Tensión. Estados Unidos sancionó a Cupet, la petrolera estatal cubana, agravando la crisis energética en la isla
Washington bloquea los activos de la compañía alegando expropiaciones ilegales y corrupción, mientras Cuba denuncia un intento de "estrangular la economía" en medio de apagones de hasta 20 horas.
El gobierno de Estados Unidos anunció nuevas sanciones contra la Unión Cuba-Petróleo (Cupet), la empresa estatal de petróleo y gas de Cuba, en una medida que intensifica las tensiones diplomáticas entre ambos países.
El secretario de Estado, Marco Rubio, fundamentó la decisión argumentando que activos clave de la compañía fueron “expropiados ilegalmente a propietarios estadounidenses hace años” y acusó al gobierno cubano de convertir la energía en un "arma".
Impacto de las sanciones y bloqueos
Las medidas implican el bloqueo de todas las propiedades o participaciones de Cupet que se encuentren en Estados Unidos o bajo el control de ciudadanos estadounidenses. Rubio afirmó que, mientras el pueblo cubano sufre escasez de combustible y falta de inversión en infraestructura, los líderes del gobierno desviaron recursos para beneficio personal y para sus fuerzas militares y de inteligencia.
Además, Rubio señaló, aunque sin aportar pruebas específicas, que funcionarios de la isla revenden barriles de energía en el mercado secundario y utilizan el racionamiento energético como una herramienta de "control social". Según el funcionario, el objetivo del presidente Donald Trump es forzar un "nuevo futuro" con mayores libertades políticas y económicas en la isla.
Crisis energética y respuesta de La Habana
La situación en Cuba es crítica: las ventas de combustible al público son casi inexistentes y se encuentran estrictamente racionadas. Actualmente, la capital y otras regiones sufren cortes de electricidad de hasta 20 horas diarias debido a la falta de suministro.
Desde el gobierno cubano se denunció que estas sanciones no sólo afectan a la dirigencia, sino que castigan a toda la población con el fin de desestabilizar al país. Según las autoridades de la isla, las medidas estadounidenses buscan "estrangular la economía" para forzar un cambio de modelo político.


