Frío polar. Crisis energética: la Unión Industrial de Córdoba advierte que las empresas no pueden producir bajo "la ley de la jungla"
La entidad denunció que las restricciones e interrupciones del suministro, que alcanzan incluso a contratos firmes, están obligando al sector a reducir actividad, incumplir entregas y asumir sobrecostos extraordinarios.
En un duro comunicado, la Unión Industrial de Córdoba (UIC) manifestó ayer su “profunda preocupación” por la crisis de abastecimiento de gas que golpea al sector productivo en medio de la ola de frío que afecta al país.
La entidad denunció que las restricciones e interrupciones, que alcanzan incluso a contratos firmes, obliga a las plantas a reducir su actividad, incumplir entregas y asumir sobrecostos extraordinarios.
“La industria no puede producir en la ley de la jungla energética”, sentenció la UIC, al tiempo que resaltó la situación crítica para las pymes, que no tienen la estructura para negociar contratos de Gas Natural Licuado (GNL) en un mercado técnico y complejo. “No estamos hablando de una incomodidad administrativa: estamos hablando de plantas que deben reducir actividad o reorganizar procesos”, remarcó en un comunicado.
También le preocupa la falta de transparencia. “Hay asimetría de información, criterios de restricción poco claros y escasa certeza sobre la disponibilidad real de gas en el sistema. Frente a esto, el Estado debe prevenir, ordenar y hacer cumplir las reglas”, agregó.
La entidad sostiene que este escenario de incertidumbre debilita la competitividad y presiona sobre los precios y el empleo en un momento donde la economía necesita recuperarse
“La energía debe ser una condición para producir, no un obstáculo que paralice a quienes generan empleo”, concluye el comunicado, exigiendo al Estado que garantice un abastecimiento previsible y equitativo para evitar que el mercado quede librado a la capacidad de negociación de los actores más grandes.
Aumento de costos
La advertencia de la UIC se suma a un malestar generalizado en todo el país. La Unión Industrial Argentina (UIA) ya contabilizó más de 130 fábricas afectadas por los cortes. El problema central radica en un cambio de reglas: el Estado dejó de comprar y distribuir GNL subsidiado para las industrias, obligándolas a pagar precios internacionales.
Mientras el gas de red promedia los U$S 3 por millón de BTU, el GNL importado escaló a U$S 24.
Para sectores como cerámica roja en Buenos Aires y Entre Ríos, cal en San Juan o azúcar y limón en Tucumán, esto vuelve inviable la producción. “Es más barato parar la planta que producir con GNL; contratar gas a valor importado implica un gasto adicional equivalente a un mes y medio de sueldos”, dijeron desde la industria.
Situación límite en el Norte y el Litoral
El panorama es especialmente desolador en el NOA. En Tucumán, la industria del azúcar y el limón enfrenta un "apagón" inminente debido a la implementación de la "Rampa 0", que obliga a reducir el consumo de gas a cero metros cúbicos.
En Tucumán, se estima que 100.000 trabajadores directos e indirectos están en riesgo por la paralización de ingenios y plantas citrícolas.
Jorge Rocchia Ferro, presidente de la Unión Industrial de Tucumán, denunció un trato desigual hacia el norte: “Nos tratan como a kelpers; tenemos gas de dos dólares en el sur y a nosotros nos cobran entre 15 y 25 dólares”.
La crisis se ve agravada por la paralización de las obras del Gasoducto Norte, una decisión política que dejó a la región sin acceso al excedente de Vaca Muerta.


