Clima de negocios. ¿Qué pasa con la creación de empresas en Córdoba?
Mientras se cierran algunas compañías por la coyuntura económica, el año pasado aumentó 9% anual la inscripción de nuevas sociedades. Equivale a un promedio de 12 nacimientos diarios, casi en línea con el pico de 2023. ¿Cuál es el formato más elegido para armar una empresa?
Entre 2022 y 2025, la creación de empresas en Córdoba mostró oscilaciones debidas a períodos alternados de impulso, desaceleración y reacomodamiento.
En la transición de un modelo económico a otro que se está dando en la Argentina, donde se combina la inercia del pasado con las expectativas de recuperación futura, los datos estadísticos muestran que 2023 marcó el punto más alto en la aparición de nuevas empresas y en la cantidad de empleadores activos.
Luego de este pico, la creación de sociedades en la provincia retrocedió en 2024 y finalmente el año pasado volvió a mostrar señales de recomposición, apuntando al comercio, a la agroindustria y a la construcción.
Aun con los matices sectoriales, los números dan la pauta de un ecosistema fuertemente influenciado por los factores macroeconómicos, las condiciones institucionales y la competitividad estructural.
Según la Superintendencia de Riesgos de Trabajo (SRT), al cierre de 2025 había 48.414 unidades productivas registradas en Córdoba, con 608.745 puestos laborales. Comparado con diciembre de 2023, es una caída de 7,6% en la cantidad de empresas y de 3,7% en empleo.
Pero esos datos son apenas una aproximación, ya que, si bien reflejan una parte de la dinámica productiva, no sirven para explicar todo el fenómeno. Ocurre que la mayoría de las unidades productivas que salieron de este registro tenían un empleado a cargo y es probable que hayan pasado a la informalidad, sin que eso implique su desaparición del mercado.
Hay especialistas que recomiendan mirar los números del Sistema Integrado Previsional Argentino (Sipa) para evitar una lectura distorsionada, aunque la informalidad también afecta la necesidad de contar con resultados que reflejen el fenómeno con mayor precisión.
Una mirada sobre la serie histórica del Sipa muestra tres claros períodos con mayor destrucción de empresas: la crisis de 2001-2002, la corrida cambiaria y la recesión industrial de 2018-2019, y la fase pandémica de 2020-2021.

Frente a esos episodios, la etapa actual, aunque crítica, supone un proceso menos agudo con algunas señales de quiebre de tendencia.
En el caso de Córdoba, la creación de nuevas empresas muestra esta misma tendencia, según muestra la Dirección General de Inspección de Personas Jurídicas (DGIPJ):
- En 2022, la constitución de estas entidades llegó a 4.120.
- En 2023 se registró la mayor cantidad de empresas nuevas de todo tipo, con 4.470 unidades creadas.
- En 2024, cuando se produjo la meseta, el número bajó a 4.025.
- En 2025, se recompuso y trepó a 4.383 nuevas sociedades.
“La creación de empresas en los últimos cuatro años se vio reducida claramente por la coyuntura. En el gobierno de Alberto Fernández, la complejidad económica hizo que no hubiese muchas aperturas. Desde entonces, en general, el movimiento ha sido moderado”, explicó Gustavo Campos, socio y responsable de la oficina local de PWC Argentina, junto con su socio Guillermo Bosio.
El también presidente de la delegación cordobesa de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham) añadió que 2024 fue un año bisagra y que 2025 mostró una leve recuperación, basada en un entorno económico más claro.
Marcos Cohen Arazi, economista del Instituto de Estudios Económicos sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), mencionó que, tras la gran destrucción de empresas en la pandemia, en 2022 y 2023 se verificó un repunte, tras lo cual volvió a darse un descenso en 2024. “En 2025 la creación de empresas mejoró, pero los indicadores todavía no muestran una levantada significativa”, sostuvo.
El impacto en el empleo
Los datos de la DGIPJ indican que el 87,7% de las nuevas sociedades estima iniciar sus actividades dentro de los seis meses desde su constitución, y que 40,7% planea contratar personal, aunque sin definir la cantidad de incorporaciones. Otro 25,3% calcula contratar hasta cinco empleados en la etapa inicial.
Una pauta lo aportan los datos de años anteriores: en 2022, el 39,8% de las empresas logró crear empleo en su primer trimestre de vida, mientras que en 2023 esa cifra ascendió al 44,6%; en 2024, el porcentaje subió al 54,7% y en 2025 alcanzó el 85,7%.
“No hay que olvidar la generación de trabajo por derrame que conlleva la constitución de sociedades, ya que quienes quieren crear una empresa, en su gran mayoría, buscan el asesoramiento de otros profesionales, como abogados o contadores”, comentó Pablo Mina, director general de Inspección de Personas Jurídicas.
Cohen Arazi aportó que, en un contexto en el que el empleo formal muestra dificultades para crecer a nivel nacional, en los últimos cuatro años los puestos de trabajo se incrementaron en Córdoba, aunque de manera moderada.

A su vez, Campos alertó que la generación de empleo gracias a las nuevas sociedades muchas veces se compensa con una disminución de puestos laborales producto de la caída de consumo y que se advierte en más crudeza en algunos sectores, como construcción e industria.
La SAS, el tipo de sociedad más elegido
La Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) es la opción preferida por quienes encabezan un emprendimiento. En segundo lugar está el Monotributo.
Los registros provinciales lo demuestran:
- 3.057 SAS se crearon en 2022.
- 3.359 en 2023.
- 3.342 en 2024
- 3.737 el año pasado.
En contraste, los números de nuevas Sociedades Anónimas (SA) fueron en declive:
- 655 SA se crearon en 2022.
- 710 en 2023.
- 341 en 2024
- 292 en 2025.
