
"Si nadie cree, mejor aún": lo que piensa Rick y su perseverancia en Talleres
Por
Redacción La Voz
Érase una vez Rick Jhonatan Lima Morais en el Mundo Talleres. El presidente Andrés Fassi le dijo que iba a ser "feliz" en la "T" y convenció al brasileño para que cambiara de club y de vida. De Bulgaria a Argentina, del Ludogorets a Córdoba, obligado a usar el portuñol y a adaptarse a un club que tenía tradición de extremos rápidos y efectivos. Le costó la adaptación, la gente lo conoció muy veloz, con cambio de ritmo y desborde, pero le exigió asistencias y goles.
Levantó la Supercopa Internacional en 2025, pero tuvo que aprender a los golpes. Fue uno de los jugadores con más faltas y en el contexto de un equipo que cambió tres veces de entrenador tras las eliminaciones de Copa Argentina, Apertura y Libertadores.
Cerca de los 50 partidos, Tevez le dio la prioridad, lo contuvo, al igual que los referentes del plantel, mientras el propio Rick anuncia que viene lo mejor. "Sigo buscando convertir. Los goles ya van a venir", promete el brasileño cuyos goles a Belgrano y a Instituto lo metieron en el corazón de la gente, esa misma que lo aplaude cada vez que es anunciado por la voz del Kempes o cuando emprende la corrida que tanto temen los rivales.

Rick concedió una entrevista, en la que habló de todos los temas, a agenda abierta, de lo feliz que está en Talleres, de que va a ser papá, de que quiere ser todo lo que el planeta albiazul le exige en respuesta que solamente sufrieron la hilarante aparición de Guido Herrera, el capitán albiazul.
"Todo muy bien. Agradezco la visita. Estamos acá para compartir lo que quiera", ofreció Rick y arrancó la entrevista que se hizo en la sala de prensa, a partir de la gestión de José Sanguedolce, jefe de prensa, albiazul y equipo.
-¿Cómo estás viviendo esta etapa en Talleres y el cambio de vida ya que estabas en Bulgaria siendo ídolo en Ludogorets?
-Cambió mucho de Europa para acá. La verdad es que me convenció mucho la hinchada que, se nota, es muy grande. Este club es grande.
-¿Cuál fue la primera referencia de Talleres?
-Matías Galarza Fonda. Hablé con él. Lo conocía. Antes de venir, tuve una charla con Andrés Fassi. Charlamos muchas cosas y me presentó la propuesta. A mí, me gustó Talleres.
-¿Y te está gustando o no?
-Sí.
-El martes fue un día entrenamiento abierto para socios y fuiste uno de los uno de los más requeridos. Cuando la voz del Estadio Kempes anuncia tu nombre, la gente te aplaude bastante. Y se te ha visto sonreír un poco más ahora. ¿Puede ser?
-Sí. Estoy muy contento. Ahora yo creo que estoy un poco más acostumbrado, no 100%, pero sí estoy un poco más acostumbrado y yo creo y tengo mucha fe que las cosas van a salir.
Rick no pudo seguir con la entrevista. La puerta lateral de la sala de prensa se abrió, apareció Guido Herrera y le gritó: "¡¡¡Holaa Rick!!!". Varios jugadores habían visto que el brasileño estaba dando una entrevista -algo que no es muy común- tocaron la puerta, pero siguieron por el pasillo que da al comedor.
Sin embargo, el capitán albiazul no se pudo contener y descontracturó la entrevista.
Con su interrupción lo hizo reír y comprobó que Rick es un tipo muy querido. "Qué fantasma, Guido", ironizó el delantero.
-¿Cómo te dice Herrera?
-Rick. Pero habla portugués. Fala, fala.
-¿O el término nuestro, el que es con “C”?
-No. Me dice: "Dale, Rick, la c... de tu madre, ja".
-¿Se puede dividir en dos etapas a tu paso por Talleres: la adaptación a un cambio de vida y la futbolera donde persona y jugador tienen que ayudarse?
-Sí. Ayudó poquito ganar el campeonato. Porque no es fácil. Todavía tengo mucho para dar. Hay que seguir.
-De 1 a 10, ¿qué Rick se ve?
-Soy exigente. Me enojo mucho cuando no juego muy bien. Igual cuando perdemos. Yo creo que puede ser un 6 o un 7... 7 diría. Estoy ahí. Tengo mucho para dar y demostrar. Quiero conquistar muchas cosas. Todavía no llegué a mi pico ahí. Estoy buscándolo. Hay que seguir trabajando.
-¿Cómo es la comunicación?
-Mejor. Intentaron hablar en portugués, en el inicio. Yo, de poquito estoy agarrándole la mano al español. Se da en la cancha y afuera, en la vida misma.
-¿Y con Tevez ahora, por ejemplo?
-Como jugó en Brasil, habla portugués. Pero hablamos más en portuñol y sale.
-También está Rodrigo Guth, que es brasileño y puede ayudar ¿no?
-Habla muy bien en español. Muy bien. Así que, bueno, me ayuda de una
-¿Cómo te adaptaste a Córdoba?
-No conozco mucho, solo algunos restaurantes. Salgo con mi señora, pero me gusta quedarme más en mi casa, tranquilo. Mi mujer está embarazada y voy a ser papá.
-¿Cómo ha sido tomarle el pulso al exigente Mundo Talleres, sobre todo con las posiciones ofensivas donde hay tradición de buenos extremos?
-Soy conocido por tener velocidad por la banda. Acá no me tocó hacer muchos goles, pero los estoy buscando. Yo tengo fe. Van a llegar los goles. Voy seguir metiendo, corriendo, no más. Ayudo a Talleres.
-El título de la Supercopa Internacional fue inédito, muchos fueron muchos a saludarlo al entonces DT Alexander Medina, la gente lo valora, pero también quiere un título de liga, ¿Eso se siente o no?
-Vamos paso a paso. La prioridad era clasificar entre los ocho mejores. Lo estamos. Ahora es fecha a fecha, seguir ganando para que, ojalá, podamos ser campeones. Que es lo que queremos.
-Hoy estarían jugando con Belgrano y a vos te fue bien en los dos partidos jugados, convirtiendo en el primero…
-Sí, sí, a mí me gustan los clásicos. Convertí a Belgrano y a Instituto. Me encanta. Ojalá que nos toque jugar con Belgrano.
-¿Por qué Rick ha hecho solo dos goles? ¿Sos ansioso?
-Creo que no soy ansioso. El campeonato de Argentina es muy difícil. Los partidos salen 1 a 0, 2 a 0 y no más. No estoy haciendo muchos goles; pero, como ya dije, estoy buscando hacer goles. Me enojo cuando no hago goles. Yo soy delantero y siempre quiero hacer goles. La gente te mira y solo piensa en que hay que hacer goles y jugar bien. Nosotros somos seres humanos, tenemos familia y todo…Yo también quiero jugar bien, asistir y hacer goles. La cuestión de adaptación fue muy difícil. Cambia mucho fútbol europeo, argentino y brasileño.
-Tevez también te ha sostenido.
-Sí. Ha sido muy importante.
-¿Y el presidente Fassi? ¿Cómo te convenció?
-Estaba en su oficina. Me habló, en español y me dijo que iba a ser muy muy feliz en Talleres. Estoy muy feliz, acá. ¿Sobre el plantel? Es un gran grupo. Herrera es un excelente capitán. Nos apoya mucho y estoy muy contento.