Entrevista. Autos Robados llega a Córdoba en su mejor momento: Hacemos rock sin vueltas y al hueso
La banda, que forma parte de la grilla del festival aniversario de Pétalos de Sol, vendrá a la ciudad en dos oportunidades: el 20 de marzo y el 30 de abril. Aquí, su palabra sobre cómo viven este momento de crecimiento y popularidad.
En el último tiempo, el under y el rock and roll volvieron a levantar sus banderas para difundir y defender lo que hace Autos Robados.
Forjada como una de las bandas del momento, con formación de cuatro integrantes, letras directas y una base musical de rock clásico, la propuesta del grupo parece ir a contramano de varias tendencias dominantes. El fin de semana pasado, recibieron la bendición de Pity Álvarez, quien subió a cantar con ellos en una fecha del teatro de Flores. Al otro día, fue invitado también Facundo Soto, de Guasones.
Formados en Quilmes, en 2016, el grupo está integrado por Federico Soto (voz y guitarra), Lucas Ramos (bajo y coros), Emmanuel “Manu” Baldovino (batería) y Nicolás Ruiz (guitarra y coros).
En diálogo con La Voz, en la previa de su llegada a Córdoba para el festival aniversario de Pétalos de Sol, Baldovino cuenta cómo vive la banda este presente.
“Fue una de las primeras provincias a las que llegamos de gira. La banda tiene 10 años, pero tardamos bastante en salir a tocar afuera. Recién en 2024 hicimos nuestra primera gira, que fue a la Costa, y después fuimos para allá”, recuerda.
Sin dudas, el recibimiento los sorprendió. “Ya había gente que cantaba nuestras canciones. Para nosotros, fue una locura, porque era la primera vez que salíamos del conurbano y ver que alguien en otra provincia conocía los temas fue tremendo”, señala.
Haciendo memoria, el baterista destaca especialmente las noches que tocaron en 990 Arte Club y en Pétalos de Sol, dos espacios con fuerte tradición dentro de la escena cordobesa. Justamente, Pétalos los invitó al festejo por el 30° Aniversario.
El golpe
La pegada de Autos Robados en el último tiempo no ocurrió por azar. Las bandas del under cargan consigo una mochila de trabajo: presentaciones, noches, insistencia, contratiempos, pocos recursos y otros tantos pormenores.
De alguna manera, parafraseando el cliché de que “todo pasa por algo”, la explosión llega en el momento justo: en medio de un marcado repliegue de la música urbana dentro de las tendencias y con un paso al frente del rocanrol argentino, que volvió a ocupar las primeras planas de la mano de bandas como Camionero o Winona Riders, entre otras.
–Vi en una entrevista que el grupo se terminó de formar por Facebook. ¿Fue así?
–Sí, es así. En 2015, Fede me contactó. Yo trabajaba en un lugar donde también trabajaba su hermana. Cuando llegué a ese laburo, ella me preguntó qué hacía y le dije que tocaba la batería. Me contó que su hermano también hacía música y quedó ahí. Después, ella dejó de trabajar conmigo y, un tiempo más tarde, Fede me escribió por Facebook.
Según cuenta, Soto estaba buscando músicos de Quilmes y sabía que Baldovino tocaba en una banda de la zona. “Cuando fui al ensayo, estaban Fede y Lucas, que es el bajista. Ellos son amigos del barrio de toda la vida. Probamos y pegamos buena onda”, recuerda.
Más adelante, cuando el proyecto empezó a tomar forma, el baterista sumó a Nicolás Ruiz, su amigo guitarrista. “Eso fue más o menos entre 2021 y 2022, cuando se terminó de armar la formación actual”.
–Cuando decidieron apostar en serio por la banda, ¿qué cosas tenían claras sobre el proyecto?
–Yo siempre escuché rock y siempre toqué rock. Nunca se me pasó por la cabeza hacer otro género o fusionarlo con algo raro. Cuando me junté con Fede y Lucas, la idea era esa también: hacer rock and roll directo, sin vueltas y al hueso. Eso fue lo primero que nos unió.
