Histórico. Trump llegó a China: cumbre clave con Xi Jinping por la guerra en Irán y la tregua comercial

El mandatario estadounidense arribó a Beijing junto a una delegación de líderes empresariales para estabilizar la relación bilateral y tratar el conflicto en Medio Oriente.

13 de mayo de 2026 a las 09:41 a. m.
Trump llegó a China: cumbre clave con Xi Jinping por la guerra en Irán y la tregua comercial
Donald Trump llegó a China

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este miércoles a las 19.52 hora local en Beijing, China, para iniciar una histórica visita de Estado que se extenderá hasta el viernes. Se trata de su primer viaje al país asiático desde su primer mandato en 2017, con una agenda dominada por las tensiones comerciales y la crisis energética global.

Trump no viajó solo: lo acompaña el secretario de Estado, Marco Rubio, y un equipo de directivos de las principales compañías tecnológicas y financieras de su país. Entre los nombres destacados figuran Elon Musk (Tesla), Tim Cook (Apple) y Jensen Huang (Nvidia), quienes buscan que Beijing abra su mercado a las empresas estadounidenses.

La comitiva empresarial apunta a fortalecer los vínculos económicos en medio de la competencia estratégica por la inteligencia artificial y el control de los semiconductores. La presencia de estos líderes subraya la importancia de las negociaciones tecnológicas en el marco de la rivalidad entre las dos mayores potencias del mundo.

Donald Trump llegó a China
Donald Trump llegó a China (Agencia AP)

El foco en Medio Oriente y la energía

El plato fuerte de la visita ocurrirá este jueves y viernes, cuando Trump mantenga reuniones bilaterales de alto nivel con su par chino, Xi Jinping. Uno de los temas más urgentes es el bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía vital por la que circula gran parte del petróleo que China adquiere de Irán.

Beijing es actualmente el principal comprador de crudo iraní, absorbiendo aproximadamente el 80% de sus exportaciones, lo que otorga a Xi un papel mediador clave. Washington busca que China presione a Teherán para alcanzar una salida al conflicto armado que ya lleva dos meses y medio de duración.

Pese a la importancia estratégica de estas gestiones, Trump aseguró antes de partir que su país tiene la situación "bajo control". "No creo que necesitemos ayuda con Irán", declaró el mandatario, aunque reconoció que mantendrá una "larga conversación" con Xi sobre la seguridad internacional.

Taiwán y la tregua arancelaria

Ambos líderes buscarán además prorrogar la tregua comercial alcanzada en octubre pasado, la cual puso fin temporalmente a una desgastante guerra de aranceles mutuos. China priorizará el pedido de suavizar los controles a la exportación de tecnología avanzada, necesarios para modernizar su sector industrial.

La situación de Taiwán también figura de forma prominente en la mesa de diálogo, siendo uno de los puntos de fricción más sensibles para la soberanía china. Trump confirmó que abordará con Xi las ventas de armas estadounidenses a la isla, apelando a su "muy buena relación personal" para evitar una escalada militar.

Jorge Malena, especialista del Cari, señaló que el viaje parece orientado más a "estabilizar la relación bilateral" que a producir avances profundos. Según el experto, el principal objetivo de ambos gobiernos será preservar los canales de diálogo y reducir los riesgos de una crisis mayor.

La cumbre representa un ejercicio de administración de la rivalidad en un momento en que ambas economías enfrentan desafíos internos, como la inflación y la crisis inmobiliaria. El resultado más probable, según analistas internacionales, es un conjunto de acuerdos moderados que permitan mantener la estabilidad global en los próximos meses.