Agenda. Entrevista a Cardellino, un artista versátil e inquieto: Si no sacás música, Spotify deja de recomendarte
El cantante y productor uruguayo emprendió una gira nacional antes de partir a Europa. Este viernes, show en el Club Paraguay.
Cardellino es un cantante y productor uruguayo que, tras sus años como baterista y productor, lanzó su carrera solista con gran éxito, especialmente en Argentina.
En tiempos de pandemia, sus canciones calaron hondo en muchos internautas que llegaban a su música y encontraban un refugio en la lírica del cantante, así como también en el ritmo y la calma que le imprime a sus composiciones.
Inquieto y prolífico, sus discos fueron saliendo de esa marca registrada cancionera para explorar otros sonidos bien poperos, con influencias de R&B, soul y funk.
En Buenos Aires pisó fuerte y logró un crecimiento sostenido: del Gran Rex pasó al Luna Park, y del Luna Park al Movistar Arena en septiembre pasado.
Ese show fue la presentación de Sukha, su último disco. La exigencia fue total: Cardellino dejó todo y, tras ese concierto, retomó su actividad de manera más pausada.
Solo presentó Topami y luego se lanzó a girar por el país en salas medianas. “Lo del Movistar Arena estuvo buenísimo, pero también implica otro nivel de estrés. Por eso disfruto más los shows para 500, 1000 o 1500 personas: el contacto es más cercano. Veníamos de tocar para 15 mil, que es increíble, pero todo se vuelve más grande y la gente queda más lejos. Ahora estoy en una etapa más relajada”, comenta, en diálogo con La Voz.
–Vivís entre Buenos Aires y Montevideo, y también pasaste por Nueva York. ¿Qué te dejaron esas ciudades?
–Buenos Aires para mí es la mejor ciudad del mundo. Tiene un poco de todo. Incluso es como un balance entre Montevideo y Nueva York: tenés la cercanía cultural y familiar de Montevideo, pero también esa energía de gran ciudad, con un montón de cosas para hacer. Podés estar tranquilo dentro de lo que es la locura, y eso para mí es ideal.
–Muchos te conocieron en pandemia, con ese formato más cancionero, guitarra en mano. Pero en tus últimos temas hay un giro más pop. ¿Hacia dónde va tu música?
–La verdad es que no hay una búsqueda clara. Hago lo que me pinta en el momento. Topami, por ejemplo, es un tema suelto, no forma parte de un álbum. Lo saqué también para volver a activar un poco, porque hacía más de un año que no publicaba nada solo. Tengo bastante material acumulado y me gusta ir mostrando cosas distintas. Soy bastante inquieto y me cuesta repetirme, aunque mucha gente me pida temas en la línea de Cursi o de otras canciones más acústicas, pero a mí me interesa seguir explorando.
–Hoy la industria musical es muy vertiginosa, salen canciones todo el tiempo. ¿Qué te pasó en ese tiempo que te tomaste sin publicar temas?
–El año pasado, más que nada, el Movistar Arena me consumió bastante. Igual tengo un montón de canciones, incluso un disco listo para salir. Pero al trabajar con discos conceptuales, no quiero simplemente juntar temas y publicarlos sin más, sino que intento construir una idea. Esa espera se fue haciendo larga y tampoco quiero salir con cualquier cosa. Es una presión que me pongo yo, porque capaz al público le da lo mismo. Pero intento crecer y mejorar. También, al ser tan ecléctico, me cuesta lograr esa coherencia conceptual. Sukha, por ejemplo, fue bastante conceptual, tanto en lo musical como en lo visual.

–Y en ese contexto, ¿cómo influye hoy el funcionamiento de las plataformas?
–Hoy Spotify te castiga bastante si no sacás música: deja de recomendarte. Entonces hay una exigencia de estar activo constantemente para que el algoritmo siga moviendo lo que ya hiciste. Por eso ahora estoy empezando a soltar más música sin premeditar tanto.
–Acumulás más de 300 millones de reproducciones. ¿Es algo que, con tu experiencia como productor, apuntás o es algo que se da naturalmente?
–No es mi objetivo principal, como tampoco lo es llenar estadios. Pero está buenísimo y, si puedo, prefiero que más gente escuche mi música. Desde mi lugar como productor, intento que lo que hago llegue a más personas, pero sin traicionarme. Para mí, la música tiene que gustarte a vos primero. No podés hacer algo pensando en tendencias o consejos externos. Si a mí me mueve, a alguien más le va a mover. Y si no me mueve, por más estrategia que haya, es difícil que conecte con alguien.
–También sostenés un vínculo fuerte con el público sin una gran maquinaria de promoción.
—Sí, yo casi no hago prensa ni campañas grandes. Y aun así, después de un año sin sacar música, sigo con cientos de miles de oyentes mensuales y la gente sigue yendo a los shows. Eso me enorgullece, porque demuestra que lo importante es la conexión real con la música.
–En pocos días toca en Córdoba Jorge Drexler, con quien trabajaste en tus inicios. ¿Qué significa para vos?
–Jorge es un referente mundial, probablemente el músico uruguayo más reconocido. Yo lo conozco desde chico, porque tocaba con sus hermanos y su familia, que son todos músicos. Compartimos varias cosas y grabé con él también. En su momento, cuando salió Siento por ciento, yo era productor y terminé metiendo un verso. Fue medio de colado, pero quedó buenísimo. Estoy muy agradecido con él.
–Para cerrar: ¿este viernes está “asegurada la gloria”?
–Trajiste el verso de No te olvides (Buenos Aires). Córdoba es una de las ciudades más intensas de Argentina, en todo sentido. Me encanta la energía del público. Vamos con la banda completa, es un show muy arriba, aunque también tiene sus momentos más íntimos. Pero la energía general es muy fuerte, así que va a estar buenísimo.
Para ir
Cardellino se presenta este viernes 3 de abril en el Club Paraguay (Marcelo T. de Alvear 651). Entradas desde $ 40.000 en alpogo.com


