Perfil. Quién es Mia Khalifa, la mujer libanesa que complicó la relación de Rosalía con Argentina

De actriz porno mal paga a influencer millonaria, hoy es nuestra “villana” favorita tras su controversial alianza viral con la cantante española.

22 de julio de 2026 a las 08:55 a. m.
Quién es Mia Khalifa, la mujer libanesa que complicó la relación de Rosalía con Argentina
Mia Khalifa, momentos antes de grabar el polémico video compartido por Rosalía. (Instagram @miakhalifa)

La final del Mundial 2026 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey no solo dejó una huella imborrable en lo deportivo con la victoria de España sobre Argentina. En el ecosistema digital, el sismo fue provocado por una figura que ha hecho de la controversia su combustible vital: Mia Khalifa. Lo que comenzó como una millonaria apuesta deportiva terminó comprometiendo la relación de la cantante catalana Rosalía con uno de sus públicos más fieles, el argentino, tras la difusión de un video cargado de ironía y despecho futbolístico.

El video de la discordia: Rosalía en el ojo de la tormenta

La chispa se encendió cuando Khalifa compartió un clip en TikTok desde un balcón en Nueva York. En él, la exactriz porno simulaba cantar versos de la canción La perla de Rosalía: “La decepción local, rompecorazones nacional, un terrorista emocional, el mayor desastre mundial. Es una perla, nadie se fía”. El mensaje que acompañaba el video era una estocada directa: "así suena la vida ahora que las 'perlas' (en alusión a los argentinos) fueron derrotadas".

La controversia escaló a niveles diplomáticos en redes sociales cuando Rosalía decidió repostear el contenido en sus historias. Para los fanáticos argentinos, que todavía procesaban la derrota 1-0 en tiempo suplementario, el gesto fue visto como una provocación innecesaria.

Las críticas no tardaron en llover sobre la cantante catalana, recordándole su éxito en Buenos Aires y tildándola de caer en un “relato” ajeno por seguirle el juego a Khalifa. Aunque ambas borraron las publicaciones poco después, el daño ya estaba hecho y el clip circulaba de forma viral, reavivando el interés por el complejo pasado y el lucrativo presente de la libanesa.

Sarah Joe Chamoun: El origen de un mito moderno

Detrás del nombre artístico que sacudió la industria del entretenimiento adulto se encuentra Sarah Joe Chamoun, nacida en Líbano. Su ingreso a la industria del cine para adultos ocurrió en 2014, cuando tenía apenas 21 años. Según ha confesado en diversas entrevistas, como en el programa Hard Talk de la BBC, su llegada a este mundo no fue directa.

Khalifa relata que todo comenzó cuando un hombre se le acercó elogiando su belleza y ofreciéndole trabajar como modelo. El estudio en Doral, Florida, le pareció un lugar "respetable” y limpio, lejos de la imagen turbia que ella imaginaba, lo que la llevó a bajar la guardia. Sin embargo, lo que pensó que sería un secreto que nadie descubriría, terminó por "reventar" en una fama global incontrolable que ella misma describe como una pesadilla.

Tres meses, seis videos y una sentencia de muerte

A pesar de su inmensa notoriedad, la carrera de Mia Khalifa en el porno fue asombrosamente corta: apenas unos meses a finales de 2014. En ese periodo grabó solo una pequeña cantidad de escenas, pero una de ellas cambiaría su vida para siempre: aquella en la que aparecía luciendo un hiyab islámico.

Este video no solo la catapultó a la cima de las búsquedas en sitios como Pornhub, sino que la convirtió en el blanco de grupos extremistas como ISIS y el Estado Islámico. Khalifa comenzó a recibir amenazas de decapitaciones y sus cuentas de redes sociales fueron hackeadas para difundir propaganda terrorista.

El polémico video de Mia Khalifa

Esta presión la sumió en una profunda depresión e inseguridad, sintiéndose alienada no solo por el mundo, sino por su propia familia, que decidió excluirla y alejarse de ella al enterarse de su profesión.

El negocio del arrepentimiento y la explotación

Uno de los puntos más impactantes de su perfil es la brecha entre su fama y sus ganancias reales en aquella época. Mientras la industria facturaba millones a su costa, Khalifa ha denunciado que ella solo recibió cerca de 12.000 dólares por su trabajo, sin volver a ver un centavo de las regalías generadas por sus videos, que siguen siendo de los más vistos años después.

Hoy, Khalifa utiliza su plataforma para advertir a otras mujeres jóvenes. Con frases como “¡Que no te engañen, que no te usen!”, aconseja llevar gas pimienta y no confiar en las promesas de la industria, a la que califica como un “depredador” que se aprovecha de las inseguridades y la baja autoestima de las chicas. Su mensaje es claro: si pudiera volver el tiempo atrás, nunca aceptaría aquella propuesta inicial.

De la “infamia” a la fortuna: El renacer como influencer

Tras abandonar el cine para adultos, Mia Khalifa emprendió un camino de reinvención que la ha llevado a la moda, la música y el mundo de las apuestas deportivas de alto riesgo. Se describe a sí misma como alguien que decidió “aceptar su destino como la infame exestrella porno e intentar cambiar la narrativa”.

Actualmente, goza de una situación financiera sólida, impulsada por contenidos de suscripción y una base de seguidores masiva que trasciende su pasado.

Su reciente aparición en el Mundial 2026 es prueba de este nuevo estatus de magnate digital. Khalifa asistió a la final vistiendo la camiseta de Lamine Yamal y no ocultó su animosidad hacia la selección argentina y Lionel Messi, afirmando que estaba en contra de ellos únicamente por “el amor al juego de odiar”.

La apuesta de un millón de dólares

Su confianza en la derrota argentina no fue solo retórica; fue financiera. Khalifa mostró en sus redes un boleto de apuesta de un millón de dólares a favor de España. Con una cuota de 1,65, la victoria española le reportó un beneficio neto de 650,000 dólares. Para ella, este éxito no fue azar, sino resultado de escuchar su “intuición divina” y una forma de celebrar lo que ella llama su “país natal adoptivo”, a pesar de no tener ascendencia española.

Este episodio subraya cómo Khalifa ha logrado capitalizar incluso el rechazo de sectores del público para mantenerse relevante. Su capacidad para generar contenido viral, ya sea a través de apuestas millonarias o de alianzas con figuras de la talla de Rosalía, demuestra que ha dejado de ser una víctima de la industria para convertirse en una arquitecta de su propia marca personal, por más polarizante que esta sea.

En conclusión, el perfil de Mia Khalifa es el de una sobreviviente que navega entre el arrepentimiento por un pasado que no puede borrar y un presente donde el odio deportivo y la exposición mediática son herramientas de su propia fortuna. Mientras Argentina mastica la bronca por la final perdida y el gesto de Rosalía, Khalifa parece haber encontrado en el conflicto el escenario perfecto para seguir multiplicando sus millones