Tensión. Guerra en el Golfo: China respalda a Irán mientras Trump advierte que la "gran oleada" de ataques está por llegar
Según el presidente estadounidense, el cronograma militar va incluso "un poco adelantado" respecto a sus previsiones iniciales. Los detalles.
En un giro diplomático de alto impacto, China entró formalmente en escena en el conflicto que enfrenta a Estados Unidos e Israel contra Irán.
Este lunes, el canciller chino, Wang Yi, mantuvo una conversación telefónica con su homólogo iraní, Abas Araqchí, para comunicarle el pleno respaldo de Pekín en la defensa de su soberanía, seguridad e integridad territorial. Esta declaración representa la primera muestra firme de apoyo por parte de la potencia asiática hacia Teherán desde el inicio de las hostilidades.
La postura de la Casa Blanca: "Los estamos arrasando"
Mientras la diplomacia china se activa, el presidente estadounidense, Donald Trump, ofreció declaraciones contundentes sobre el desarrollo de las operaciones militares. En una entrevista telefónica de nueve minutos con el presentador de CNN, Jake Tapper, Trump afirmó: “Los estamos arrasando... creo que va muy bien. Es muy poderoso”.
A pesar de la intensidad de los combates actuales, el mandatario advirtió que lo peor para el régimen iraní aún no sucedió. “La gran oleada ni siquiera ha ocurrido. La gran oleada llegará pronto”, sentenció Trump, quien estima que la duración total de la guerra será de aproximadamente cuatro semanas.
Según el presidente, el cronograma militar va incluso "un poco adelantado" respecto a sus previsiones iniciales.
Expansión del conflicto y ataques sorpresa
La guerra, que originalmente se preveía contenida, se expandió por Oriente Medio y alcanzó objetivos inesperados:
- Ataques a infraestructura: Irán logró golpear una de las refinerías más grandes del mundo en Arabia Saudita.
- Alcance geográfico: la respuesta de Teherán se extendió hasta Chipre, en Europa, y a paraísos turísticos del Golfo como Qatar.
- Respuesta regional: Trump reconoció su sorpresa ante la ferocidad con la que países como los Emiratos Árabes Unidos y Qatar decidieron involucrarse en los combates tras los ataques de represalia iraníes. “Nos sorprendió... ahora quieren luchar y están luchando con fiereza”, admitió el mandatario.
El escenario actual muestra una región en llamas donde las alianzas internacionales comienzan a cristalizarse, con China posicionándose como el principal aliado estratégico de Irán frente a la ofensiva liderada por Washington.




