Mundial en cordobés. Del "no way" al "me gustaría": los periodistas y el posible duelo entre Argentina e Inglaterra en semis

La Voz estuvo en el entrenamiento de la selección inglesa y consultó a los medios sobre ese posible duelo de semifinales.

09 de julio de 2026 a las 06:36 p. m.
Sebastián Roggero
Sebastián Roggero
Enviado especial a EE.UU.
Del "no way" al "me gustaría": los periodistas y el posible duelo entre Argentina e Inglaterra en semis
Del "no way" al "me gustaría": los periodistas y el posible duelo entre Argentina e Inglaterra en semis.

Todavía faltan dos partidos. Argentina debe superar a Suiza. Inglaterra tiene que hacer lo propio con Noruega. Recién entonces habrá una semifinal. O no. Pero alcanza con caminar unos metros por el predio del Kansas City FC para entender que ese partido ya empezó a jugarse. No en una cancha. Tampoco en una pizarra. Se juega en las conversaciones, en las conferencias de prensa y en la imaginación de quienes siguen de cerca este Mundial.

Los futbolistas ingleses fueron prudentes. Nico O'Reilly y Bukayo Saka evitaron mirar más allá de los cuartos de final. Los dos repitieron el mismo libreto: primero Noruega. Después se verá. O'Reilly, eso sí, dejó una definición que recorrió la sala: "Messi es el mejor del mundo para mí y está haciendo un gran Mundial".

Pero cuando terminaron las conferencias, La Voz habló con tres periodistas ingleses que cubren diariamente a la selección. Y ahí apareció otra mirada. Más relajada. Más sincera. Sin la obligación del cassette. Todos coincidieron en algo: Lionel Messi volvió a romper cualquier pronóstico y Argentina es el equipo que nadie puede ignorar.

Rob Jones fue el primero en resumir el sentimiento que atraviesa Inglaterra cuando se habla del capitán argentino. "Es el mejor jugador de todos los tiempos", dice sin necesidad de pensarlo demasiado. Y enseguida explica por qué este Mundial volvió a sorprenderlo.

"Cuando uno cree que quizás ya se está quedando sin energía, aparece un torneo como este. Tiene goles, asistencias y momentos de magia. Contra Egipto, cuando parecía que Argentina estaba cerca de quedarse afuera, volvió a aparecer. No tiene comparación. Está en otro nivel respecto de cualquier otro futbolista".

La reflexión tiene peso porque llega desde un país donde durante décadas el debate sobre el mejor de la historia siempre encontró defensores de distintas épocas. Sin embargo, el Mundial de Messi parece haber empezado a cerrar definitivamente esa discusión.

Tom Smith va incluso un paso más allá. "Para mí fue maravilloso en este Mundial. Es el mejor de todos los tiempos. Contra Egipto tomó el partido cuando Argentina no encontraba el camino. Prácticamente dijo: 'No vamos a perder'. Participó del gol de Romero, hizo el suyo e influyó en el tercero. Quizás ya ni siquiera haya discusión sobre quién ocupa el segundo lugar de la historia".

La frase provoca una sonrisa. También refleja el impacto que generó el torneo del rosarino entre quienes llegaron a Estados Unidos convencidos de que esta Copa marcaría el final de una era. No ocurrió.

A los 39 años, Messi sigue desafiando cualquier lógica. Arrancó con un triplete frente a Argelia en Kansas City, manejó los tiempos durante la fase de grupos, apareció otra vez en la remontada épica contra Egipto y lidera a una Argentina que volvió a demostrar que sabe sufrir antes de ganar. Cinco goles, asistencias decisivas y la sensación permanente de que cada vez que toca la pelota puede cambiar una historia.

Paul Morris también esperaba otra cosa antes del Mundial. "Creo que tanto Messi como Cristiano Ronaldo llegaron pensando, en el fondo, que quizás ya no estaban para este nivel. Cristiano quedó eliminado. Messi demostró exactamente lo contrario. Está peleando por la Bota de Oro, fue el héroe de Argentina en varios partidos y marcó goles fantásticos. Hasta los dos penales que falló terminan siendo una anécdota". Las opiniones cambian de tono cuando aparece la pregunta inevitable.

¿Quieren enfrentar a Argentina en semifinales?

Jones sonríe antes de responder.

"Si jugamos con Argentina significará que Inglaterra llegó a semifinales. Así que sería una buena noticia. Aunque Suiza será un rival complicado y Argentina probablemente tenga que jugar mejor que contra Cabo Verde y Egipto".

Después aparece el recuerdo imposible de borrar. "Inglaterra-Argentina siempre tiene muchas historias. Antes de Messi estuvo Maradona. Quizás Inglaterra tenga una revancha pendiente. Me gustaría". Tom Smith, en cambio, no esconde su preferencia.

"No way (de ninguna manera) Prefiero jugar contra Suiza. Argentina es mucho mejor. Si puedo elegir, elijo no enfrentar a un equipo que tiene a Messi". La sinceridad sorprende.

No es una declaración política. Es futbolera. Es el reconocimiento de que, por más buen momento que atraviese Inglaterra, tener enfrente al mejor jugador de todos los tiempos nunca resulta una buena noticia.

Paul Morris mira el posible cruce desde otro lugar. "Me gustaría verlo. Messi lleva más de 200 partidos con Argentina y nunca enfrentó a Inglaterra. Jugó contra muchísimas selecciones, pero nunca contra Inglaterra. Sería un espectáculo incluso para un observador neutral".

Quizá esa sea la mejor definición de lo que está pasando en este Mundial.

Argentina todavía no llegó a semifinales. Inglaterra tampoco. Pero Messi ya consiguió algo que muy pocos futbolistas logran. Antes de que ruede la pelota, antes de que Suiza y Noruega entren en escena, ya obliga al mundo del fútbol a imaginar el próximo capítulo.

En Kansas City nadie se anima a darlo por hecho. Todos saben que un Mundial castiga a quienes se adelantan. Sin embargo, alcanza con escuchar a los periodistas ingleses para entender que el posible Argentina-Inglaterra ya empezó a jugarse.

Y, como casi siempre desde hace dos décadas, el centro de esa historia vuelve a ser el mismo. Lionel Messi.