Polémica. China: entró en vigor una nueva ley que obliga a las minorías étnicas a integrarse a la identidad nacional

La norma, denominada Ley de Promoción de la Unidad y el Progreso Étnico, establece nuevas obligaciones para escuelas, organismos públicos y autoridades locales, y también prevé sanciones contra personas u organizaciones en el extranjero que, según Beijing, promuevan la división étnica.

01 de julio de 2026 a las 10:37 p. m.
China: entró en vigor una nueva ley que obliga a las minorías étnicas a integrarse a la identidad nacional
El presidente chino Xi Jinping (a la derecha) asiste a una ceremonia con motivo del 105.º aniversario de la fundación del Partido Comunista de China en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín, el miércoles 1 de julio de 2026. (Foto AP / Ng Han Guan)

China puso en marcha este martes una nueva legislación que refuerza la política de integración de las minorías étnicas bajo una identidad nacional común impulsada por el presidente Xi Jinping.

La norma, denominada Ley de Promoción de la Unidad y el Progreso Étnico, establece nuevas obligaciones para escuelas, organismos públicos y autoridades locales, y también prevé sanciones contra personas u organizaciones en el extranjero que, según Beijing, promuevan la división étnica.

La ley alcanza a las 56 etnias oficialmente reconocidas por el Estado chino, incluida la mayoría han, que representa más del 90% de la población del país.

El texto prohíbe cualquier acción que "socave la unidad étnica o cree divisiones" y consolida una estrategia que Xi Jinping impulsa desde hace años para fortalecer una identidad nacional unificada bajo el liderazgo del Partido Comunista.

Qué establece la nueva legislación

Entre las principales disposiciones, la norma obliga a que el mandarín sea el idioma principal en escuelas y organismos públicos. Además, exige que los contenidos educativos promuevan "un fuerte sentido de comunidad del pueblo chino" y establece que los padres deben educar a sus hijos para que "amen al Partido Comunista Chino y al pueblo chino".

La legislación también ordena que museos, bibliotecas y otras instituciones culturales desarrollen actividades que resalten la historia y la prosperidad nacional.

Al mismo tiempo, instruye a las autoridades locales a promover la integración étnica mediante políticas de vivienda, un punto que algunos especialistas consideran que podría derivar en reubicaciones de comunidades minoritarias.

Uno de los aspectos más controvertidos es su alcance extraterritorial. El texto prevé responsabilidades para organizaciones e individuos fuera de China continental que, a juicio de las autoridades, fomenten la división étnica, una disposición que genera preocupación entre investigadores, periodistas, activistas y miembros de las diásporas tibetana y uigur.

Críticas de la ONU y organizaciones de derechos humanos

La entrada en vigor de la ley provocó cuestionamientos por parte de organismos internacionales y expertos en derechos humanos. En abril, relatores especiales de la ONU advirtieron que la legislación podría tener "graves implicancias" para la autonomía lingüística, cultural y religiosa de comunidades como los tibetanos, uigures y mongoles.

Los expertos también alertaron sobre el riesgo de una eventual "represión transnacional", al considerar que la norma podría utilizarse para perseguir actividades desarrolladas fuera del territorio chino.

James Leibold, profesor de la Universidad La Trobe de Australia y especialista en políticas étnicas chinas, sostuvo en declaraciones citadas por CNN que la ley convierte la construcción de una identidad nacional única en una obligación para escuelas, familias, medios de comunicación, museos y organismos estatales.

Según el académico, el mensaje es que las identidades minoritarias solo serán aceptadas si quedan subordinadas a la identidad china definida por el Partido Comunista.

También advirtió que la normativa podría generar un "efecto inhibidor" sobre investigadores, periodistas y organizaciones internacionales dedicadas al estudio de las minorías étnicas, fomentando la autocensura y limitando el debate académico.

La postura del Gobierno chino

Desde Beijing rechazaron las críticas y aseguraron que la legislación busca proteger los derechos e intereses legítimos de todos los grupos étnicos del país.

El viceministro de Justicia, Hu Weilie, afirmó que la norma no impide a las minorías utilizar sus propios idiomas y sostuvo que las disposiciones sobre jurisdicción extraterritorial se ajustan a los principios del derecho internacional para proteger la soberanía y la seguridad nacional.

Durante un acto por el 105° aniversario de la fundación del Partido Comunista Chino, Xi Jinping destacó la importancia de la nueva ley y llamó a todos los miembros del partido a "consolidar y fortalecer continuamente la gran unidad de todos los grupos étnicos".

La legislación se inscribe en una política más amplia desarrollada durante el mandato de Xi, marcada por un mayor control sobre las instituciones religiosas, una reducción del uso de lenguas minoritarias en el sistema educativo y una fuerte vigilancia sobre regiones como Xinjiang y el Tíbet.

En los últimos años, China ha rechazado reiteradamente las acusaciones de violaciones de derechos humanos formuladas por gobiernos occidentales y organizaciones internacionales respecto del trato a la minoría uigur y otros grupos étnicos.