Lo mismo ocurrió con la Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL):
- 408 se conformaron en 2022
- 401 en 2023.
- 342 en 2024.
- 354 en 2025.
La simplificación y los tiempos son claves para el avance de las SAS. La demora promedio para constituir una sociedad de este tipo fue de 5,13 días durante el año pasado. Incluso, cuando se utilizan modelos estandarizados (modelo aprobado), la demora en la creación de una SAS baja a 4,06 días en promedio, según registros del año pasado.
Además, la DGIPJ es la única dependencia de este tipo en el país con un trámite 100% digital. Desde septiembre del año pasado, los documentos requeridos pueden firmarse de manera digital por la plataforma Ciudadano Digital (CiDi) de manera gratuita, a través de la mesa de entrada virtual.
Mina recordó que en octubre pasado, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado de la Nación, Federico Sturzenegger, anunció un acuerdo entre los gobiernos nacional y cordobés para implementar en todo el país el sistema digital de la DGIPJ.
El costo actual para crear una SAS asciende a $ 166.850 mediante el Modelo Aprobado y a $ 305.740 con el sistema de Instrumento Redactado.
Panorama disímil según los rubros
Al momento de solicitar la inscripción ante la DGIPJ, la empresa debe elegir una actividad económica vinculada al clasificador de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca).
El rubro mayoritariamente elegido todos los años es el comercio mayorista y minorista; le sigue agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca; el tercero es construcción; industria manufacturera y actividades profesionales, científicas y técnicas, entre otros.
“Un sector que logra destacarse en la creación de empresas es el de la economía del conocimiento, ayudado por la estabilidad cambiaria, que no haya brecha y la posibilidad de contratar en el exterior y de girar fondos”, apuntó Campos.
En contrapartida, destacó que la industria se ve mayormente amenazada por la caída del consumo, la matriz impositiva y la dificultad de competir con productos provenientes de países que tienen una estructura de costos más baja que la Argentina.
Cohen Arazi coincidió en resaltar el dinamismo de los emprendimientos asociados a la tecnología, aunque aclaró que se trata de “una pequeña isla dentro de un contexto general bastante chato”.
Entre los rubros tradicionales que verificaron mayor actividad en los últimos cuatro años, aludió al turismo, incluyendo gastronomía, alojamiento y esparcimiento, y a algunos estratos muy concretos del sector comercial.
Por el contrario, puntualizó el escaso dinamismo empresarial que se nota en la construcción, más que nada por las condiciones de la macroeconomía.
En materia de competitividad, Campos enumeró para las empresas la necesidad de subirse al tren tecnológico, ser eficientes en costos y abrirse al mundo.
Para Cohen Arazi, un inconveniente de envergadura es el escaso desarrollo de herramientas de apoyo financiero, que es lo que más ayuda a una empresa nueva a acceder a capital.
“Si bien hay algunas herramientas, no hay ninguna que sea suficiente por sí misma. Para el pequeño negocio es muy difícil acceder al crédito a través de los bancos. Entonces, la única opción suele ser recurrir a instituciones intermedias que en general no tienen un gran presupuesto ni la posibilidad de darle escala a la asistencia”, cerró el economista del Ieral.
Firmas que hacen pie en la provincia
Otro dato interesante es la apertura de sucursales de empresas ya existentes. En los últimos dos años, según la DGIPJ, se abrieron en Córdoba 40 nuevos locales.
También está el caso de empresas que trasladan su sede central a Córdoba, la misma repartición informó que en 12 meses (entre 2024 y 2025) el número de trámites finalizados exitosamente pasó de 16 a 29, lo que representa un aumento del 81,25%.
En este caso no se trata de empresas nuevas, sino de sociedades ya existentes que deciden apostar por el ecosistema de Córdoba.
Asimismo, el arranque de 2026 se posicionó como el más activo de los últimos tiempos en lo relacionado con la radicación de empresas en la provincia, superando el desempeño en el comienzo de 2024 y 2025.
Según la DGIPJ, en lo que va del actual ejercicio, cuatro entidades concluyeron sus trámites de traslado a esta provincia.
En este sentido, Mina consideró que Córdoba es una plaza muy atractiva, agradable al inversor y que brinda facilidades de acceso a las empresas.
“Enero es tradicionalmente una época de temporada baja; sin embargo, en 2026 se rompió la estacionalidad”, confirmó María Laura Román, subdirectora de la dependencia.
La funcionaria enfatizó que Córdoba busca convertirse en la plaza por excelencia en el país que ahorra tiempo al momento de constituir una sociedad, fomentando a la vez la actividad económica y la generación de puestos de trabajo.
Con este objetivo, la DGIPJ también cuenta con el sistema de Libros Digitales, una herramienta gratuita que permite llevar la teneduría digital de los libros obligatorios de manera íntegramente online.
“La Inspección no tiene acceso al contenido de los libros digitales, limitándose únicamente a tomar conocimiento de los actos que las entidades someten formalmente a su control en el marco de sus competencias legales”, explicó Román.
Según Campos, al brindar condiciones más amigables que otras jurisdicciones, Córdoba está generando interés, por ejemplo, en el rubro de las empresas financieras, algunas de las cuales podrían optar por radicarse en este distrito.
Mencionó como factores de atracción el potente entramado empresarial de Córdoba y una articulación pública-privada muy consolidada.
“Además, los recursos humanos en Córdoba son muy buenos gracias a todas las universidades y al expertise de las distintas industrias, con lo cual a las empresas que se radican aquí les es muy fácil conseguir personal de calidad”, amplió el socio de PWC Argentina.
Cohen Arazi ponderó la diversificación productiva de la provincia, con sectores: “Esto da espacio para que muchos negocios nuevos puedan formarse y crecer a partir de los encadenamientos virtuosos que genera la producción local”.




