Luto. Murió Plas Johnson, el saxofonista que interpretó la característica melodía de "La Pantera Rosa"
El músico, quien grabó con artistas de renombre como Frank Sinatra y Marvin Gaye, falleció a sus 94 años en su residencia de Los Ángeles, el 15 de julio.
Este martes se conoció la noticia de la muerte de Plas Johnson. El mundo del jazz y el cine se despide al saxofonista estadounidense cuya interpretación del solo de tenor en The Pink Panther Theme se convirtió en una de las melodías más icónicas de la cultura popular.
El músico murió a los 94 años en el barrio de Granada Hills, en Los Ángeles, el pasado 15 de julio, apenas seis días antes de celebrar su cumpleaños número 95. Así lo confirmaron la emisora KKJZ y sus familiares a través de redes sociales.
Dos tomas para la historia del cine
Nacido en Luisiana, Johnson dejó una marca imborrable en 1963 cuando grabó la composición de Henry Mancini para el filme de Blake Edwards, La Pantera Rosa. Lo que hoy es un clásico universal fue, en su momento, una sesión de estudio que el propio artista recordaba con asombro y humor por la reacción de sus pares.
“Creo que sólo hicimos dos tomas. Cuando terminamos, todos aplaudieron, incluso los músicos de la sección de cuerdas. Y eso ya era mucho decir”, relató el saxofonista en una oportunidad sobre aquel hito que le valió a la banda sonora tres premios Grammy y una nominación al Oscar.
La pieza no sólo es un estándar del género, sino que figura entre las partituras cinematográficas más importantes de la historia según el Instituto Americano del Cine.
Con su saxo tenor, Johnson logró dotar a la animación de una sofisticación y un misterio que trascendió generaciones, convirtiendo el tema en un clásico universal.
El gigante de las sesiones que grabó con todos
Más allá de la pantera animada, Johnson fue uno de los músicos de sesión más prestigiosos de Estados Unidos tras mudarse a Los Ángeles en la década de 1950.
Su versatilidad le permitió colaborar con leyendas de la talla de Frank Sinatra, Nat King Cole, B.B. King, Marvin Gaye y Johnny Otis. Con una trayectoria de más de siete décadas, el artista tenía plena conciencia del valor que su instrumento aportaba a cada grabación de la que formaba parte.
“Mis solos siempre parecían llevar la canción a otro nivel. Podía lograrlo en ocho o doce compases”, solía decir con orgullo sobre su capacidad técnica para transformar una pieza musical en solo instantes.

