Tensión. Trump ordenó atacar Irán sin aval del Congreso y reavivó la interna política en Estados Unidos
El presidente lanzó una ofensiva conjunta con Israel sin autorización legislativa. Legisladores de ambos partidos impulsan proyectos para limitar acciones militares unilaterales.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó un ataque militar contra Irán sin solicitar autorización al Congreso, lo que reavivó el debate constitucional sobre el uso de la fuerza y generó críticas de legisladores de ambos partidos.
La ofensiva, realizada en coordinación con Israel, fue presentada por la Casa Blanca como una acción para frenar el programa nuclear iraní y promover un “cambio de régimen”.
El ataque se produjo mientras el Capitolio se preparaba para debatir una resolución que buscaba impedir que el presidente iniciara hostilidades sin aprobación legislativa, según confirma El País. La medida iba a ser tratada la semana próxima tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado.

Reacción en el Capitolio
El representante republicano Thomas Massie fue uno de los primeros en cuestionar públicamente la operación, denominada “Furia Épica”. Según la información recopilada por el mismo medio, Massie señaló que la Constitución otorga al Congreso la facultad de declarar la guerra y advirtió sobre el precedente institucional.
En el Senado, el demócrata Tim Kaine pidió una sesión urgente para votar un proyecto que bloquee el uso de las Fuerzas Armadas sin aval parlamentario. “Es una ofensiva peligrosa e innecesaria”, sostuvo. Su par Rubén Gallego, veterano de Irak, afirmó que “es posible apoyar al pueblo iraní sin enviar tropas estadounidenses a morir”.
En contraste, el senador Lindsey Graham respaldó la decisión presidencial. En un mensaje en redes sociales afirmó que la operación “hará a Estados Unidos más seguro” y calificó como “justificada” la ofensiva contra el régimen iraní.

Discurso presidencial y objetivos
Trump difundió un mensaje grabado en su red social Truth Social en el que aseguró que la operación busca “eliminar amenazas inminentes” y exhortó a la población iraní a “deponer a su Gobierno”. También sostuvo que su país no permitirá que Irán obtenga un arma nuclear.
Antecedentes y justificación
En su mensaje, Trump enumeró una serie de episodios históricos para justificar la ofensiva, entre ellos la toma de la embajada estadounidense en Teherán en 1979, el atentado contra los cuarteles de marines en Beirut en 1983 y ataques contra fuerzas estadounidenses en Irak. Afirmó que Irán ha mantenido una “campaña constante” contra intereses de su país.
Las declaraciones se produjeron dos días después de un encuentro diplomático en Ginebra entre negociadores estadounidenses e iraníes, que en teoría seguía abierto al diálogo.

Debate institucional
La situación actual se puede comparar con el inicio de la guerra de Irak en 2003, cuando el Ejecutivo avanzó con respaldo limitado y fuertes cuestionamientos posteriores. Señalaron que la falta de debate previo podría profundizar la división interna y afectar la legitimidad de la operación.
Desde la Casa Blanca indicaron que Trump permanecerá en su residencia de Mar-a-Lago y no brindará más declaraciones por el momento.
El nuevo frente militar vuelve a tensionar la relación entre el Poder Ejecutivo y el Congreso en Estados Unidos y anticipa un escenario de confrontación política interna, mientras el conflicto en Oriente Medio amenaza con prolongarse y escalar a nivel regional.





