Guerra. Trump suspendió los ataques militares contra Irán tras alcanzar un acuerdo
El mandatario estadounidense confirmó la cancelación de los bombardeos previstos para este jueves tras elevar el diálogo con el liderazgo iraní y obtener el aval de aliados regionales. Lo que se sabe.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de la ofensiva militar a gran escala contra Irán que estaba programada para la noche de este jueves. La decisión se tomó luego de que las negociaciones con la República Islámica alcanzaran el "más alto nivel" y fueran aprobadas por todas las partes involucradas.
A través de sus redes sociales, Trump confirmó que los puntos finales de un posible acuerdo fueron aprobados "en concepto y en gran detalle". Según el mandatario, el consenso incluye a actores clave como Israel, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Turquía, Pakistán, Egipto y Jordania.
Pese a la cancelación de los bombardeos, la Casa Blanca aclaró que el bloqueo naval se mantendrá plenamente en vigor. Esta medida continuará hasta que la operación diplomática quede formalmente finalizada en los próximos días.
El objetivo inicial: la isla de Kharg
Horas antes del anuncio, la administración Trump había ordenado un ataque contra la isla de Kharg, considerada el "centro neurálgico" de la economía de Teherán. Esta ubicación es estratégica porque gestiona aproximadamente el 90% de las exportaciones de crudo de Irán.

Funcionarios estadounidenses sostenían que el control de esta infraestructura, que almacena unos 18 millones de barriles de crudo, llevaría a la "bancarrota total" a la Guardia Revolucionaria. El plan original buscaba asumir el control de los mercados de petróleo y gas en la región del Golfo Pérsico.
Respuesta proporcional y mediación
La ofensiva se había planteado como una respuesta directa al derribo de un helicóptero estadounidense en el estrecho de Ormuz. El Comando Central (Centcom) había calificado la misión inicial como una "respuesta proporcional" ante las agresiones iraníes registradas recientemente.
La escalada de tensión coincidió con la jornada inaugural de la Copa del Mundo 2026, torneo donde Estados Unidos es uno de los países anfitriones. Este clima bélico amenazaba con romper definitivamente las negociaciones de paz que ambos países mantenían en reserva.

