Orión. Nasa informa que el inodoro de Artemis II está "operativo", pero los astronautas usan "métodos alternativos"
Confirmaron problemas en el sistema de desechos de la nave Orión, mientras la tripulación orbita la Luna tras el lanzamiento del 1° de abril.
La misión Artemis II enfrenta un inconveniente técnico inesperado: el inodoro de la nave Orión presenta fallas en su sistema de drenaje, lo que obligó a los astronautas a utilizar métodos alternativos durante su histórica órbita lunar.
Así lo informó este martes la Nasa, que confirmó que el retrete está “operativo”, aunque con limitaciones que impiden su uso normal.
Problemas técnicos en plena misión
El director de vuelo, Rick Henfling, explicó que el principal inconveniente no está en el funcionamiento del inodoro, sino en la evacuación de los residuos.
“El retrete permanece operativo, pero el desafío es evacuar el tanque de aguas residuales. La ventilación es mucho menor a lo esperado”, detalló en conferencia de prensa.
Por ese motivo, la agencia espacial recomendó a la tripulación utilizar “urinarios de contingencia plegables” y dispositivos similares a pañales para adultos.
Un sistema de alto costo con fallas
El sistema sanitario de la nave Orión tuvo un costo estimado de 23 millones de dólares y presentó problemas desde el inicio de la misión.

Poco después del despegue del 1 de abril desde Cabo Cañaveral, en Florida, los astronautas reportaron una falla en el sistema de recolección de orina.
Desde entonces, los equipos técnicos trabajan para identificar el origen del inconveniente, que podría estar vinculado a una reacción química en los residuos.
Investigación y ajustes futuros
La Nasa indicó que el diagnóstico definitivo se realizará una vez que la cápsula americe, previsto para el próximo viernes.
“Cuando hay cuatro tripulantes, el sistema requiere mantenimiento diario. Vamos a analizar qué ocurrió exactamente”, explicó Henfling.

Por su parte, la administradora asociada Lori Glaze aseguró que el problema está centrado en la capacidad de drenaje y ventilación, no en el funcionamiento general del equipo.
El incidente del inodoro no fue el único contratiempo vinculado al área de higiene.
Durante la jornada de este sábado, la comandante Koch notificó a las autoridades terrestres sobre “una especie de olor a calentador quemado” procedente del compartimiento de aseo, un episodio calificado más tarde como un “olor desconocido” por no lograr identificar su origen exacto.
El astronauta canadiense Jeremy Hansen también describió el fenómeno como “algún tipo de olor a quemado” localizado en la misma zona.
En rueda de prensa esa noche, Debbie Korth, portavoz de la Nasa, informó que el análisis de los registros de potencia y de calefactores a bordo no evidenció ninguna anomalía. Korth enfatizó que “nada parece anómalo” y descartó que el problema representara un riesgo inminente para la seguridad de la tripulación.
Una misión clave pese a los inconvenientes
A pesar de la falla, la misión continúa según lo previsto. Artemis II es la primera misión tripulada que orbita la Luna en más de 50 años.
La tripulación está integrada por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch (Nasa), junto a Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense.
El objetivo es validar sistemas y procedimientos para futuras misiones, incluida la llegada de astronautas a la superficie lunar prevista para 2028.
Impacto y proyección
Desde la Nasa destacaron que este tipo de fallas forman parte del proceso de prueba en misiones complejas.
El administrador Jared Isaacman sostuvo que los inconvenientes técnicos permiten mejorar los sistemas de cara a futuras exploraciones, incluyendo misiones a Marte.





