Rumbo a la Luna. La Nasa enviará cuatro misiones robóticas para preparar la primera base humana permanente
La agencia espacial busca reconocer el terreno, medir riesgos y probar tecnologías antes del regreso de los astronautas en el marco del programa Artemis.
La Nasa dio un paso decisivo hacia la ocupación sostenida de nuestro satélite natural. Esta semana, la agencia anunció el lanzamiento de cuatro nuevas misiones robóticas programadas para 2028, las cuales funcionarán como una red de reconocimiento inicial para el programa Moon Base.
El objetivo central es recolectar datos críticos que garanticen la seguridad de las tripulaciones de Artemis y permitan establecer una presencia humana permanente en la superficie lunar.
Robots antes que humanos: la estrategia de reconocimiento
Bajo la premisa de enviar "robots primero", la Nasa busca aprender de cada descenso para preparar la infraestructura que luego utilizarán los astronautas. Ryan Stephan, director interino de aterrizadores de carga del programa lunar, definió estas misiones como la construcción de un "campo de pruebas" para las operaciones de la futura base lunar.
Estas misiones robóticas se centrarán en tres desafíos fundamentales de la exploración espacial:
- El peligroso polvo lunar: al ser fino y abrasivo, el polvo puede afectar trajes, paneles solares y mecanismos. Las misiones estudiarán cómo se levanta y se desplaza esta materia durante los aterrizajes para proteger futuros cargamentos pesados y módulos habitables.
- Navegación de precisión: se instalarán pequeños reflectores láser que funcionarán como marcadores permanentes de ubicación. Estos actuarán como puntos de referencia fijos para mejorar la precisión de navegación de naves en descenso.
- Radiación extrema: dado que la Luna carece de la protección atmosférica y magnética de la Tierra, se medirá la radiación en diferentes zonas y trayectos. Estos datos son vitales para diseñar refugios y proteger la salud de los astronautas en misiones de larga duración.
Un laboratorio para el futuro en Marte
La Nasa comparó esta red robótica con la instalación de estaciones meteorológicas en la Tierra, buscando construir una base de datos común que mejore la confiabilidad de todas las operaciones futuras.
Además de estas misiones, la agencia evalúa el envío de Promise, un rover basado en la tecnología de Curiosity y Perseverance, para estudiar el subsuelo y los posibles recursos naturales del polo sur lunar.
Este esfuerzo de preparación no termina en la Luna. Según confirmó la agencia, toda la experiencia, los datos científicos y los procedimientos probados en estas misiones servirán como cimiento para los primeros viajes humanos a Marte.



