La Voz En Vivo. Felipe Pigna: Estoy a favor de la historia completa, pero completa de verdad
El historiador Felipe Pigna analizó el golpe militar de 1976, el impacto del modelo económico de la dictadura y el actual debate político sobre la memoria histórica.
“Lo más importante del 76 fue el modelo socioeconómico, el plan económico que cambió de raíz la forma de producción”, sostuvo el historiador Felipe Pigna, al analizar el impacto del golpe militar en la Argentina. “Fue un cambio brutal en un país que tenía un perfil productivo exportador muy interesante”, agregó.
En ese marco, describió el escenario previo al golpe con fuerte desarrollo industrial: “Todavía en el 75 producíamos 46 modelos de auto, la mayoría en Córdoba, con una industria metalmecánica muy importante”. Ese esquema, afirmó, fue desarticulado por la apertura de importaciones y la reorientación hacia un modelo financiero.
Pigna habló este lunes en una entrevista con La Voz en Vivo, donde abordó las transformaciones económicas, el funcionamiento de la represión y el debate actual en torno a la memoria histórica.
El historiador remarcó que la aplicación del programa económico estuvo directamente ligada al terrorismo de Estado. “La forma de aplicar ese plan en una sociedad muy movilizada era imposible sin los niveles de represión que se llevaron adelante”, señaló. En ese sentido, sostuvo que “el objetivo de la represión no era la guerrilla, sino el control social para poder aplicar el modelo”.
También se refirió al rol de José Alfredo Martínez de Hoz y a su llegada al Ministerio de Economía. Según explicó, existió un proceso de selección por parte de las Fuerzas Armadas: “Les dijo que se iban a repartir el poder entre las fuerzas 33% para cada uno, pero que él necesitaba el 90%, que nadie cuestionara su plan, sabiendo que generaría resistencia”.
Sobre el desempeño económico, cuestionó la idea de estabilidad: “Toda la dictadura fue con un nivel de inflación galopante, que llegó a más del 600%”. Añadió que, pese a los cambios de funcionarios, “la línea fue la misma” y que la salida de Martínez de Hoz en 1981 se dio en medio de una crisis financiera.
Uno de los ejes de su análisis fue el concepto de “memoria completa”, instalado en el debate público desde el oficialismo actual. “Yo estoy a favor de la historia completa, pero de la historia completa de verdad; hablemos de antes, después y durante”, afirmó. Y agregó que “cuando se habla de ‘memoria completa’ muchas veces se pone el foco en la previa al golpe, pero no en lo que pasó durante la dictadura”.
Planteó que el abordaje histórico debe ser integral: “No se me pasa por la cabeza como historiador hacer una historia incompleta”.
Pigna también analizó el rol de la sociedad civil. “Fue un golpe cívico-militar porque los civiles tuvieron una participación fundamental”, señaló. Indicó que existió un apoyo inicial, que “había una sociedad que creía que venía la tranquilidad y el orden, y le dio un crédito que duró bastante”. Ese respaldo, agregó, se deterioró con la crisis económica y la guerra de Malvinas.
El clima social durante la dictadura fue otro de los puntos abordados. “La idea era extender el terror a todos los niveles”, explicó. Recordó que existía censura y autocensura: “Había productores de radio que no sabían qué música poner. Terminaban no poniendo nada por las dudas”.
También mencionó el impacto en el ámbito cultural. “Muchos artistas dejaron mensajes en clave en sus obras en plena dictadura”, indicó.
Asimismo, vinculó el análisis histórico con la actualidad. “La gente está votando en contra de sí misma”, sostuvo, al referirse al escenario político y económico. Consideró que ese comportamiento responde al “hartazgo” y al miedo a una crisis mayor, aunque advirtió que “cotidianamente la gente se da cuenta de que este modelo no cierra”.
También cuestionó las lecturas que ponen el eje exclusivamente en la violencia política previa al golpe. “Muchos fueron juzgados y otros directamente asesinados; mucha gente que participó en la guerrilla hoy está muerta”, señaló, y planteó que el análisis requiere un abordaje caso por caso, sin simplificaciones.
En esa línea, advirtió que durante la dictadura existieron distintas formas de resistencia social. “Hubo oposición en los frentes político, sindical, barrial y también en sectores de la Iglesia”, indicó. Y contrastó ese escenario con el rol de parte de la jerarquía eclesiástica que colaboró con el régimen, frente a otros sectores que fueron perseguidos.
Felipe Pigna presenta su nuevo libro "76"
Pigna anticipó que todos estos ejes enfocados desde la historia forman parte de su nuevo libro “76”, en el que reconstruye el proceso político, económico y social que derivó en el golpe militar y sus consecuencias.

