Salud Pública Clínicas y sanatorios, en riesgo de colapso

Arca puso en marcha un plan de regularización de deudas tributarias que no soluciona los problemas de fondo. La crisis en salud, a merced de los ajustes del Gobierno nacional.

10 de junio de 2026 a las 12:02 a. m.
Clínicas y sanatorios, en riesgo de colapso
La atención en centros de salud, cada vez más complicada

La crisis que atraviesa a la mayoría de las clínicas y los sanatorios privados de la provincia de Córdoba ha escalado a niveles económicos y tributarios, con deudas que tal vez necesiten ser refinanciadas de modo de evitar cierres o un virtual colapso en la atención.

El contexto no es ajeno a las dificultades que enfrenta el sistema de salud pública en general, agravado por el derrumbe de obras sociales y por los cortes de prestaciones. Estos son consecuencia de las cíclicas demoras en regularizar deudas por parte del Pami, la obra social más grande del país, que principalmente cubre servicios médicos y farmacológicos de jubilados y pensionados.

Atento a las extendidas complicaciones financieras de las clínicas y sanatorios, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) habilitó un régimen especial de facilidades de pago destinado a los establecimientos de salud con internación.

Es decir, el sistema ingresó en una suerte de salvataje en cuotas y con intereses de las obligaciones tributarias con Arca, lo cual, como plantean los referentes del sector, en nada contribuye a solucionar el problema de fondo.

En tal sentido, el presidente de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de Córdoba (Aclisa), Juan Grass, lanzó una dura advertencia a la que bien vale prestar atención: “El sistema de seguridad social está prácticamente quebrado”, afirmó.

Y de nuevo se pone sobre la mesa el constante reclamo por la actualización de los precios de las prestaciones por cápita que fija el área ministerial de Seguridad Social de la Nación.

Los centros médicos privados de la provincia de Córdoba cargan con la crisis que sacude desde hace años al sistema sanitario en general, con mayor incidencia en los sectores sociales más desprotegidos que no cuentan con una obra social o prepaga, tanto para la visita de consultorio como para la compra de medicamentos, algunos de alto costo.

Como señala el dirigente de Aclisa, la problemática radica en que el sector tiene una incapacidad económica para hacer frente a sus obligaciones, que, es de suponer, exceden largamente la atención primaria de los pacientes y las obligaciones con el fisco.

Valga la reiteración: por diferentes motivos, el Pami nunca deja de ser protagonista. En ese marco se inscribe el paro por 72 horas que iniciaron el lunes pasado médicos de cabecera y odontólogos de Córdoba. Las demandas no son diferentes a las que visibilizan públicamente las citadas instituciones de gestión privada.

Es decir, los profesionales reclaman una urgente recomposición de los honorarios, al tiempo que advierten sobre el impacto perjudicial del nuevo régimen de pagos impulsado por el gobierno de Javier Milei, en línea con un ajuste indiscriminado.

Este cuadro de situación debe ser revertido a la brevedad, dado que concierne a la salud de la población.