Movilidad. Por qué se disparan las ventas de motos mientras caen las de los autos: las claves del boom que también se da en Córdoba
En abril se patentaron más de 80 mil motovehículos en Argentina, en uno de los mejores registros históricos del sector. Financiamiento, movilidad accesible y cambios de consumo explican el boom.
El mercado argentino de motovehículos atraviesa un momento de fuerte expansión que se refleja en las cifras. Según un informe de la División Motovehículos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), durante abril pasado se patentaron 80.737 unidades, lo que representa una suba interanual del 51,5%. En igual mes de 2025, se habían registrado 53.276 motos.
Si la comparación es contra marzo de 2026, se observa una leve baja del 1% (81.551 unidades en el mes anterior), que marca el inicio de la temporada baja de la moto. Aun así, se trata del bimestre con mayor registro de patentamientos de la historia, por encima de los 80 mil mensuales.
De esta forma, en los cuatro primeros meses del año, se patentaron 301.962 motovehículos, esto es un 47,5% más que en el mismo período de 2025, en el que se habían registrado 204.732.
En contraste, el mercado de automóviles y de comerciales muestra el escenario opuesto: en abril se patentaron 47.564 unidades, mostrando caídas del 3,3% mensual y del 13,6% interanual. El acumulado del primer cuatrimestre, 205.114 vehículos, representó una baja de 5,7% respecto del período enero-abril de 2025.
¿A qué se debe esta diferencia tan marcada? A que mientras las motos crecen impulsadas por el acceso a financiación y por el peso de los modelos económicos, el segmento automotor todavía enfrenta mayores barreras de acceso al 0 km por la evolución de los precios y por los mayores costos financieros que se dieron en la segunda mitad de 2025 y en el inicio de este año.
Un cambio estructural en la movilidad
Lejos de estar ligado a un posible rebote económico, en el sector creen que hay un cambio de fondo en los hábitos de movilidad urbana. La moto dejó de ser un vehículo complementario para transformarse en una solución central para miles de usuarios.
En ciudades del interior, donde el transporte público presenta limitaciones y el costo del auto se volvió cada vez más elevado, la motocicleta ganó protagonismo como alternativa eficiente y accesible.

El presidente de Acara, Sebastián Beato, destacó: “Como transporte personal, se ha convertido en una herramienta de trabajo accesible, sobre todo por el aumento del transporte público”.
“Esta tendencia se marca principalmente en los modelos más económicos, que van de 101 cc a 125 cc, cuya participación ha crecido del 63% en 2024 al actual 65,5%, comparando el primer cuatrimestre de los últimos años”, indicó, al tiempo que agregó: “En unidades, ese mismo segmento aumentó de 82.835 en 2024 a 129.710 en 2025 (aumentó 56,6%), y a 198.075 en 2026 (52,7%); es decir, casi 140% de incremento en dos años”.
En el mismo sentido, Diego Parra, director ejecutivo de Familia Parra, aseguró: “La moto se usa con fines laborales, recreativos y de movilidad cotidiana; para muchos consumidores, especialmente jóvenes y trabajadores independientes, se convirtió en la primera opción por cuestiones económicas, porque tiene menores costos de compra, mantenimiento, consumo y patente”.
“Además, en ciudades con tránsito intenso como Córdoba, ofrece practicidad y rapidez para los traslados diarios”, agregó.

Consultado sobre los perfiles de clientes que están ingresando hoy al mercado, Parra indicó: “Son jóvenes que compran su primer vehículo, trabajadores de apps y logística, personas que buscan reducir costos de transporte y familias que incorporan una segunda unidad”.
El rol de la financiación y otras causas
“Las estadísticas muestran que las provincias del noroeste argentino (NOA) y del nordeste (NEA) son las que han demostrado un mayor dinamismo, incrementando su participación en la demanda, mientras la región centro se mantuvo estable”, resaltó Beato, quien adjudicó esta tendencia a varios factores: mayor acceso a financiación, necesidad de movilidad individual, costos más bajos frente al auto, auge de aplicaciones y logística urbana, y ampliación de la oferta de modelos económicos.
