Eventos. Pétalos de Sol festeja 30 años con un festival arrasador: Alen y Ricardo Sued comparten la historia del tradicional bar
El festejo será el viernes 20 de marzo en la Plaza de la Música. La grilla está compuesta por grandes artistas que tocaron a lo largo de los años en el mítico recinto subterráneo.
Desde 1996, ubicado sobre La Cañada, en la esquina del bulevar San Juan, Pétalos de Sol es parte del paisaje urbano cordobés. Su entrada subterránea fue testigo del paso de miles de personas que visitaron el mítico recinto de manera recurrente. Una de sus características –entre muchas– es que la mística del bar siempre invita a volver.
El proyecto comenzó en 1996 bajo el nombre Cielo de Girasoles y luego fue renombrado como SubArte Bar, impulsado por Ricardo Sued. Finalmente, adoptó el nombre definitivo y más conocido por todos: Pétalos de Sol.
El artista y dramaturgo estuvo al frente durante más de 20 años. En sus inicios, el bar obtuvo relevancia gracias a la llegada de artistas de renombre. El propio Ricardo se lanzó a la producción de conciertos y fue el encargado de traer a Los Piojos y a La Renga a Córdoba, en los comienzos de ambas bandas, antes de su masividad.
El retiro de Ricardo de la actividad trajo consigo el pase de posta. Su sobrino Alen comenzó a trabajar allí apenas cumplió 18 años. Tras sumar experiencia en la gestión del bar y en la producción de shows, compró el local y hoy el destino de Pétalos está en sus manos.

En diálogo con La Voz, Ricardo y Alen recorren el pasado y el presente del histórico bar.
“Al principio, fue una idea bohemia. Yo hacía teatro y, por supuesto, no vivía de eso. Pero tenía esa fantasía de: ‘Qué simpático sería tener un bar’. Un día, un amigo me dijo que en La Cañada se alquilaba un lugar. En ese momento no había ningún bar por esa zona. Lo alquilé y abrí el primero, que se llamó Arte Bar. Era un lugar muy bonito: podías escuchar música, juntarte con gente del arte, leer un libro, etcétera”, cuenta Ricardo, el primer propietario.
“Debajo de ese bar había un subsuelo. Un día hablé con el dueño y le propuse alquilarlo también. Era un lugar lleno de basura. Durante un año, trabajamos sin ganar dinero. Así nació Cielo de Girasoles. Cuando inauguramos fue una explosión: se llenó de gente. A mí me daba miedo la cantidad que iba”, comenta.

