Fraude. Nueva alerta por estafas que suplantan la identidad en bancos y en plataformas financieras
Trascendió el caso de un comerciante que perdió una importante suma en dólares por el accionar de una organización con sofisticados métodos de manipulación. Qué hay que tener en cuenta para no caer en este tipo de operatorias.
Un nuevo caso vinculado a una presunta estafa financiera volvió a encender señales de alerta en el país. La maniobra incluyó el uso de plataformas de inversión simuladas y la suplantación de identidad de instituciones reconocidas.
La situación fue advertida tras el testimonio del damnificado, un comerciante residente en la Patagonia que solicitó mantener su identidad a resguardo.
El hombre relató haber sido captado por una organización que le pidió múltiples transferencias de dinero con la promesa de generar ganancias mediante inversiones en mercados internacionales.
Los mecanismos fueron los habituales en estos casos: anuncios llamativos, promesas de beneficios abultados con métodos bursátiles infalibles, una puesta en escena muy sofisticada y, al final, solicitudes constantes de dinero para poder retirar las supuestas ganancias.
El afectado ya presentó una denuncia penal ante la Justicia y solicitó orientación al asesor financiero Pedro Chávez Atía, agente registrado ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) bajo matrícula AP Nº 2057 y radicado en la ciudad de Córdoba.
El comienzo de la pesadilla
Todo comenzó el pasado 8 de diciembre, feriado nacional por el Día de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Ese día, por la mañana, todavía en pijama, el comerciante veía noticias y contenidos en redes sociales hasta que en Facebook se topó con un anuncio que decía: “No sé cómo llegaste a este video, pero sí sé que sos una de las 55 personas que tienen la posibilidad de modificar su vida”.
Por curiosidad, el hombre hizo clic y así accedió a un extenso video que explicaba opciones de inversión con muy pocas posibilidades de pérdida y que terminaba con la siguiente frase: "Si cerrás este video, no vas a tener posibilidades de volver a verlo".
El damnificado continuó todo el proceso hasta que llegó a otro anuncio que aseguraba que se podía ingresar a la operatoria con un monto de entre U$S 100 y U$S 250. "Decidí empezar con U$S 100, a ver qué pasaba", contó la víctima.
El primer contacto se produjo con una persona que, mediante un servicio de mensajería instantánea, le explicó de manera general el funcionamiento de la plataforma, que ya mostraba pequeñas ganancias sobre esos U$S 100, lo que es usual para generar confianza en el sistema.
Luego apareció un segundo interlocutor que se presentó como corredor financiero. Esta persona mantuvo comunicación frecuente durante varias semanas e incentivó al comerciante a incrementar el capital invertido, argumentando que el monto inicial era demasiado bajo.
“Este hombre tenía acento centroamericano y gran habilidad para expresarse. Debido a que soy corto de vista y a que siempre en las videollamadas él me compartía su pantalla, no le pude ver bien la cara”, contó el afectado.
Alentado por los resultados positivos que mostraba la plataforma sobre su inversión, el comerciante destinó ahorros propios para aumentar el capital y luego, ante la insistencia del supuesto asesor, decidió solicitar préstamos personales.
Durante los días siguientes, la plataforma comenzó a mostrar ganancias cada vez más elevadas y el comerciante llegó a visualizar cifras que superaban ampliamente el capital transferido.
Trabas y pedidos de dinero
Cuando el damnificado intentó retirar el dinero, ya a fines de enero, comenzó a toparse con distintos obstáculos que le impedían concretar la transferencia.
Este proceso incluyó contactos con más desconocidos, por teléfono y correo electrónico, quienes le exigían pagos en concepto de seguros, impuestos, la creación de un denominado "folder bursátil”, reconversión de moneda y apostillado.
“Entrás en esa vorágine y te cerrás; te dejás llevar y no reaccionás. Hasta saqué más créditos para poder cumplir con lo que me pedían”, reconoció la víctima.
Las demoras eran justificadas por supuestos controles vinculados a blockchain y a procedimientos de prevención de lavado de dinero. Finalmente, cuando el damnificado se negó a pagar nuevas sumas, los contactos culminaron.
Aunque el caso está en la Justicia, la víctima no se hace ilusiones: “Ni siquiera sé contra quién estoy peleando”.
Cómo estar prevenidos
Chávez Atía explicó que este tipo de maniobras se asemejan a esquemas de fraude conocidos internacionalmente, en los que organizaciones utilizan plataformas de inversión falsas, publicidad engañosa y la suplantación de identidad de empresas financieras de renombre para generar confianza y persuadir a las víctimas a realizar transferencias de dinero.
En este caso, los autores de la maniobra incluyeron referencias a “bloqueos” de blockchain y elaborados correos electrónicos del banco suizo Swissquote Bank, una entidad financiera real que cuenta con reconocimiento internacional y que nada tiene que ver con este episodio.
“La tecnología blockchain es simplemente un registro digital descentralizado que permite validar transacciones de forma pública e inalterable, principalmente utilizado por criptomonedas. No es un organismo regulador ni una institución que pueda bloquear fondos o exigir pagos”, explicó Chávez Atía.
Según la víctima, las comunicaciones se realizaron desde números telefónicos con características de Argentina, entre ellas, líneas con prefijo de Córdoba (351) y del Área Metropolitana de Buenos Aires (11), lo que reforzaba la apariencia de legitimidad del contacto.
El asesor financiero agregó que este tipo de maniobras no siempre se originan en el exterior, ya que en algunos casos hay operatorias fraudulentas locales que replican esquemas internacionales.
El especialista advirtió, además, que estos procedimientos suelen estar acompañados de campañas de publicidad engañosa que circulan permanentemente en redes sociales.
En muchos casos, se difunden videos manipulados mediante inteligencia artificial en los que aparecen figuras públicas recomendando inversiones o promoviendo plataformas financieras.
A modo de prevención, Chávez Atía aconsejó estar alertas a las siguientes señales: promesas de rentabilidad rápida o garantizada; presión para incrementar el capital invertido; sugerencias de solicitar créditos para financiar inversiones, y aparición de costos inesperados cuando se intenta retirar el dinero.
En caso de sospechar una maniobra fraudulenta, el asesor recomendó interrumpir inmediatamente cualquier transferencia, conservar toda la documentación disponible –correos electrónicos, comprobantes, números telefónicos y capturas de pantalla– y realizar la denuncia correspondiente ante las autoridades judiciales.
“Cuanto más se conozca cómo funcionan estos mecanismos, más difícil será para estas organizaciones seguir captando personas”, concluyó.



