Guerra en Irán. EE.UU. recomienda evitar el estrecho de Ormuz y se restringe el tráfico marítimo y aéreo

La advertencia rige hasta el 7 de marzo tras el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán; Teherán asegura que el paso está “de facto cerrado” y aumenta el riesgo para el comercio energético global.

28 de febrero de 2026 a las 06:42 p. m.
EE.UU. recomienda evitar el estrecho de Ormuz y se restringe el tráfico marítimo y aéreo
El portaaviones USS Dwight D. Eisenhower y otros buques de guerra cruzan el Estrecho de Ormuz hacia el Golfo Pérsico el domingo 26 de noviembre de 2023. (Técnico de Información de Segunda Clase Ruskin Naval/U.S. Navy vía AP, archivo)

El Departamento de Transporte de Estados Unidos recomendó este 28 de febrero a los buques comerciales evitar el estrecho de Ormuz, el golfo Pérsico, el golfo de Omán y el mar Arábigo, tras el inicio de una “importante actividad militar” en la región.

La advertencia se produce luego del ataque a gran escala lanzado por Estados Unidos e Israel contra Irán, que respondió con misiles hacia territorio israelí y bases estadounidenses.

La Administración Marítima estadounidense indicó que la alerta estará vigente hasta el 7 de marzo y aconsejó a los buques “mantenerse alejados de esta zona en la medida de lo posible”.

Además, advirtió que cualquier embarcación con bandera, propiedad o tripulación estadounidense debe conservar una distancia mínima de 30 millas náuticas respecto de buques militares de su país “para reducir el riesgo de ser confundidos con una amenaza”.

Advertencias cruzadas y tránsito incierto

En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní sostuvo que el tránsito por el estrecho de Ormuz “ya no es seguro” y afirmó que el paso quedó “de facto cerrado”. Según la agencia Tasnim, se envió una advertencia formal a cargueros y petroleros para que eviten la zona.

La misión naval europea Aspides confirmó que varios buques recibieron mensajes por radio de alta frecuencia en los que se indicaba que “ningún barco tiene permitido pasar por el estrecho”.

Sin embargo, el Organismo Británico de Comercio Marítimo (UKMTO, por sus siglas en inglés) aclaró que no existe un cierre oficial. Señaló que los mensajes transmitidos por canales VHF “no son legalmente vinculantes” ni constituyen una restricción de navegación según el derecho internacional.

En la imagen, proporcionada por Sepahnews de la Guardia Revolucionaria de Irán el 16 de febrero de 2026, un grupo de soldados en posición de firmes durante el ejercicio de la guardia en el golfo Pérsico, el lunes16 de febrero de 2026. (Sepahnews vía AP)
En la imagen, proporcionada por Sepahnews de la Guardia Revolucionaria de Irán el 16 de febrero de 2026, un grupo de soldados en posición de firmes durante el ejercicio de la guardia en el golfo Pérsico, el lunes16 de febrero de 2026. (Sepahnews vía AP) (La Voz)

El UKMTO recomendó a las embarcaciones extremar precauciones, mantener distancia de unidades militares, reportar actividades sospechosas y conservar abiertas las líneas de comunicación.

Un paso clave para el petróleo mundial

El estrecho de Ormuz conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el mar Arábigo. Es la única salida marítima para los principales exportadores de crudo de la región.

Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), por esa vía circulan cerca de 20 a 21 millones de barriles de petróleo diarios, aproximadamente el 20% del consumo mundial. También transita gran parte del gas natural licuado producido por Qatar.

La EIA lo define como el “punto de estrangulamiento” más relevante del sistema energético global. Cualquier interrupción sostenida puede impactar de inmediato en los precios del crudo, los costos de transporte y la inflación internacional.

Analistas citados en informes internacionales estiman que un eventual cierre podría retirar más de 17 millones de barriles diarios del mercado, afectando no sólo a Irán sino también a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Qatar.

Impacto en rutas alternativas y tráfico aéreo

Ante un eventual bloqueo, parte del crudo podría redirigirse por oleoductos hacia el mar Rojo. Sin embargo, la capacidad disponible es limitada y no compensaría el volumen habitual que atraviesa Ormuz.

En ese escenario, el estrecho de Bab al-Mandeb –que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén– pasaría a concentrar mayor presión logística. Un aumento de la tensión allí podría generar nuevas restricciones marítimas.

En el plano aéreo, la intensificación de la actividad militar en el golfo Pérsico y áreas adyacentes eleva el riesgo para rutas comerciales que sobrevuelan espacios cercanos a zonas de conflicto. Actualmente por razones de seguridad operacional, no se encuentra ninguna aerolínea sobrevolando por la zona.

Escalada y efectos globales

La advertencia estadounidense coincide con la escalada militar en curso, pese a las negociaciones nucleares abiertas entre Washington y Teherán.

Especialistas en comercio marítimo anticipan que el primer impacto podría verse en el encarecimiento de los seguros de guerra, mayores costos logísticos y demoras en los puertos de la región.

Con cerca de una quinta parte del petróleo mundial transitando por Ormuz, cualquier restricción efectiva –aunque no haya un cierre formal– puede alterar el equilibrio energético y financiero global en cuestión de días.

La evolución del conflicto en las próximas jornadas será clave para determinar si las advertencias se traducen en una interrupción real del tráfico marítimo y aéreo en uno de los corredores más sensibles del planeta.