Pero, según Baldovino, hubo otro factor clave para consolidar el proyecto. “Había mucho compromiso, muchas ganas de hacer cosas y de trabajar por la banda. Eso fue lo que más me motivó para seguir adelante”.
Estrés y alucinaciones
Los miembros de Autos Robados convivieron durante años con otros trabajos mientras la banda crecía. Incluso en 2025, cuando la agenda de shows se volvió más intensa, los cuatro integrantes seguían alternando giras con sus empleos. “Volvíamos de tocar, y al otro día cada uno iba a su laburo”, recuerda Manu.
La situación cambió recién hacia fines del año pasado, cuando empezaron a dejar esos trabajos. Baldovino lo hizo en noviembre, al igual que Soto, mientras que Ramos se sumó a esa decisión poco después. Hoy, asegura, los cuatro están dedicados de lleno al proyecto.

La decisión, dice Manu, no fue sencilla. “Soy el más joven de la banda y tengo 35 años. Ya no sos un pendejo”, admite. Según sus palabras, apostar por la música implicó atravesar un proceso cargado de dudas, aunque también la convicción de que era el momento indicado para intentarlo.
–Vienen sacando EP y sencillos, algo que hoy la industria permite mucho más. ¿Tienen ganas de hacer un disco largo?
–Cuando armamos la banda, siempre tuvimos muchos proyectos por delante, y uno de ellos era grabar. El problema era que no teníamos plata para hacerlo, así que lo fuimos haciendo con lo que podíamos.Grabamos cinco temas, funcionó; grabamos otros cinco, volvió a funcionar, y así seguimos hasta hoy. Hace un par de años que ya no ponemos plata de nuestro bolsillo. La banda se banca las grabaciones”.
En los últimos lanzamientos optaron por publicar tandas más pequeñas de canciones. “Estábamos tocando mucho y también trabajando, así que no teníamos tanto tiempo para dedicarle a componer. Preparábamos seis o siete temas, elegíamos los tres que más nos gustaban y los sacábamos”.
Ahora, con dedicación exclusiva al proyecto, aparece la posibilidad de pensar en un álbum. “Capaz más adelante podemos hacer un disco largo. La idea sería tener el tiempo suficiente para trabajar 11 canciones que realmente nos gusten y reunirlas en un álbum”.
–En Córdoba, el Cosquín Rock funciona como un termómetro del género. En redes, muchos mencionaban que faltaban bandas como Autos Robados o Camionero. ¿Les atrae la idea de tocar ahí?
–Cosquín Rock es el festival más importante del país en cuanto al rock, eso está claro. Obviamente, sería una gran experiencia tocar ahí. Sabemos que hay gente que lo menciona o que nos pide en redes, pero la verdad es que no estamos pensando en eso. Yo lo vi por televisión y no sentí esa cosa de decir ‘tengo que estar ahí’. Estamos tocando todos los fines de semana. Si llega la oportunidad, buenísimo, iremos; y si no, tampoco pasa nada.
–En ese contexto, ¿la búsqueda es mantenerse en el "under" o dar el salto a la masividad?
–No sé bien cómo pensarlo todavía porque todo esto es bastante nuevo para nosotros. A veces lo tomamos con mucha inocencia y ni nos damos cuenta de las cosas que estamos haciendo. Nosotros llenamos dos Flores en un par de horas y, sin embargo, no somos una banda famosa. No es que voy por la calle y me reconocen. Pero dentro de la escena del rock, hay gente que nos sigue, compra la entrada y llena los lugares donde tocamos. Lo que nos pasa ahora es tremendo. Y para nosotros ya es muchísimo”.
Para ir
Autos Robados se presenta el viernes 20 de marzo en el 30° aniversario de Pétalos de Sol. El evento se realiza en la Plaza de la Música (Costanera y Coronel Olmedo). Entradas desde $ 49.130 + $ 8.670 por costo de servicio en Edén.
Volverán el jueves 30 de abril para presentarse en Club Paraguay (Marcelo T. de Alvear 651) junto con Los Espíritus.


