La Voz en el Mundial. De la revancha de Lo Celso al sueño de Nico Paz: lo que se dijo en Argentina tras Jordania
Los volantes hablaron en la zona mixta, donde no lo hizo Messi. Contaron sus experiencias después del 3-1 en el Dallas Stadium.
Si alguien hubiera llegado unos minutos tarde a la zona mixta del Dallas Stadium, habría pensado que algo había salido mal. Los periodistas seguían amontonados detrás de las vallas, los camarógrafos mantenían las cámaras encendidas y todavía se escuchaban preguntas en español, inglés y árabe.
Pero el gran protagonista de la noche ya se había ido. Lionel Messi había encontrado la manera de escabullirse entre sus compañeros sin hablar con nadie. Una gambeta más. Esta vez, lejos de la cancha. La decepción duró apenas unos segundos. Porque enseguida empezaron a desfilar otros protagonistas. Los que muchas veces quedan detrás de la figura de Messi, pero que explican buena parte de por qué esta selección volvió a terminar una fase de grupos con puntaje ideal. Giovanni Lo Celso y Nicolás Paz aparecieron con dos historias distintas. Uno llevaba años esperando una revancha mundialista. El otro recién empieza a escribir la suya.
Argentina acababa de vencer 3-1 a Jordania, con goles del propio Lo Celso, Lautaro Martínez y Messi. Tres triunfos en tres partidos, ocho goles a favor, apenas uno en contra y el boleto a los 16avos de final, donde el viernes, en Miami, esperará Cabo Verde.
El trabajo de las primeras semanas estaba hecho. Ahora, como repitieron varios futbolistas, empieza "otro Mundial". Y nadie parecía disfrutar tanto ese momento como Lo Celso.
El volante, elegido como la figura del partido, habló con la tranquilidad de quien finalmente pudo saldar una deuda consigo mismo. Después de perderse Rusia 2018 por decisión técnica y Qatar 2022 por una lesión que todavía duele en el recuerdo de muchos argentinos, esta vez tuvo su gran noche en una Copa del Mundo.
"Tarde o temprano el trabajo paga. Fueron muchos momentos vividos durante todos estos años. Lo de esta noche fue mucho más de lo que imaginaba y lo que soñé", contó, todavía con la emoción marcada en la cara.
No fue una frase hecha. Se notaba que cada palabra venía cargada de varios años de espera. Por eso enseguida aparecieron los agradecimientos. Al cuerpo técnico, a los compañeros y, especialmente, a su familia.
"Ellos son el sostén en los momentos malos. Son los que sufren. Y en los momentos buenos son los que más disfrutan", explicó.
Mientras afuera seguían apareciendo hinchas de Bangladesh, México, Estados Unidos y de cualquier rincón del planeta con camisetas argentinas esperando cruzarse con Messi, adentro del estadio la selección empezaba a cambiar el chip. El capitán había sido otra vez determinante. Entró en el segundo tiempo y volvió a marcar. Ya suma seis goles en apenas tres partidos. Lo Celso también habló de eso:
"Me quedo con cómo está él. Está disfrutando. Verlo día a día emociona y contagia mucho. Nosotros desde atrás empujamos y sumamos desde donde nos toque".
Una definición que ayuda a entender por qué este grupo mantiene el mismo espíritu desde hace tantos años. Porque, aunque los nombres cambian y algunos tienen más minutos que otros, el discurso nunca se mueve demasiado.
"Hicimos una fase de grupos muy buena. Terminamos con puntaje ideal. Una lástima el gol que recibimos porque queríamos terminar con el arco en cero. Pero ahora arranca lo más importante. Hay que dar vuelta la página y pensar en Cabo Verde, que será un rival muy duro", agregó Lo Celso.
La palabra "grupo" apareció una y otra vez durante la conferencia. Lo Celso la utilizó para explicar cómo conviven quienes juegan siempre con los que esperan su oportunidad: "El grupo es el que tira para adelante a todos. A los que les toca jugar y a los que no. Cuando nos ponemos esta camiseta sabemos lo que representa. Hoy quedó demostrado otra vez que el que entra la defiende con mucho orgullo y compromiso."
Y agregó otra frase que resume buena parte del ciclo del DT Lionel Scaloni. "Hay una competencia sana muy linda. Eso hace que cada uno sea mejor jugador y mejor persona."
Del otro lado estaba Nicolás Paz. Con apenas unos partidos en la selección mayor, el volante tuvo frente a Jordania su estreno como titular en un Mundial. Y habló con la serenidad de quien parece llevar años en este vestuario.
"El grupo significa todo. Cuando un grupo se lleva bien afuera de la cancha se nota adentro. Todos nos ayudamos entre todos. A los jugadores jóvenes nos dan confianza para jugar como sabemos", expresó.
Paz también eligió correr el foco sobre los referentes. Contó que tanto Messi como Nicolás Otamendi hablan con él antes y después de los partidos: "Siempre me dan consejos. Me dicen que sea yo, que no tenga miedo a demostrar cómo juego. Les agradezco mucho porque ayudan muchísimo".
Cuando le preguntaron por las expectativas que existen alrededor de su nombre, eligió el perfil bajo. "Le agradezco a toda la gente el cariño que me da. Siempre me reciben de la mejor manera y eso después me ayuda dentro de la cancha", se sinceró.
Como Lo Celso, tampoco quiso detenerse demasiado en lo conseguido hasta ahora: "Ahora empieza algo totalmente distinto. Hay que descansar y desde mañana pensar en el siguiente partido".
La sensación que dejó la zona mixta fue esa. Mientras buena parte del planeta sigue persiguiendo una declaración de Messi, esta selección encuentra respuestas en otros lados. En un jugador que esperó años para vivir su noche soñada. En otro que recién empieza a descubrir lo que significa jugar un Mundial. En un grupo que sigue hablando de compromiso, de competencia sana y de empujar todos para el mismo lado. La fase de grupos ya quedó atrás. El puntaje ideal también.
Desde el viernes, en Miami, contra Cabo Verde, ya no alcanzará con jugar bien. Empieza ese Mundial en el que un mal partido te manda de vuelta a tu país. Y Argentina llega con la tranquilidad de haber hecho los deberes, pero también con la certeza de que todavía hay camino por recorrer.



