Tensión. Pedro Sanchez rechazó que EE.UU. usé las bases militares en suelo español para atacar a Irán
Rechazó apoyar una ofensiva sin aval internacional. Israel cuestionó la decisión y expuso diferencias dentro de la Unión Europea.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, decidió negar a Estados Unidos el uso de bases aéreas en territorio español para una eventual ofensiva contra Irán que no cuente con respaldo del derecho internacional. La postura generó una respuesta pública de Israel y dejó en evidencia diferencias dentro de la Unión Europea.
La decisión se conoció tras los ataques iraníes contra países del Golfo Pérsico y contra Chipre, en represalia por la ofensiva militar lanzada por Washington y Tel Aviv.
Rechazo a operaciones sin aval internacional
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, sostuvo que “el momento exige equilibrio, moderación y negociación” y advirtió que una escalada “sólo conduce a una espiral de violencia”.
Albares convocó al embajador iraní en Madrid para expresar el rechazo a los ataques y exigir el cese inmediato de las agresiones.
Por su parte, la ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó que Estados Unidos retiró una docena de aviones cisterna KC-135 de las bases de Morón de la Frontera y Rota, luego de que España negara apoyo militar a la ofensiva.
“No vamos a prestar apoyo salvo en situaciones estrictamente humanitarias”, afirmó Robles, y aclaró que las bases sólo pueden utilizarse dentro del marco de la legalidad internacional y con aval de organismos como la ONU, la Otan o la Unión Europea.
Antecedente histórico
No es la primera vez que Madrid adopta una posición de este tipo. En 1986, durante el gobierno de Felipe González, España negó el uso de su espacio aéreo a bombarderos estadounidenses que atacaron Trípoli, en Libia.
En el escenario actual, dos destructores estadounidenses con base en Rota, al suroeste de España, continúan desplegados en el Mediterráneo Oriental para reforzar la defensa israelí frente a misiles iraníes, una situación que España no puede vetar al tratarse de buques en navegación.
Seguridad y ciudadanos en la región
El Gobierno español informó que los cerca de mil militares desplegados en Líbano, Irak y Turquía se encuentran en condiciones seguras, con protocolos reforzados.
También activó una unidad de crisis ante la situación de unos 30 mil ciudadanos españoles en Medio Oriente, especialmente en Emiratos Árabes Unidos, donde se registraron cancelaciones de vuelos.
La respuesta de Israel
La postura de Madrid provocó una reacción del ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, quien cuestionó públicamente si España está “del lado correcto de la historia”.
Desde el Gobierno español rechazaron que las bases conjuntas con Estados Unidos estén siendo utilizadas para atacar a Irán y reafirmaron que no permitirán acciones que no se ajusten al tratado bilateral ni a la Carta de las Naciones Unidas.




