"No me queda otra". El ministro de Defensa británico renunció y acusó al gobierno de no financiar al ejército

John Healey dimitió a su cargo y apuntó contra el primer ministro Keir Starmer por no destinar suficientes recursos a las fuerzas armadas en medio de un escenario internacional cada vez más tenso.

11 de junio de 2026 a las 05:56 p. m.
El ministro de Defensa británico renunció y acusó al gobierno de no financiar al ejército
El ministro de Defensa británico, John Healy, renunció y acusó al gobierno de no financiar al ejército. (@visegrad24)

El secretario de Defensa del Reino Unido, John Healey, presentó este jueves su renuncia y acusó al gobierno de Keir Starmer de no destinar suficientes recursos a las fuerzas armadas en medio de un escenario internacional cada vez más tenso.

La dimisión representa un nuevo golpe político para el primer ministro británico, que ya enfrenta cuestionamientos dentro de su propio Partido Laborista y crecientes presiones sobre su liderazgo.

En una carta dirigida a Starmer, Healey aseguró que el plan de inversión en defensa impulsado por el Ejecutivo está “muy por debajo de lo que se requiere en este momento peligroso”.

“No me queda otra opción que renunciar”

Healey sostuvo que el Tesoro británico se negó a comprometer los fondos necesarios para afrontar las amenazas actuales.

“Usted no ha podido, y el Tesoro no ha estado dispuesto, a comprometer los recursos que la nación necesita para defender el país en este momento de amenazas crecientes”, escribió.

El ahora exministro cuestionó especialmente el ritmo previsto para aumentar el gasto militar.

Según explicó, el plan oficial llevaría el presupuesto de defensa apenas al 2,68% del PBI en 2030, luego de alcanzar el 2,6% el próximo año.

Para Healey, esas cifras son insuficientes frente a la guerra en Irán, la invasión rusa de Ucrania y el aumento de las tensiones con Moscú.

“Ahora no me queda otra opción que presentar mi renuncia”, afirmó.

Starmer intenta contener la crisis

Tras conocerse la salida de Healey, Starmer lamentó públicamente la decisión, aunque defendió el esquema de financiamiento militar impulsado por su gobierno.

“El aumento del gasto será sostenible y justo”, señaló el primer ministro en una carta de respuesta.

Starmer aseguró además que las inversiones previstas permitirán garantizar la seguridad británica y proteger al Reino Unido frente a los desafíos internacionales.

Poco después de la renuncia también dimitió Al Carns, viceministro de Defensa y veterano de guerra, quien es mencionado como posible rival interno de Starmer dentro del laborismo.

Horas más tarde, el primer ministro designó a Dan Jarvis, hasta ahora ministro de Seguridad, como nuevo responsable de Defensa.

La presión de la Otan y la guerra en Europa

El debate sobre el gasto militar se intensificó en Reino Unido y en otros países europeos tras la invasión rusa de Ucrania y el aumento de la presión de la Otan para reforzar capacidades defensivas.

Además, el presidente estadounidense Donald Trump viene reclamando desde hace tiempo que los aliados europeos incrementen su presupuesto militar y asuman una mayor parte de los costos de seguridad.

Healey había tenido un rol importante en el respaldo británico a Ucrania y en la coordinación internacional para mantener abierta la navegación en el estrecho de Ormuz durante la guerra entre Irán y Estados Unidos.

El secretario general de la Otan, Mark Rutte, afirmó este jueves que “respeta mucho” a Healey y reconoció que aumentar el gasto militar implica decisiones políticas difíciles.

Crecen las dudas sobre el futuro de Starmer

La salida del ministro volvió a alimentar rumores sobre la continuidad de Keir Starmer al frente del gobierno británico.

El primer ministro atraviesa semanas de fuerte desgaste político después de una serie de conflictos internos y cuestionamientos sobre la conducción económica y militar del país.

Analistas británicos interpretaron la renuncia de Healey como una señal de debilidad dentro del gabinete y una muestra de las tensiones crecientes entre el Ministerio de Defensa y el Tesoro.

Olivia O’Sullivan, especialista del centro de estudios Chatham House, sostuvo que la dimisión “socava significativamente” la autoridad de Starmer.

En paralelo, crecen las especulaciones sobre una eventual candidatura del alcalde del Gran Manchester, Andy Burnham, para disputar el liderazgo laborista si el primer ministro continúa perdiendo apoyo interno.