La Voz en el Mundial. "Culpa de Messi": el "drama" de conseguir una entrada para ver Argentina-Jordania en Dallas

Es el tema de conversación entre los argentinos que están en la ciudad esperando por ver a Messi y la selección ante Jordania, el sábado. Fans de todas partes pagan fortunas para ver a "Leo" y eso deja "afuera" a argentinos.

24 de junio de 2026 a las 02:34 p. m.
Sebastián Roggero
Sebastián Roggero
Enviado especial a EE.UU.
"Culpa de Messi": el "drama" de conseguir una entrada para ver Argentina-Jordania en Dallas
Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final.

Hay una pregunta que se repite más que cualquier otra en las calles de Dallas. Más que "¿de dónde sos?". Más que "¿cómo salió Argentina?". Más que "¿sos fan dd Messi?". La pregunta es otra. "¿Tenés entrada?" Y detrás aparece una catarata de consultas. "¿Dónde conseguiste?" "¿Cuánto te salió?" "¿Sabés de alguien que venda?" "¿Qué página es segura?"

"¿Hay alguna posibilidad de entrar?".

Caminar por Dallas en la previa del partido entre Argentina y Jordania es encontrarse con una escena repetida. Argentinos vestidos de celeste y blanco que reconocen una tonada familiar a la distancia y se acercan casi desesperadamente para hablar de un único tema. Las entradas.

No hay otro asunto que genere tanta preocupación entre los miles de hinchas que llegaron a Texas para acompañar a la selección.

Y la explicación tiene nombre y apellido. Lionel Messi. Hasta le echan "la culpa" a Messi. "Es tan bueno que lo quieren ver de todos lados. Y un yanqui o un mejicano sí pagan la reventa en 3500 dólares. Para nosotros es un montón".

Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final.
Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final. (AP)

Porque el estadio de Arlington tiene capacidad para más de 70 mil espectadores. Porque Argentina ya aseguró su clasificación tras vencer a Austria. Porque el equipo de Lionel Scaloni volvió a activar ilusión. Pero, sobre todo, porque millones de personas sienten que están viendo los últimos capítulos de una historia irrepetible. El último Messi mundialista. Y eso tiene consecuencias. También económicas.

Las entradas para el partido se agotaron hace semanas. La única alternativa es la reventa. Y ahí aparece un universo paralelo que para muchos argentinos resulta directamente imposible de comprender.

En uno de los principales sitios de reventa, los valores oscilan entre los 1.860 y los 6.120 dólares. Números difíciles de procesar.

Más difíciles todavía cuando se escuchan en una conversación informal entre hinchas.

Hinchas argentinos apoyando a Messi y a la selección argentina en Dallas.
Hinchas argentinos apoyando a Messi y a la selección argentina en Dallas. (Clarín)

Mientras algunos estadounidenses, mexicanos o europeos consideran esas cifras como el costo de una experiencia única, para buena parte de los argentinos representan varios meses de trabajo. O mucho más.

Por eso la búsqueda se volvió una especie de misión permanente. Se consulta en grupos de WhatsApp. Se revisan aplicaciones. Se actualizan páginas de reventa. Se pregunta en los bares. Se pregunta en los hoteles. Se pregunta en las calles. Se pregunta en cualquier rincón donde aparezca una camiseta argentina.

"¿Tenés entrada?". La frase se convirtió en la banda sonora no oficial de Dallas.

Uno de los hinchas argentinos que sigue de cerca la situación resumió la frustración que sienten muchos. "Para el partido anterior conseguimos tickets, pero los precios de reventa arrancaban en 1.500 dólares y después llegaban a cualquier cosa que alguien quisiera pedir", explicó. Y fue más allá.

"Yo creo que la AFA debería tener entradas para los aficionados argentinos con pasaporte argentino. Veinte mil o veinticinco mil entradas para que podamos copar Dallas como copamos Qatar", agregó. La comparación aparece constantemente. Qatar está presente en cada charla. Muchos recuerdan aquellas tribunas completamente teñidas de celeste y blanco. Las caravanas. Los banderazos. La sensación de jugar prácticamente de local. En Dallas, en cambio, el escenario es distinto. Argentinos hay miles. Muchísimos.

Pero no todos podrán entrar. "Qué pena que tantos argentinos no pudimos estar alentando a la selección", lamentó el mismo hincha. La preocupación incluso va más allá del partido con Jordania. Porque después aparece Miami. Y ahí el panorama genera todavía más incertidumbre. Argentina ya aseguró el primer puesto del Grupo J y disputará los dieciseisavos de final en la ciudad de Florida. Apenas se confirmó la clasificación comenzaron a multiplicarse las búsquedas de entradas. Y los precios. Y las preocupaciones.

"Todo esto me hace pensar lo que va a ser Miami. Va a ser prácticamente la figurita más difícil del Mundial", aseguró.

Los números parecen darle la razón. Las localidades para el encuentro ya muestran valores que superan los 3.700 dólares en algunos sectores. Otras ubicaciones llegan bastante más arriba. Y nuevamente aparece la misma explicación. Messi. Porque ya no se trata solamente de ver a Argentina. Se trata de ver a Messi. A un Messi que llegará a los 39 años en este Mundial. A un Messi que sigue llenando estadios. A un Messi que sigue generando admiración en cada ciudad que visita. A un Messi que provoca que alguien pague seis mil dólares por una entrada.

Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final.
Argentina ganó con goles de Messi y se metió en 16avos de final. (AP)

Mientras tanto, Dallas sigue viviendo su propia locura. Las camisetas argentinas dominan las calles. Los restaurantes. Los bares. Los centros comerciales. Los alrededores del estadio.

Hay hinchas llegados desde Córdoba, Mendoza, Rosario, Buenos Aires y prácticamente cualquier rincón del país. Todos tienen la misma ilusión.

Pero no todos tienen entrada. Y esa es la gran paradoja de estas horas. Argentina está en Dallas. Messi está en Dallas. Miles de argentinos están en Dallas. Sin embargo, para muchos de ellos, el partido más esperado del viaje podría terminar viéndose desde una pantalla gigante, desde un bar o desde el Fan Fest. No porque falten ganas. No porque falte pasión. No porque falte esfuerzo.

Sino porque existe algo más poderoso que cualquier sistema de venta. La ley de la oferta y la demanda. O, dicho de otro modo, la ley del último Messi. Y cuando aparece Messi, parece que ningún precio alcanza.