Día del Holocausto. Córdoba: un faro de memoria y educación

En un marco de resurgimiento del antisemitismo, la educación es la herramienta más poderosa. En ese sentido, Daia, junto al Gobierno provincial, tiene una participación activa en las escuelas secundarias, para que las nuevas generaciones reflexionen sobre el Holocausto y sus consecuencias.

19 de abril de 2026 a las 08:11 a. m.
Adrián Ganzburg
Córdoba: un faro de memoria y educación
Adrián Ganzburg, presidente de Daia Córdoba, en el acto del 13 de abril.

A 83 años de los eventos más oscuros que registra la historia de la humanidad, la comunidad de Córdoba se detiene una vez más para honrar la memoria de las seis millones de vidas asesinadas durante la Shoá.

No lo hacemos simplemente como un ejercicio de revisionismo histórico, sino como un imperativo ético que nos convoca a reflexionar sobre nuestra identidad y presente.

Recordar el Holocausto hoy, en nuestra Córdoba diversa y pujante, exige reconocer que el odio no nace de un vacío. Nace de los prejuicios no cuestionados y de la ignorancia sustentada en el silencio cómplice de quienes eligieron y eligen mirar hacia otro lado.

Desde DAIA Filial Córdoba reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable de ser los guardianes de esa memoria. En un mundo donde el antisemitismo y los discursos de odio parecen resurgir con nuevas y peligrosas formas, la educación se convierte en nuestra herramienta más poderosa.

Cada testimonio de un sobreviviente que compartimos en nuestras escuelas y cada acto conmemorativo es una semilla de resistencia contra la indiferencia.

Este 83° aniversario nos encuentra ante un desafío generacional. Quedan los últimos testigos directos de la barbarie, quienes nos delegan la responsabilidad de narrar lo sucedido y no dar lugar a la duda ni al olvido.

Fue así, que el pasado lunes 13 de abril conmemoramos en el Teatro del Libertador San Martín el Día del Holocausto y el Heroísmo (Iom Hashoá Vehagvurá).

Uno de los momentos centrales del acto fue la presencia de Hélène Gutkowski, sobreviviente del Holocausto, quien aportó una dimensión humana y directa a la conmemoración.

Su participación reforzó el sentido de transmitir la memoria en primera persona, especialmente en un contexto global donde el paso del tiempo vuelve cada vez más escasos estos relatos.

Córdoba ha sido históricamente un faro de convivencia y diálogo. Es desde esa identidad cordobesa que destacamos el fuerte trabajo que llevamos a cabo junto al Gobierno de la Provincia de Córdoba, para lograr que en las escuelas secundarias estos temas puedan ser abordados por sus alumnos.

En este sentido, destacamos la reciente sanción de la ley 11.113 que modificó el Art. 2 de la ley 9.586 y así se dispuso que el Ministerio de Educación de la Provincia deberá disponer la incorporación a la currícula escolar –en todos los niveles de los establecimientos educativos de gestión estatal y privada– de los crímenes internacionales graves, crímenes de lesa humanidad, genocidio, crímenes de guerra y terrorismo”.

Lo importante es que desde DAIA Filial Córdoba no nos quedamos en el precepto frío de la ley, sino que generamos políticas para que ella se aplicada.

De esta forma, en el mencionado acto se dio un hecho histórico: contamos con la participación de 18 escuelas secundarias de nuestra provincia, recibiendo así los alumnos el relato vivo de lo acontecido en aquella barbarie.

La lucha contra la discriminación no es una tarea exclusiva de la comunidad judía, es una obligación de todo aquel que valore la libertad y la dignidad humana.

Que este aniversario no sea sólo un recordatorio del dolor, sino un faro que ilumine nuestra responsabilidad colectiva.

Honramos a las víctimas trabajando por una provincia y un país donde la diferencia sea celebrada y el odio, en cualquiera de sus formas, sea firmemente rechazado.

Por los que no están, por los que sobrevivieron y por las generaciones que vendrán: recordamos, exigimos justicia y educamos para la paz