Crisis climática. Francia reporta un exceso de 1.000 muertes por la ola de calor que azota a Europa

La agencia de salud francesa confirmó que la cifra representa fallecimientos adicionales al promedio diario, en medio de récords de 41,5°C e incendios forestales.

28 de junio de 2026 a las 09:46 a. m.
Francia reporta un exceso de 1.000 muertes por la ola de calor que azota a Europa
Varias personas se refrescan con un chorro de agua en la Torre Eiffel de París, el domingo 21 de junio de 2026.

Francia registró un exceso de mortalidad de al menos 1.000 personas durante los tres días más críticos de la última ola de calor sin precedentes que azota a Europa. Según informó la agencia Salud Pública Francia este domingo, el fenómeno climático elevó las cifras de mortalidad muy por encima de los parámetros habituales para esta época del año.

El organismo aclaró que el dato de 1.000 muertes se refiere específicamente al excedente estadístico provocado por el calor extremo. Durante el miércoles, jueves y viernes pasados, el total de fallecimientos diarios superó ampliamente la media registrada en los meses previos.

Antes del inicio de este evento climático, Francia reportaba entre 900 y 1.000 decesos por jornada. Sin embargo, en el pico del calor, los registros saltaron a más de 1.200 muertes el miércoles y superaron las 1.400 en cada uno de los dos días subsiguientes.

El impacto en los sectores más vulnerables

El informe oficial destacó que el 85% de las muertes registradas correspondió a ciudadanos de 65 años o más. El incremento de la mortalidad fue significativamente más pronunciado en las zonas del país que estuvieron bajo alerta roja por calor extremo.

Estas alertas máximas cubrieron cerca de tres cuartas partes del territorio francés durante el punto álgido de la crisis climática. Además, se observó un fuerte incremento en los avisos por emergencias en domicilios particulares, especialmente en la región de París.

Cambio climático y probabilidades extremas

Un estudio de World Weather Attribution señaló que este nivel de calor y humedad en Europa "no habría sido posible sin el cambio climático". Los científicos concluyeron que un evento de esta magnitud era prácticamente imposible hace cinco décadas.

Según la investigación, la probabilidad de que ocurran estos fenómenos es hoy 200 veces mayor que hace 20 años. Este contexto explica por qué los récords de temperatura cayeron de forma consecutiva en varios países durante el último fin de semana.

Récords de temperatura en Alemania

En Alemania, el Servicio Meteorológico Alemán (DWD) reportó una temperatura nocturna histórica en Kubschütz, donde el termómetro no bajó de los 29,4°C. Pocas horas antes, la localidad de Möckern-Drewitz había marcado un récord diurno de 41,5 ºC.

La capital, Berlín, también enfrentó situaciones críticas con más de 500 despachos adicionales de ambulancias el sábado. La mayoría de estas intervenciones estuvieron vinculadas a enfermedades y descompensaciones relacionadas directamente con el calor extremo.

Ante la aglomeración de personas en puntos turísticos, la Policía de Berlín utilizó cañones de agua frente a la Puerta de Brandeburgo. El equipamiento, habitualmente usado para dispersar manifestaciones, se empleó para refrescar a residentes y turistas que celebraron la medida.

Incendios forestales con peligro bélico

La sequedad y el calor extremo reactivaron incendios forestales en el este de Alemania, específicamente en Gohrischheide y cerca de Traisen. Las tareas de extinción se tornaron extremadamente peligrosas debido a la presencia de munición de la Segunda Guerra Mundial en el terreno.

En Traisen, las operaciones debieron suspenderse temporalmente tras registrarse explosiones en el área del incendio. Una unidad de desactivación de explosivos trabaja actualmente para evaluar los riesgos de manera continua y permitir el regreso de los bomberos.

Colapso de infraestructura y transporte

El calor extremo dañó severamente la infraestructura vial y ferroviaria, provocando grietas en la superficie de diversas autopistas alemanas. En Leipzig, el servicio de tranvías fue suspendido tras detectarse que el sellador de juntas del asfalto se derritió en las vías.

La operadora ferroviaria Deutsche Bahn solicitó a la población evitar viajes no esenciales tras incidentes por recalentamiento. En Brandeburgo, más de 600 pasajeros fueron evacuados de un tren que quedó sin electricidad ni aire acondicionado tras la caída de un árbol.

Tormentas eléctricas y riesgos de incendio

El norte de Europa también sufrió las consecuencias del clima extremo. En Dinamarca se registraron 1.156 rayos en una sola mañana tras el paso de la ola de calor. En Suecia, tres adultos resultaron heridos por un rayo en un parque de atracciones, uno de ellos de gravedad.

Finalmente, en el sureste del continente, Grecia se mantiene en estado de alerta máxima por un "riesgo de incendio muy alto" en cinco regiones. Las autoridades griegas han implementado tecnología espacial para intentar detectar y sofocar los focos ígneos en sus terrenos montañosos.

*Con información de Associated Press