Sobre las cuestiones administrativas de aquel momento, recuerda: “Fue un año en el que lidiamos mucho con la municipalidad y con clausuras. Era como un género nuevo, digamos. Un lugar para estar de pie, tomar algo, con juegos de pool y metegol. Finalmente, después de un año, lo clausuraron tantas veces que cerramos. Al año siguiente, abrimos uno que se llamó SubArte. Volvimos a cerrar y finalmente inauguramos Pétalos de Sol, que funcionó desde el primer día. Y bueno, pasaron 30 años con este bar. Yo lo tuve 20 y después se lo pasé a mi sobrino Alen, que también hizo algo increíble con el lugar”.
–¿Sentís satisfacción por haber hecho un aporte tan significativo?
–Me alegra que Pétalos haya sobrevivido y resistido 30 años, con tantos obstáculos. Siento una alegría especial al ver que tantas parejas se conocieron ahí y que tantos hijos nacieron gracias al bar. Hubo una movida cultural grande y eso continúa. También me pone contento el trabajo que hizo Alen.
La transformación de Pétalos, de la mano de Alen Sued
Alen Sued es ahora el dueño de Pétalos. En el último tiempo, el espacio se fue aggiornando a los tiempos actuales: se mejoraron los equipos de sonido, las pantallas pasaron a ser digitales, se reacondicionaron los baños y, para ampliar la capacidad, se demolieron las escaleras que estaban a la derecha del ingreso. Entre la renovación y la tradición, las pinturas de Friedensreich Hundertwasser siguen abrazando y estilizando la estructura.
Además, en su programación diaria de shows el bar le da espacio al rock nacional y cordobés: por allí pasan unas 500 bandas por año.
No se perdió ni la esencia ni la mística. Es difícil definir lo que ocurre en Pétalos, pero tanto Ricardo como Alen coinciden en una palabra: “familia”.
Con respecto a los festejos por los 30 años, Alen apunta: “Ya lo venía pensando, ¿viste? Siempre cumplimos 25, 26, 27 y yo decía: ‘Los 30 hay que hacerlos a lo grande’. La grilla es más o menos un reflejo y una combinación de todo. Si bien me faltaron muchísimas bandas, no daban los tiempos. La idea es poder hacer un festejo así todos los años e incorporar un montón de cosas, inclusive de Córdoba", señala.
Y completa: "En esta ocasión, la grilla es como familia. Por ejemplo, Coleman conoció a su mujer en Pétalos; hay muchas historias así. Más allá del festejo por los 30 años del bar, es también un festejo de Córdoba”.
–En todo este recorrido, ¿qué momentos puntuales recordás?
–Es muy personal, pero el día de la compra es, sin dudas, el más importante. Aunque hay varios. Recuerdo la pandemia, llorando en medio del bar. Y, en lo musical, me emocioné mucho en un show de Piti Fernández viendo el lugar repleto. Hay mucha historia acá.
–¿Y con qué historias te vas encontrando? El bar tiene una marcada fidelidad, con gente que va todas las semanas y también con público nuevo.
–Siempre cuento que hay un grupo de clientes que tiene “su” columna del salón. Me contaba mi tío (Ricardo) que esa misma columna era la que agarraba Pappo como propia cuando venía al bar. Por suerte, se da esa combinación de público histórico que va todos los fines de semana y gente que se va renovando. La magia está en que el lugar es el mismo desde el día uno, más allá de los cambios. Eso invita a quedarse.
–La gente va armando sus propios rituales con respecto a Pétalos, ¿no? Todos los sábados a las 3 suena "Ya no sos igual" y cinco minutos antes la barra se llena para tener la cerveza antes de que empiece.
–Sí, pocos lugares tienen eso. El tema de 2 Minutos suena hace 30 años y siempre será así. Hay tradición, pero también vamos incorporando música actual. En cuanto a bandas, le dimos lugar a Autos Robados, que tocarán en el festival, y también han pasado grupos como Winona Riders en sus comienzos. Es lo mismo que hacía mi tío con Los Piojos: esa mezcla de tradición y renovación.

Y en las noches pasa algo similar: hay dos deejays, uno más tradicional y otro más joven, que se van intercalando. Entonces suena el rock más clásico, pero también algo pop o noches temáticas como las de MTV. Le vamos encontrando la vuelta.
Consultado por los momentos de mayor dificultad de Pétalos, Ricardo Sued aludió a su retiro, al robo de la recaudación de un show de Los Piojos y a una permanente disputa con el municipio. Entre otras razones, esas fueron las causas de su salida.
Alen evitó profundizar en el tema, aunque mencionó algunas dificultades. “Lo que me gustaría que quede claro es que nos encanta competir. Hay muchísimos bares en la zona. Si a la hora de competir tenemos igualdad de condiciones, mejor”, concluye.
Pétalos de Sol festeja 30 años en Plaza de la Música
El festejo por los 30 años será el próximo 20 de marzo en Plaza de la Música. La grilla está conformada por Santi Moraes, El Soldado, Botellas y Algo Más, Peligrosos Gorriones, Cabezones, Richard Coleman & The Trans-Siberian Express, Juana La Loca, Resistencia, Karamelo Santo, Autos Robados, Micky Rodríguez y Sumo x Pettinato.
La grilla no dispondrá de horarios. De todos modos, Alen adelantó que el festival comenzará a las 22, puntual, con el show de Richard Coleman.
“Fue y es un trabajo enorme organizar esto. La idea es hacer uno por año. Esperamos que salga todo bien en la plaza. Va a ser coronar una noche en familia: así nos sentimos con los artistas y con el público”, completa.
–¿Cuál es la satisfacción más grande que te dio Pétalos de Sol?
–Es eso invisible, intangible. Algo que no se puede explicar. Que esa magia siga dando vueltas es lo más importante. Hoy, en 2026, lo que más me llena es que puedan pasar 500 bandas y aportar a la cultura. Es una combinación de todo. Me enorgullece saber que mi tío se lo vendió a la persona correcta. Intentaremos mantener ese legado.
Para ir
Los 30 años de Pétalos de Sol se celebran el próximo 20 de marzo en Plaza de la Música (Coronel Olmedo y Costanera). Entradas desde $ 49.130 + $ 8.670 por costo de servicio.