“Siempre fue muy importante la financiación y las líneas disponibles fueron mejorando respecto de años anteriores; de todas maneras, lo que ha priorizado el consumidor es el valor de la cuota, y el cálculo incluye el ingreso que pueda generar con la moto y el ahorro que le representa evitar el transporte público”, indicó el presidente de Acara.
Además, destacó: “A esto se suman los escasos y deficientes servicios existentes en ciudades del interior del país, y el colapso del tránsito en las grandes urbes, que impulsan un cambio en la movilidad”.
“En el sector, destacan los planes en cuotas, los créditos prendarios y la financiación con DNI, especialmente en motos de entrada de gama, por lo que la financiación es una herramienta clave para sostener el crecimiento del mercado”, aportó Parra al respecto.
Una alternativa laboral
El empresario cordobés también hizo hincapié en el crecimiento de las aplicaciones de delivery y de logística urbana: “Esto tuvo un impacto muy fuerte en las ventas, porque muchas motos se compran específicamente para trabajar en plataformas de reparto, de mensajería y de servicios urbanos".
“Esto impulsó especialmente las motos pequeñas y de bajo consumo, que tienen costos operativos reducidos y buena maniobrabilidad en ciudad”, reforzó.
El empresario también apuntó al segmento recreativo, integrado por usuarios que utilizan la moto para paseos y viajes.
Marcas y modelos que dominan el mercado
En abril de 2026, Honda volvió a liderar el mercado argentino con 14.440 unidades patentadas y con una participación del 17,9%. Atrás quedaron Gilera, con 10.280 registros, y Motomel, con 9.908.
Entre los modelos, la Gilera Smash pasó a liderar el ranking con 7.625 patentamientos, seguida muy de cerca por la Keller KN110-8 y por la histórica Honda Wave 110S.
La predominancia de motos de baja cilindrada muestra que el crecimiento sigue apoyado en el segmento de entrada, en el que el precio y las cuotas accesibles siguen siendo determinantes.
“Las cilindradas con mayor crecimiento siguen siendo las bajas, especialmente entre 110 cc y 150 cc, porque son las más accesibles y económicas, pero también se observa una expansión en motos de media cilindrada (300 cc a 450 cc), vinculadas a usuarios más recreativos o de uso mixto urbano-ruta”, indicó Parra.
¿Qué pasa con las de mayor cilindrada?
Aun así, el sector observa una oportunidad en los segmentos de mayor cilindrada, en los que las concesionarias encuentran mejores márgenes de rentabilidad y una oferta cada vez más amplia de marcas internacionales.
“Los segmentos de media y alta cilindrada también han crecido, comparando con los primeros cuatrimestres de 2024 a esta parte: las motos de 251 cc a 500 cc pasaron de 6.465 unidades a 16.563 (+155%); las de 501 cc a 800 cc subieron de 2.055 a 5.879 (+185%), y las de más de 800 cc saltaron de 813 a 1.659 (+104%)”, detalló Beato.
En este sentido, dijo que, para que esta evolución sea mejor, se necesita un acompañamiento de la financiación.
La incidencia de Córdoba en el mapa nacional
Córdoba se consolidó como uno de los principales mercados del país. En abril se patentaron 6.472 motos en la provincia, lo que representó un crecimiento interanual del 20,8%. En el acumulado del año, ya sumó 26.931 unidades registradas, un avance del 28,5% frente al mismo período de 2025.
De esta forma, la jurisdicción quedó tercera a nivel nacional detrás de Buenos Aires y de Santa Fe, ratificando el peso que tiene el interior en este fenómeno de movilidad.
“Las expectativas para el mercado cordobés son positivas y el sector proyecta que la demanda podría mantenerse firme en la medida en que continúe el acceso a la financiación, mejore el poder adquisitivo y sigan expandiéndose las actividades vinculadas a logística, a delivery y a servicios urbanos”, vaticinó Parra.
Para concesionarios y fabricantes, el desafío ahora será sostener el ritmo de crecimiento sin deteriorar rentabilidad y ampliar la oferta hacia segmentos de mayor valor agregado.
“Entendiendo la cuestión estacional, que mostrará un descenso en los números mensuales, se espera que el año termine con una curva ascendente, debido a las expectativas de la estabilidad inflacionaria y a la leve mejora de los índices de mora, que podría redundar en una baja de tasas que mejore las condiciones crediticias”, cerró Beato.



