La Voz En Vivo. La inflación de abril fue de 2,63% en Córdoba: los alimentos registraron su nivel más bajo en seis meses
Vanessa Ruiz, gerenta del Centro de Almaceneros, analizó en La Voz En Vivo la desaceleración de precios y advirtió sobre la fuerte caída del consumo minorista.
El Centro de Almaceneros de Córdoba informó que la inflación de abril se situó en el 2,63%, marcando una desaceleración respecto al 3,4% registrado en el mes de marzo.
Esta cifra se alinea con las proyecciones de consultoras privadas que anticipan un índice nacional en un rango similar.
La información fue brindada por Vanessa Ruiz, gerenta de la entidad, durante una entrevista realizada con La Voz En Vivo.
Allí, la referente destacó que diversos rubros mostraron una tendencia a la baja en comparación con el inicio del año.
Pese al descenso en el ritmo de aumento de precios, Ruiz advirtió que la situación social sigue siendo crítica. El estancamiento de los ingresos familiares y la caída en las ventas minoristas configuran un escenario complejo para los comercios de barrio.
Desaceleración en alimentos y servicios
El rubro de alimentos y bebidas tuvo un comportamiento destacado con un incremento del 2,1% en abril, frente al 3,9% de marzo. Según la entidad, se trata del porcentaje más bajo registrado para este sector en los últimos seis meses.
“Veníamos de incrementos constantes, sobre todo por el impacto del precio de la carne vacuna a fines de 2025 e inicios de 2026”, explicó Ruiz. El descenso en este rubro es clave por su alta ponderación en la canasta básica.
Otros sectores que mostraron alivio fueron Educación, que pasó de un 7% en marzo a un 4,6% en abril, y Vivienda y Combustibles, que bajó al 3,9% tras haber rozado el 7% el mes anterior.
El desplome de las ventas minoristas
A pesar de los datos inflacionarios favorables, el consumo no muestra señales de recuperación. Según el Centro de Almaceneros, las ventas en comercios de cercanía cayeron un 8,5% interanual en abril.
Esta cifra refleja un cambio de hábito en las familias, que han dejado de asistir a las zonas céntricas para volcarse a sectores comerciales periféricos. Ruiz señaló que el primer cuatrimestre del año cierra con números muy complejos.
“Este número complica primero a las familias, pero también la subsistencia del comercio minorista”, afirmó la vocera. Agregó que ya se observa una pérdida de rentabilidad y reducción de estructuras laborales en el sector.
El impacto en el bolsillo y el uso de crédito
La paradoja de este mes reside en que la desaceleración de la inflación no se traduce en un alivio real para la población. La falta de actualización salarial frente a las tarifas de servicios públicos neutraliza el efecto de la baja de precios.
“Estamos frente prácticamente a un congelamiento en los ingresos de las familias con una actualización permanente en los alimentos y el descongelamiento constante de tarifas”, detalló Ruiz.
Según el informe, la inflación acumulada del primer cuatrimestre alcanza el 12,1%. En contraste, muchas paritarias del sector formal cerraron el primer trimestre con aumentos cercanos al 5%, profundizando la pérdida de poder adquisitivo.
Financiamiento para comprar comida
Una de las señales más alarmantes del informe es cómo las familias financian sus necesidades básicas. El 88% de los hogares utiliza tarjetas de crédito no para bienes durables, sino para la compra de alimentos.
“El consumo viene traccionado solamente por financiamiento. No se trata de un bien que se puede amortizar, sino de lo que se consume en el día”, advirtió Ruiz durante la entrevista.
Se espera que el Indec publique el Índice de Precios al Consumidor (IPC) nacional el próximo 14 de mayo. Los analistas coinciden en que la cifra oficial podría confirmar esta tendencia a la baja, situándose entre el 2,4% y el 2,6%.




