Luto. Murió Pedro Ignacio Calderón, director de las orquestas Filarmónica de Buenos Aires y Sinfónica Nacional
Tras más de 20 años al frente de la Orquesta Sinfónica, el artista se retiró de la dirección titular en el año 2015 y fue reconocido como Director Emérito.
Este lunes 13 de julio se conoció la noticia de la muerte de Pedro Ignacio Calderón, una de las figuras más influyentes y respetadas de la dirección orquestal en la historia del país, a los 92 años.
Así lo confirmó la Secretaría de Cultura de la Nación y el secretario Leonardo Cifelli. Su partida generó un hondo pesar en toda la comunidad artística, que reconoce en él no solo a un director técnico, sino a un formador de instituciones y personas.
Hoy recibimos la noticia de la lamentable partida de Pedro Ignacio Calderón.
— Leonardo Cifelli (@leocifelli) July 13, 2026
Su talento, su rigor artístico y su compromiso con la excelencia dejaron una huella imborrable en generaciones de músicos y en las principales instituciones sinfónicas del país. Al frente de la Orquesta… pic.twitter.com/igpPHq91rX
El discípulo de Leonard Bernstein
Nacido en Paraná en 1933, Calderón se formó con maestros de la talla de Vicente Scaramuzza en piano y Alberto Ginastera en composición, aunque siempre reivindicó su faceta autodidacta y curiosa.
“Aprendía viendo”, solía resumir al recordar cómo, siendo apenas un adolescente, lograba entrar a escondidas a los ensayos de los grandes directores que visitaban Buenos Aires para observar cada gesto e interpretación.
Esa disciplina lo llevó a ganar, en 1963, el prestigioso Concurso Internacional Dimitri Mitropoulos en Nueva York. Aquel hito le abrió las puertas para trabajar como asistente del célebre Leonard Bernstein, una experiencia que marcó definitivamente su proyección internacional.

Sin embargo, su compromiso mayor siempre estuvo en el desarrollo de la escena local. Al frente de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires durante más de dos décadas y, más tarde, de la Orquesta Sinfónica Nacional, Calderón no solo dirigió música, sino que saneó estructuras institucionales y defendió la obra de compositores argentinos como una causa de vida.
Su trayectoria a la cabeza de la Orquesta Sinfónica Nacional
Su legado más profundo se gestó probablemente en la Orquesta Sinfónica Nacional, la cual asumió en 1994 en un momento de fragilidad artística.
En 2015, se despidió de la dirección titular con una versión monumental de La Pasión según San Juan de Bach, en la Ballena Azul. Esa noche, el concertino Luis Roggero sintetizó el sentir de sus colegas: “Directores hay muchos, pero maestros hay pocos. Cada uno de nosotros ha recibido una enseñanza de su parte. Por eso, maestro, nuestra enorme gratitud”.
Tras ser nombrado Director Emérito, Calderón bromeó con su habitual lucidez: “Hoy empieza un nuevo camino, pero sé que voy a estar siempre cerca de la orquesta y alguna vez volveremos a hacer un poco de ruido musical organizado”.
Con su partida, el maestro se retira con la paz de la tarea cumplida, tal como expresó en una de sus últimas entrevistas: “Me siento al día con lo que hubiera querido hacer como director. No puedo pedir nada más y soy feliz así como estoy”.



