Entrevista. Pedro Saborido y su lectura del humor, la política y por qué el mundo se volvió “capusottiano”
El guionista define su visión como “sociología de pizzería”, analiza el fenómeno Milei y el vértigo de la Historia. “El humor sirve para soportar la realidad”.
Hay un “pequeño gran fenómeno” que vuelve a tomar forma en Córdoba. Este jueves, el Teatro Comedia será el escenario de un nuevo encuentro de Historias Argentinas, la charla compartida entre el historiador Felipe Pigna y el guionista y escritor Pedro Saborido. El éxito es tal que, tras agotarse la función de las 20 hace varios días, la producción sumó una nueva a las 18.
Para Saborido, este horario de "matiné" tiene su encanto particular: “Se puede ir con mate, supongo que con bizcochos también. Es como una previa en un horario en el que uno está bien predispuesto para algo que después te va a dar para charlar. Te vas a cenar y charlás, porque es una charla sobre Historia, pero también sobre la identidad y cómo vivimos”, dijo el escritor y humorista en La Voz en Vivo.
El espectáculo no es una clase magistral acartonada, sino un cruce entre la “sabiduría histórica” de Pigna y la mirada “psicodélica y divertida” de Saborido.
Según Pedro, la propuesta invita a un viaje por los hitos que nos definen: desde los Unitarios y Federales hasta Perón, Gardel y Borges.
“Es ver que las cosas siguen ocurriendo y que nosotros somos parte. Quizás no haya un estadio con mi nombre en el futuro, pero mi vida es parte de esta Historia grande”, reflexiona con esa mezcla de humildad y lucidez que lo caracteriza.

En una charla profunda y divertida, el co-creador de Peter Capusotto y sus videos analizó el presente del país, donde la política parece haber sido absorbida por el entretenimiento y los delirios que antes guionaba hoy caminan por la calle.
–Te animás a hacer humor con la historia, pero ¿qué pasa con el humor sobre el presente? ¿Se volvió un terreno difícil?
–El humor es un tema de actitud; podés hacer humor con cualquier cosa. Yo no hago humor de actualidad, trato de hacer más una "sociología de pizzería". Hoy la velocidad con la que ironizamos es increíble: te enterás de una noticia por un meme que te llega al teléfono. Usamos el humor un poco para atacar al adversario y otro poco para soportar la realidad. El mundo se ha vuelto muy "capusottiano". Cosas que antes pensábamos como un delirio absoluto, hoy ocurren. Todos estos delirios que estamos viviendo eran una posibilidad y finalmente ocurrieron.

–Decís que Trump es una caricatura difícil de parodiar. ¿Qué es Javier Milei bajo esa misma lente?
–Es un personaje exacerbado, como una especie de marginal con un nivel de manejo del entretenimiento muy alto. Fijate que hoy apostamos a ver el nivel de show que tiene un político. Antes teníamos referentes más discretos, pero ahora los que más conocemos son los que llaman la atención, los que son entretenidos, los que se “disfrazan”. Se nos confunde la política con el mundo del entretenimiento. En realidad, la televisión anticipó a la política. Hoy tenés un Congreso que parece el programa Intratables. Es una dirigencia que viene del “panelismo”, de saber entretener.
–Muchos se preguntan si hoy habría lugar en la televisión para un proyecto como el que hacían con Diego Capusotto. ¿Es una cuestión de falta de espacio o de momentos personales distintos?
–Diego y yo estamos en proyectos distintos ahora; él terminó una película dirigida por Alex de la Iglesia y está haciendo teatro. Pero más allá de eso, la tecnología rompió todos los formatos. Hoy ustedes que eran un diario me están entrevistando por una cámara desde mi casa y esto se transmite en vivo. Antes hacías radio o escribías en una redacción tranquilo, ahora estamos expuestos todo el tiempo. La tecnología hizo que todos llevemos una cámara de televisión y un televisor en el bolsillo. A veces me descubro a las dos de la mañana scroleando Instagram y digo: "No puede ser esta locura".

–¿Era mejor el mundo de antes, Pedro?
–Para mí siempre es mejor después. Lo que pasa es que uno fue feliz muchas veces y ahora se siente desorientado. El mundo te lo van cambiando y por ahí antes estabas más cómodo porque lo entendías. A veces entro a un súper chino, escucho la música que pasan y me tengo que ir porque no la soporto. Me pasa lo mismo que le pasaba a mi tío cuando yo le ponía Led Zeppelin o los Beatles. No es que fuera mejor, es que ahora uno a veces no entiende lo que ve.
–Volviendo a Córdoba, ¿qué se lleva la gente de este encuentro con Pigna?
–Se van a divertir, van a aprender y se van a ir pensando. La historia te da dos sensaciones: una de finitud, porque te das cuenta de que todos vamos a ser apenas medio párrafo en la Historia; y otra de alivio, porque entendés que las cosas van a seguir ocurriendo más allá de nosotros. Es un hermoso vértigo. Se ha formado una comunidad linda; hay gente que va sola porque le interesa el tema y termina haciendo amigos. ¡Hasta ojalá hayan tenido sexo después de la función! Pero por favor, les pedimos que cualquier arrebato erótico sea después del teatro.
Para ver
Pedro Saborido y Felipe Pigna presentan Historias Argentinas, el jueves 9 de abril, en el Teatro Comedia. Hay dos funciones: a las 20 (agotada) y a las 18, con entradas disponibles en Ticketek o en el Instagram @saboridopeter.


