Crisis. París: las funerarias están desbordadas ante una ola de calor que ya dejó más de mil muertos
Las temperaturas extremas, que superaron los 40 ºC, provocaron un colapso en las morgues de la capital francesa. El 85% de las víctimas son adultos mayores.
La ciudad de París atraviesa una situación crítica debido a una ola de calor sin precedentes que dejó un saldo provisorio de al menos mil muertos en toda Francia durante el último fin de semana.
El repunte de decesos llevó a las funerarias y morgues de la capital a su máxima capacidad, obligando a las familias a buscar servicios en las afueras de la ciudad.
Un fenómeno térmico histórico
Francia registró temperaturas diurnas que superaron los 40 ºC, mientras que las noches no dieron tregua: París marcó un récord con una mínima de 26,4 ºC, la noche más calurosa registrada hasta la fecha.
Según la agencia nacional de salud pública, desde el pasado miércoles se contabilizaron unas 1000 muertes adicionales en comparación con meses anteriores, aunque advierten que el balance final podría ser aún más elevado.
El impacto en los adultos mayores
Las autoridades señalaron que la población más vulnerable fue la más afectada: el 85% de los fallecidos tenía 65 años o más. La mayoría de estas muertes ocurrieron en domicilios particulares, especialmente en París y su periferia.
Élisabeth Charrier, presidenta de la Federación Nacional de Funerarias, informó que la ocupación de las empresas del sector superó el 66% en todo el país, cuando lo habitual en verano oscila entre el 30% y el 45%.
"La principal dificultad está en París, donde las funerarias están al máximo desde el viernes", explicó Charrier, quien también advirtió sobre un "efecto dominó" en los próximos días debido a las demoras en cremaciones y entierros.
Reacciones políticas y medidas de emergencia
Ante la magnitud de la tragedia, el primer ministro, Sébastien Lecornu, convocó a una reunión de crisis para analizar el impacto de este fenómeno que obligó al cierre de colegios y sitios turísticos.
Por su parte, la oposición criticó la gestión oficial. Marine Tondelier, líder ecologista, exigió determinar las "responsabilidades políticas" ante lo que considera una falta de preparación. En defensa del gobierno, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, calificó los niveles de temperatura como "completamente inéditos".
Aunque una reciente tormenta eléctrica trajo un alivio temporal, la crisis logística y humana en la capital francesa continúa siendo alarmante.



