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Conflicto diplomático. Israel acusa a España de "antisemitismo" tras la quema de un muñeco de Netanyahu

El pueblo malagueño de El Burgo asegura que se trata de una tradición centenaria contra el "mal". Por su parte, el gobierno israelí vincula el hecho con la retórica de Pedro Sánchez.

11 de abril de 2026, 20:13

El gobierno de Israel convocó a la encargada de negocios de España en Tel Aviv para expresar una enérgica reprimenda tras la quema de un muñeco que representaba al primer ministro Benjamin Netanyahu.

El hecho ocurrió durante la festividad de la "Quema de Judas" en la localidad de El Burgo, en Málaga, un evento que desató una nueva crisis en las ya tensas relaciones bilaterales.

La figura, que medía siete metros de alto y contenía unos 14 kilos de pólvora, fue incinerada el pasado 5 de abril en el marco del Domingo de Resurrección. El Ministerio de Exteriores israelí calificó el acto como una manifestación de "odio antisemita atroz" y lo vinculó directamente con la posición política del Ejecutivo español.

Desde el municipio andaluz, la alcaldesa María Dolores Narváez rechazó tajantemente las acusaciones de antisemitismo y defendió el carácter simbólico de la ceremonia. Según la mandataria, la festividad busca representar la destrucción de "todo lo malo que ha pasado durante el año" para que luego "resucite lo bueno".

Israel acusa a España de "antisemitismo" tras la quema de un muñeco de Netanyahu (Video gentileza)

La defensa de una tradición centenaria

La jefa comunal de El Burgo explicó que la "Quema de Judas" es una práctica que se realiza de manera ininterrumpida en el pueblo desde principios del siglo pasado. Narváez precisó que ni el Ayuntamiento ni los voluntarios que confeccionan la figura le asignan oficialmente un nombre o identidad específica al muñeco.

“No somos antisemitas, ni estamos contra el pueblo de Israel; somos un pueblo acogedor que trata a todo el mundo por igual”, aseguró la alcaldesa en declaraciones oficiales. La funcionaria del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) destacó que el acto no promueve la violencia y que la interpretación de la figura queda a cargo de los asistentes.

En esta edición, el muñeco llevaba una inscripción con la leyenda "No a la guerra", un mensaje que la regidora calificó como el problema más grave del mundo actual. “Yo personalmente estoy en contra de la guerra y del genocidio”, añadió Narváez para contextualizar el sentimiento de la comunidad durante la quema.

Con información de EFE