Encuentro. Trump viajará a China para reunirse con Xi Jinping en medio de la guerra con Irán y la tensión comercial

El presidente de Estados Unidos visitará a su par chino en Beijing, en un contexto marcado por la guerra en Medio Oriente, la suba de la inflación y las tensiones comerciales entre las dos principales potencias del mundo.

12 de mayo de 2026 a las 10:38 p. m.
Trump viajará a China para reunirse con Xi Jinping en medio de la guerra con Irán y la tensión comercial
El presidente Donald Trump aborda el Air Force One el martes 12 de mayo de 2026, en la Base Conjunta Andrews, Maryland, para un viaje a China. (Mark Schiefelbein)

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegará este miércoles a Beijing para mantener una reunión con su par chino, Xi Jinping, en una visita atravesada por las tensiones geopolíticas, la guerra en Medio Oriente y las disputas comerciales entre ambas potencias.

“Somos las dos superpotencias”, declaró Trump ante periodistas antes de abandonar la Casa Blanca.

“Somos la nación más fuerte del planeta en términos militares. Se considera que China es la segunda”, agregó.

El viaje ocurre en un momento complejo para la administración estadounidense, marcada por el impacto político y económico de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán y por la suba de la inflación impulsada por el aumento de los precios energéticos.

Comercio, aranceles y una posible “Junta de Comercio”

Trump busca mostrar avances en la relación económica con China y espera alcanzar acuerdos vinculados a la compra de alimentos y aeronaves estadounidenses.

“Hablaré sobre comercio más que sobre cualquier otra cosa”, afirmó el mandatario.

La Casa Blanca también impulsa la creación de una “Junta de Comercio” bilateral destinada a reducir tensiones y evitar una nueva escalada arancelaria.

Las relaciones comerciales entre ambos países quedaron golpeadas luego de la guerra comercial iniciada el año pasado tras los aumentos de aranceles impulsados por Trump, una medida que encontró respuesta en las restricciones chinas sobre tierras raras.

Esa disputa derivó finalmente en una tregua de un año acordada en octubre pasado.

Irán, Taiwán y la disputa tecnológica

La situación internacional también marcará la reunión entre ambos líderes.

La guerra en Medio Oriente provocó el cierre de facto del estrecho de Ormuz, afectando el transporte mundial de petróleo y gas y elevando los precios de la energía.

Aunque el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, visitó Beijing la semana pasada, Trump minimizó el tema antes de viajar.

“No diría que Irán sea uno de los temas principales, porque tenemos a Irán muy bajo control”, sostuvo.

Otro de los puntos sensibles será Taiwán.

China rechaza los planes de Washington de vender armamento a la isla, que Beijing considera parte de su territorio.

Trump confirmó que dialogará con Xi sobre un paquete de armas por U$S 11 mil millones destinado a Taiwán.

Al mismo tiempo, la disputa tecnológica sigue ocupando un lugar central en la relación bilateral.

Taiwán se consolidó como el principal productor mundial de chips, clave para el desarrollo de la inteligencia artificial, mientras Estados Unidos intenta aumentar su propia capacidad de fabricación mediante programas impulsados inicialmente durante la gestión de Joe Biden.

Una visita clave para Trump

Pese al escenario internacional complejo, Trump se mostró optimista sobre el viaje y aseguró que la relación con China seguirá siendo sólida.

“Vamos a tener una gran relación durante muchas décadas”, afirmó.

El mandatario también anticipó una futura visita de Xi a Estados Unidos antes de fin de año.

La agenda oficial incluye una recepción ceremonial en Beijing, un banquete de Estado el jueves y un almuerzo de trabajo con Xi el viernes antes del regreso de Trump a Washington.

Sin embargo, algunos analistas consideran que China llega a la reunión desde una posición más favorable.

Scott Kennedy, especialista en economía china del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, sostuvo que Beijing busca reducir restricciones tecnológicas y alivianar aranceles, aunque remarcó que incluso sin grandes concesiones China podría salir fortalecida si evita una nueva escalada con Trump.

“Mientras no haya una explosión en la reunión y Trump no busque volver a escalar, China básicamente sale más fuerte”, señaló.