promedio del 1,1% respecto del cierre de 2025.

La molienda es clave

El informe incorpora además un estudio específico sobre la industrialización de oleaginosas, que identifica una recuperación significativa del procesamiento de soja y girasol luego del impacto que provocó la histórica sequía de la campaña 2022/2023.

En soja, la industrialización acumulada de la campaña 2025/2026 muestra un crecimiento del 3,13% respecto del ciclo previo y un salto del 77,37% frente a la campaña afectada por la sequía.

No obstante, los especialistas aclaran que buena parte de esa mejora responde a la normalización de la oferta de materia prima y no exclusivamente a un aumento de la producción. En girasol, en cambio, la recuperación es más moderada y todavía permanece por debajo de los niveles alcanzados en campañas anteriores.

El documento también analiza el comportamiento de los precios internacionales y de los derechos de exportación. Según el IEF, la recomposición gradual de los valores internacionales de aceites y subproductos agrícolas mejoró las condiciones económicas para la industrialización.

Sin embargo, concluye que las modificaciones introducidas en las alícuotas de retenciones no alteraron de manera significativa los incentivos para profundizar el procesamiento interno.

Reversión de las caídas

Como balance general, los investigadores consideran que Córdoba ingresó en una etapa de recuperación, aunque todavía de baja intensidad. La reversión de las caídas observadas durante la segunda mitad de 2025 constituye una señal alentadora.

Pero la desaceleración del crecimiento interanual y el comportamiento dispar de varios sectores muestran que la consolidación de la actividad dependerá de que la mejora observada en la agroindustria logre extenderse progresivamente al resto de la economía provincial.