Histórico. Misión Artemis II: los astronautas batieron el récord de distancia y exploraron la cara oculta de la Luna
La nave Orión alcanzó los 406.772 kilómetros de la Tierra, superando la marca histórica de Apolo 13 y aproximándose a solo 6.500 kilómetros de la superficie lunar.
La misión Artemis II vivió este lunes una jornada histórica al lograr su máximo acercamiento al satélite natural de la Tierra. A las 20.02, la nave Orión se posicionó a 6.500 kilómetros de la superficie, permitiendo a la tripulación observar zonas nunca antes vistas por el ojo humano.
Horas antes del acercamiento, los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen marcaron un hito al quedar más lejos de nuestro planeta que cualquier otra tripulación en la historia. La nave alcanzó una distancia récord de 406.772 kilómetros de la Tierra.
Con esta maniobra, la Nasa logró superar por 6.601 kilómetros el récord de distancia establecido en 1972 por la misión Apolo 13. Los tripulantes se adentraron en el espacio profundo y fueron testigos directos de la cara oculta de la Luna.
Récord histórico y legado espacial
"Al superar la distancia que los humanos jamás han recorrido desde la Tierra, honramos los extraordinarios esfuerzos y hazañas de nuestros predecesores en la exploración espacial", afirmó el astronauta Jeremy Hansen.
El representante de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) agregó: "Elegimos este momento para desafiar a esta generación y a la siguiente, para asegurarnos de que este récord no perdure".

La misión, que partió el miércoles 1 de abril desde el Centro Espacial Kennedy, tiene una duración total de diez días. Este lunes fue catalogado por la agencia espacial como el día más importante de todo el cronograma científico.
Observación científica en la cara oculta
A las 15.45 comenzó el período oficial de observación lunar, momento en que las ventanas de la nave apuntaron directamente hacia el satélite. La cercanía permitió a los expertos a bordo realizar observaciones científicas de relevancia sobre el terreno.

La tripulación aprovechó la oportunidad para nombrar algunos cráteres visibles a simple vista. Uno de ellos, un cráter sin nombre, fue propuesto como "Carroll" en homenaje a la fallecida esposa del comandante Reid Wiseman.
Durante la navegación, la sonda Integrity capturó imágenes de la Cuenca Orientale, un cráter anillado de 965 kilómetros de ancho. Este accidente geográfico solo se puede observar de forma parcial desde la Tierra debido a su ubicación.
El silencio de radio y el "terminador"
Entre las 19.44 y las 20.25 se produjo un período de 40 minutos sin comunicación con el centro de control en Houston. Esto ocurrió cuando la nave se desplazó detrás de la Luna, bloqueando físicamente las señales de radio.
"Seguiremos sintiendo su amor desde la Tierra, y a todos ustedes allá abajo en la Tierra, los queremos desde la Luna", fue el mensaje de despedida del piloto Victor Glover antes de perder contacto.
Tras retomar la conexión, Christina Koch describió la experiencia: "Podemos ver la Luna y la Tierra al mismo tiempo en este momento. Es interesante porque la Tierra se ve mucho más brillante".
Características del suelo lunar
Los astronautas, formados en geología, confirmaron que la cara no visible del satélite presenta una corteza más gruesa y mayor cantidad de cráteres de impacto. Christina Koch comparó los cráteres pequeños con "una pantalla de lámpara con diminutos agujeros".
Uno de los fenómenos más destacados por la tripulación fue el "terminador", la línea de división natural entre el día y la noche. Victor Glover calificó este avistamiento como "lo más impactante" de la misión hasta la fecha.
“Hay tanta magia en el terminador, en las islas de luz, en los valles que parecen agujeros negros. Si pisaras alguno de esos caerías directamente al centro de la luna", expresó el piloto sobre la visual fascinante.
Cronograma de regreso a la Tierra
Tras completar el giro alrededor del satélite, la misión Artemis II inició formalmente su fase de retorno. "Estamos de camino en regreso a la Tierra", confirmó Koch en una transmisión que incluyó imágenes de Asia, África y Oceanía.
La Nasa informó que la nave Orión mantiene sus sistemas estables tras haber superado las pruebas críticas en el espacio profundo. El amerizaje y fin de la misión están programados para el próximo 10 de abril.
Este hito representa la primera vez que la humanidad visualiza la cuenca Oriental completa con ojos humanos. La agencia espacial destacó que estas imágenes servirán para futuras misiones de exploración y construcción en la superficie lunar.



